Lucas 1:76 Parte 1
Día 15
Lucas 1:76 Porque irás delante de la presencia del Señor para preparar
sus caminos.
Dios envió un Mensajero Especial cuyo trabajo fue preparar a la gente para la Primera Venida de Cristo. Su nombre era Juan.
El nacimiento de Juan fue milagroso, sus padres ancianos nunca habían podido tener hijos .Lucas 1:7
El ángel Gabriel anunció a Zacarías, que tendría un hijo; fueron noticias que recibió con
incredulidad Lucas 1: 8-18
Gabriel dijo esto de Juan: Porque será grande delante de
Dios. Él…será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. Y
hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E
irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías…para preparar al Señor un
pueblo bien dispuesto. Lucas 1: 15-17
Elisabet, esposa de Zacarías, dio a luz a Juan. En la ceremonia de la circuncisión, Zacarías dijo acerca de su hijo:
Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de
la presencia del Señor, para preparar sus caminos. Lucas 1:76
Juan era pariente de Jesús, puesto que sus madres eran
familiares. Lucas 1:36
De hecho, cuando el ángel Gabriel le dijo a María que daría a
luz a Jesús, también le contó acerca de Juan.
Cuando María llevaba a Jesús en su vientre, visitó a Elisabet y Juan saltó de alegría en el vientre de su madre cuando escuchó la voz de María. Lucas 1:39-45
De adulto, Juan vivió una vida difícil en la zona montañosa de Judea, entre la ciudad de Jerusalén y el Mar Muerto. Vestía ropa de pelos de camello con un cinto de cuero alrededor de su cintura, la vestimenta típica de un profeta. Su dieta era simple, langostas y miel silvestre. Mateo 3:4
Se lo identifica como Juan “el Bautista”, de hecho, fue el
primer profeta que Dios llamó desde el tiempo de Malaquías, unos 400 años
antes, èl tuvo una vida sencilla enfocada en su ministerio, era un hombre solitario, con un Mensaje Poderoso.
La venida de Juan se anunció 700 años antes por el profeta Isaías:
Voz que clama en el desierto: Preparad camino al Señor; enderezad
calzada en la soledad a nuestro Dios. Todo valle sea alzado, y bájese todo
monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. Y se
manifestará la gloria del Señor, y toda carne juntamente la verá; porque la
boca del Señor ha hablado. Isaías 40:3-5
Ilustra el Plan Maestro de Dios en
acción, por cuanto Dios escogió a Juan para ser Su Especial Embajador para
anunciar Su venida.
Fue “la voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor.” Cumplió con las profecías, siendo el “mensajero”
Juan era un “heraldo”, porque en los tiempos bíblicos, no existían la cantidad de recursos de comunicación que disfrutamos en nuestros días. Cuando un rey iba a visitar a un pueblo, mandaba a un heraldo, un mensajero, para hacer los preparativos.
El heraldo tenía la responsabilidad de preparar
a la gente, de enderezar y limpiar los caminos en mal estado, y advertir de los
peligros, para que llegara el rey al pueblo sin problema.
Y Juan el Bautista era un heraldo.
Su trabajo consistía en preparar los corazones del pueblo para la venida del Rey. Juan preparó el camino para Jesucristo, pero no fue un camino físico en el desierto, sino el camino del corazón.