Lucas 11:28
Día 17
Devocional escrito por Andrea
Villalba
Lucas
11:28...Bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.
Sentirnos
felices por lo que hemos logrado no es el sumo de la vida.
En
nuestro vivir estamos continuamente en busca de la felicidad.
Hay muchos libros titulados "¿Cómo ser feliz?", "Pasos para encontrar la felicidad", "El camino al éxito", etc.
Pero todos estos no nos pueden conducir a la fortuna de
ser bendecidos por Dios y a la verdadera dicha en la vida.
Quizás siempre deseamos encontrar esa felicidad y creemos que, con tener una hermosa familia, una estabilidad económica y una vida tranquila ya la hemos encontrado, pero Jesús nos enseña lo contrario, comienza el texto diciendo
“Bienaventurados”, este es un estado de bendición que todos queremos vivir y nos muestra que para hallar la bienaventuranza, primeramente debemos “OIR LA PALABRA DE DIOS Y GUARDARLA.”
Oír: es oír inteligentemente, prestar atención, discernir, entender, escuchar, recibir, testigo.
En
el Nuevo Testamento la palabra griega Akouo
significa prestar mucha atención y
esforzarse por comprender lo que se dice.
En el verso 27 de este capítulo una mujer le dijo a Jesús: “Bienaventurado el vientre que te trajo” ella quería honrarlo, quiso decirle que feliz debería sentirse Su madre la que lo trajo al mundo.
Pero
Jesús le dio una enseñanza maravillosa a ella y a todos los que estaban allí,
que es mejor atender y comprender con esfuerzo Sus Mandamientos, porque esto es
lo que nos conduce a la bendición.
Un
corazón distraído que carece de entendimiento no puede ser un hacedor de la
misma, solo si nuestro sentido está en ella, nos ayudará a conocer Su Voluntad
y a obedecerla.
En el día escuchamos miles de voces los cuales ningún beneficio nos traen, pero si nos esforzamos en escudriñar y leer La Biblia, nuestros pasos serán alumbrados y producirá fe.
Este
es el comienzo de una vida de dicha.
Proverbios 16.20 El entendido en la palabra hallará el bien, Y el que confía en Jehová es bienaventurado.
Guardar: es importante su definición es tener cuidado de algo, vigilarlo, asegurar, cuidar, conservar, defender.
Como
Hijos de Dios el tener cuidado de atender Su Voz, nos convierte en un defensor
de ella.
Recuerdo
hace muchos años en la reunión de adolescentes de mi Iglesia, me regalaron mis
lideres una cajita de jabón, creo que para mí fue unos de los primeros presentes
que recibí en la fe, la cual guardé con mucho amor y a través de los años la conservé
con mucho cuidado y sigue intacta.
Para que esto sucediera debí ponerle toda mi atención para que no se rompa ni se pierda y lo logré.
Este simple ejemplo nos enseña cómo podemos esforzarnos en
cuidar Sus Palabras en nuestro corazón, para que se conserve en integridad y
sin pecado.
Josué 1.7-8
Solamente esfuérzate y se muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la
ley que mi siervo Moisés te mando; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra,
para que seas prosperados en las cosas que emprendas. 8 Nunca se apartará
este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes
y hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces hará prospera
tu camino y todo te saldrá bien.
Este
texto nos dice la clave de ser bienaventurado, no significa que la felicidad radica en que nos vaya bien, sino que es el
resultado de hacer conforme a Su Voluntad; apartarnos, meditar cada momento en ella,
guardándola y aplicándola nos garantiza, que seremos dichosos en
todo, y esta es la clave.
No
hay métodos, formulas, estructuras, consejos, ni experiencia, al decirle Dios a
Josué SOLAMENTE, le ratificó, es el
todo, en todo, solo HAZ esto y te IRÀ BIEN.
Cuántos luchamos con la infelicidad, la insatisfacción, la desgracia y el descontento, llegamos a creer que estamos malditos, sentimos que todo nos sale mal y no logramos nada, peleamos con nuestras fuerzas en busca de una salida, hasta nos aferramos a personas, dinero, recuerdos, momentos, pero seguimos insatisfechos de
todo y nos preguntamos ¿Cómo puedo ser feliz? ¿Cómo puedo llenar mi corazón con aquello que me falta?
Josué
recibió el mejor consejo pera que no viviera esto, ESFORZARSE EN GUARDAR Y PONER POR OBRA LA PALABRA DE DIOS.
El no tener comunión con Dios, no orar, no escudriñar Las Escrituras, no obedecerle nos lleva a un camino infructífero e infeliz, porque nuestra bendición es por OBEDIENCIA.
Deuteronomio 28.2 Si
obedeces a Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te
acompañarán siempre...
Podemos oír, pero no obedecer, por nuestra humanidad no lo podremos hacer, necesitamos la ayuda del Espíritu Santo para que esas bendiciones nos alcancen,
Él
es el Único que nos dará la fuerza de voluntad para hacerlo.
Santiago 1.21-25…Mas bien, reciban con humildad el mensaje de Dios les ha dado. Ese mensaje tiene poder para salvarlos. 22-24Obedezcan el mensaje de Dios! Si lo escuchan, pero no lo obedecen, se engañan a ustedes mismos y les pasará lo mismo que a quien se mira en un espejo: tan pronto como se va, se olvida de cómo era. 25Por el contrario, si ustedes ponen toda su atención en la palabra de Dios, y la obedecen siempre, serán felices en todo lo que hagan. Porque la Palabra de Dios es perfecta y los libera del pecado.
(Traducción
Lenguaje Actual)
Qué hermoso texto, RECIBIR CON HUMILDAD EL MENSAJE DE DIOS de eso se trata humildad, disposición, necesidad, la dependencia continua de oír Su Voz.
Sin ella estamos perdidos Ella tiene el poder para darnos salvación, transformarnos y santificarnos.
Al comparar el Apóstol Santiago “como mirarse a un espejo y una vez que dejas de mirarte te olvidas”, y así pasa cuando no obedecemos lo que escuchamos, pero si le damos toda nuestra atención a cada enseñanza bíblica, siempre hallaremos la felicidad y nos librará de todo pecado.
Ser feliz, no es solo la satisfacción de sentirnos contentos por lo bien que nos va o por lo éxitos que alcanzamos, es la plenitud de disfrutar las bendiciones de Dios porque hemos recibido LA DICHA DEL PERDON, el pecado nos separa de la Voluntad Divina, nos lleva por caminos incorrectos, nos impide vivir en integridad y nos aleja de Jesucristo.
¿Te
sientes desdichado e infeliz?, Jesús en la Cruz murió y resucitó para que a
través de Su Sangre nos limpie de todo pecado y recibamos perdón de pecados, y
esta es la Única Puerta a la felicidad: Jesucristo.
Aquellos
que hemos recibido Su Dicha, aprovechemos en oír y obedecer Su Palabra, así
seremos llamados BIENAVENTURADOS, y
alcanzaremos todas Sus Bendiciones y sobre todo, LA SALVACION.
Que Dios te bendiga y
te guarde.