Lucas 1:37
Día 19
Devocional escrito por Triana
Italiani
Lucas 1:37 Porque nada
hay imposible para Dios.
Para entender bien este versículo
debemos leer el contexto de nuestro versículo devocional...
Lucas 1:26-37 Al sexto
mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada
Nazaret, 27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa
de David; y el nombre de la virgen era María. 28 Y entrando el ángel en donde
ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú
entre las mujeres. 29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y
pensaba qué salutación sería esta. 30 Entonces el ángel le dijo: María, no
temas, porque has hallado gracia delante de Dios. 31 Y ahora, concebirás en tu
vientre,
y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. 32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. 34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. 35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. 36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; 37 porque nada hay imposible para Dios.
Ya hemos leído y escuchado mil veces esta historia, pero... ¿Le hemos dado importancia, o lo hemos leído con entendimiento?
Bien sabemos que para que se
engendre un hijo se necesita de una mujer y un hombre, pero en esta parte de La
Biblia podemos ver cómo María queda embarazada sobrenaturalmente.
Al escuchar al Ángel decirle que concebiría
en su vientre un hijo, María tenia dudas, no sabía cómo esto se iba a llevar a cabo,
pero el Ángel del Señor le dijo que el mismo Espíritu Santo seria Quien vendría sobre ella.
Podemos pensar, es imposible que
una mujer quede embarazada sin un hombre, pero saben que...
Lucas 2:6-7 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7 Y dio a luz a su hijo primogénito.
María dio a luz sin la necesidad de un hombre, solo por creer en las Palabras del Altísimo, dadas a través del Ángel. Así María dio a luz al Unigénito Hijo de Dios.
Algo parecido sucedió en la vida de
Elisabet y Zacarías:
Lucas 1:12-13 Y se turbó
Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. 13Pero el ángel le dijo: Zacarías, no
temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un
hijo, y llamarás su nombre Juan.
Lucas 1:18 Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.
La ciencia dice que la edad máxima
para que una mujer pueda engendrar un hijo es de aproximadamente hasta los cuarenta
y cinco años.
Zacarías no creía que Dios pudiera
hacer tal cosa como darle un hijo, ya que su mujer era de edad avanzada, por incrédulo
tuvo consecuencias...
Lucas 1:19-20 Respondiendo
el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado
a hablarte, y darte estas buenas nuevas. 20 Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar,
hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las
cuales se cumplirán a su tiempo.
Cuando Jesús hablo a la vida de
Marta le dijo, y ahora nos dice...
Juan 11:40 Jesús le dijo:
¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Si Dios es muy claro, ¿Por qué no creemos? Sabemos que, con solo creer, las cosas pueden suceder.
Lucas 1:57-58 Cuando a
Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo. 58 Y
cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella
su misericordia, se regocijaron con ella.
La edad, la posición social, la economía
o la capacidad, no le importó a Dios para poder hacer milagros en la vida de
Elisabet.
Dios es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre.
A Él no le importa la edad, tampoco nuestra capacidad, pero lo único
que nos pide es creer, solo con eso Él puede hacer lo imposible.
Zacarías no creyó hasta que lo vio,
pero El Señor nos dice:
Juan 20:29 … bienaventurados
los que no vieron, y creyeron.
Solo debemos creer Dios, nos llama no solo
una vez, sino muchas veces.
Hermanos, solo creamos, es lo único
que Dios nos pide para poder hacer lo que nosotros pensamos que es imposible.
¡Dios les bendiga!