Lucas 12:48.
Día 9
Devocional escrito
por Lucas Italiani
Lucas
12:48... Al que mucho se le ha confiado, más se le pedirá.
El
versículo Lucas
12:48 se encuentra en el contexto de
una enseñanza de Jesús sobre la vigilancia y el servicio en el Reino de Dios.
En
este pasaje, Jesús hace énfasis en la responsabilidad que tienen aquellos que han
sido confiados con mucho.
Ø Las personas que han recibido más, ya sea en términos de
conocimiento, habilidades o recursos, son llamadas a ser mejores
administradores y responsables en el uso de lo que se les ha dado.
Si
miramos el Apóstol Pablo en la Carta a los Efesios nos
deja en claro lo que Dios nos ha confiado a nosotros
Efesios
1:3-9 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4
según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos
santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos
predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el
puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su
gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7 en quien tenemos
redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, 8
que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,
9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el
cual se había propuesto en sí mismo,
Ø Es tan grande el Amor de nuestro Señor, que nos ha
confiado muchísimo y es por ello que como Sus Hijos se nos pedirá más.
Jesús
está hablando de la responsabilidad que tenemos como Sus Seguidores de usar
sabiamente nuestras habilidades, recursos y conocimiento para servir a Dios y a
los demás.
Ø El versículo deja claro que aquellos que han recibido
mucho, también se les pedirá mucho.
Ø Esto significa que debemos ser diligentes en utilizar lo
que se nos ha dado para servir a Dios y a los demás, y evitar caer en la
complacencia o la pereza.
Este
versículo nos llama a la acción y a ser buenos administradores de nuestras
vidas y recursos.
En
lugar de ser complacientes y cómodos con lo que se nos ha dado, debemos hacer
todo lo posible para crecer en conocimiento y habilidades para servir a Dios y
a los demás.
Ø Este versículo nos recuerda que debemos ser fieles en la
administración y uso de lo que se nos ha dado, y que debemos tratar de
utilizarlo de la mejor manera posible para servir a Dios y a los demás.
·
¿Qué significa ser un
buen administrador?
Ser
un buen administrador significa utilizar sabiamente los recursos que Dios nos
ha dado, habilidades y conocimiento para servirle.
Esto
implica ser diligentes, responsables y cuidadosos en el uso de lo que Dios nos
ha dado.
·
¿Cómo puedo ser un
buen administrador de mis recursos?
Para ser un buen administrador de nuestros recursos,
debemos ser conscientes de lo que Dios nos ha dado y cómo podemos usarlo para
servirle.
Debemos
buscar crecer en el conocimiento de Su Palabra y buscar que sea el Espíritu Santo
Quien guie nuestras vidas, y utilizar nuestros recursos para llevar Su Palabra
a quien está alejado de la Presencia de Dios.
·
¿Por qué es
importante ser un buen administrador?
Es
importante ser un buen administrador porque tenemos la responsabilidad de
utilizar lo que se nos ha dado para servir a Dios.
Cuando
somos buenos administradores, podemos tener un buen impacto en nuestro entorno
y contribuir a llevar el Mensaje de Salvación de Cristo Jesús.
En
Romanos 12:1-2 el Apóstol Pablo
explicó cómo descubrir la Voluntad del Señor para nosotros.
Continuando
en Romanos 12:4-5 el compara el Cuerpo de Cristo con el cuerpo humano.
Él
dijo que el cuerpo humano está formado de diferentes miembros y estos miembros
no todos tienen la misma función.
Cada
miembro se comporta de acuerdo con su habilidad específica.
Luego,
hablando de la Iglesia dijo:
Romanos 12:6-8 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
Ø Todos tenemos diferentes dones, es por ello que no
se nos pide hacer el mismo trabajo a todos.
Debemos centrarnos en
los dones que se nos han dado y usarlos de la mejor manera que podamos, para El
Señor.
Mientras mayor sea
nuestro grado de dones, más será la expectación que Él tiene que los usemos, para llevar a cabo Su Voluntad para nuestra vida.
Mateo 10:8…
De gracia recibisteis, dad de gracia.
Por Gracia de nuestro
Maravilloso Dios hemos recibido habilidades, dones, el perdón de pecado, Su Redención,
Su Amor y el Consolador, que es El
Espíritu Santo, para estar con nosotros en todo tiempo y asistirnos para que todo lo recibido, podamos
usarlo para darle la Gloria a Él.