Lucas 1:76 Parte 2
Día 15
El ministerio de Juan el Bautista creció en popularidad:
La gente salió a él de Jerusalén y toda Judea y toda la región del Jordán. Confesando sus pecados, eran bautizados por él en el Río Jordán. Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados. Mateo 3:5-6:
· Para ser bautizado por Juan había que reconocer su pecado y arrepentirse, que por supuesto fue una buena manera de estar preparados para la venida del Salvador.
· El arrepentimiento asociado con el bautismo de Juan, también mantuvo a los fariseos alejados , ya que no se veían a sí mismos como pecadores.
· Para los fariseos, las palabras de Juan eran muy duras llamándolos generación de víboras y advirtiéndoles que no confiaran en su linaje judío para la salvación, sino que se arrepintieran e hicieran frutos dignos de arrepentimiento. Mateo 3:7-10.
· En esos tiempos no trataban a los líderes religiosos de esa manera por el temor al castigo. Sin embargo, la fe de Juan hizo que fuera valiente a pesar de la oposición.
La opinión general acerca de Juan el Bautista, era que él fue un profeta de Dios Mateo 14:5
Muchos pudieron haber pensado que él era el Mesías, ésta no era su intención, ya que él tenía una visión clara de cuál era su llamado.
Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.
Juan advirtió a sus discípulos que lo que habían visto y oído de él era sólo el comienzo de lo que iba a venir en Jesucristo.
Juan era simplemente un mensajero enviado por Dios para proclamar la verdad.
Su mensaje era simple y directo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Mateo 3:2
Él sabía que, una vez que Jesús apareciera en escena, su obra terminaría.
Él voluntariamente cedió a Jesús el protagonismo, diciendo: Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. Juan 3:30
Quizás no hay mejor ejemplo de humildad como el que se ve en Jesús y Juan en Mateo 3:13-15.
Jesús vino de Galilea para ser bautizado por Juan en el río Jordán.
Juan reconoció acertadamente que el Hijo de Dios sin pecado no necesitaba el bautismo de arrepentimiento y que él ciertamente no era digno de bautizar a su propio Salvador. Jesús dio respuesta a la inquietud de Juan solicitando el bautismo "para cumplir toda justicia", dando a entender que Él se estaba identificando con los pecadores por quienes finalmente Él iba a ser sacrificado, asegurando así toda justicia para ellos. 2 Corintios 5:21.
En humildad, Juan obedeció y aceptó bautizar a Jesús Mateo 3:13-15
Cuando Jesús salió del agua, los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Mateo 3:16-17
Por denunciar el pecado, Herodes llevó a Juan el Bautista a la cárcel. éste se había casado con la ex esposa de su hermano Felipe.
Juan valientemente habló en contra de este matrimonio, muy a pesar del disgusto de Herodías, la nueva esposa de Herodes. Lucas 3:19-20; Marcos 6:17-20
Mientras Juan estaba en la cárcel, oyó hablar de todas las cosas que Jesús estaba haciendo.
En lo que parece ser un momento de duda, de debilidad, Juan envió sus discípulos a Jesús para preguntarle si Él realmente era el Mesías.
· Jesús dijo que le contaran a Juan lo que habían visto y oído; las profecías se estaban cumpliendo. Lucas 7:18-23
· Jesús alentó a Juan; dándole pruebas de que Él era el Salvador prometido. Mateo 11:2-6;
· Jesús habló a la multitud acerca de Juan, diciendo que él era el mensajero prometido que vendría antes del Mesías.
Mateo 11:10; Lucas 7:27; Malaquías 3:1
· Jesús dijo también: De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Mateo 11:11; Lucas 7:28.
,Juan perdió su vida abruptamente en manos de Herodes, allí terminó su corto pero Poderoso Ministerio.
· En un acto de venganza, Herodías juntamente con su hija planearon la muerte de Juan. La hija de Herodías bailó para Herodes y sus invitados, y Herodes estaba tan contento que le dijo, Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. Marcos 6:22
· La muchacha consultó con su madre antes de que ella respondiera que quería la cabeza de Juan el Bautista en un plato Marcos 6:25
· Herodes había tenido miedo de Juan, sabiendo que era varón justo y santo Marcos 6: 20, y estaba reacio a matar al Profeta, aunque había prometió darle a la muchacha lo que quería.
· Como Juan estaba en la cárcel, fue muy sencillo enviar el verdugo a decapitarlo.. Marcos 6:27-29
Es un triste final para la vida de un hombre fiel.
Hay varias lecciones que podemos aprender de la vida de Juan el Bautista.
· Una lección es que, creer de todo corazón en Jesucristo es posible.
· Juan sabía que el Mesías venía. Él creyó con todo su corazón y pasaba sus días "preparando el camino" para la Venida del Señor. Mateo 11:10
· Aunque el camino no fue fácil de preparar. Diariamente se enfrentaba a los escépticos que no compartían su entusiasmo por la venida del Mesías.
· Bajo duras preguntas de los fariseos, Juan compartió su creencia: Yo bautizo con agua. . . mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis. Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado. Juan 1:26-27
· Juan creía en Cristo, y su gran fe lo mantuvo firme en su caminar, hasta el momento en el que vio a Jesús y pudo decir, He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Juan 1:29
Como creyentes, todos podemos tener esta fe inquebrantable.
· La vida de Juan es un ejemplo para nosotros de la seriedad con la que vamos a enfrentar la vida cristiana y nuestro llamado al ministerio.
· Juan vivió su vida para presentar a Jesucristo a otros; él se concentró en la misión que Dios le había dado.
· Juan también sabía la importancia del arrepentimiento de los pecados, a fin de vivir una vida de santa y justa.
· Y como siervo de Dios, él también tuvo miedo de decir la verdad, aunque para ellos tuviera que señalar a personas como Herodes y los fariseos por su conducta pecaminosa.
· A Juan se le confió un ministerio único, no obstante, nosotros también somos llamados a compartir la Verdad de Jesucristo con los demás. Mateo 28:18-20; Juan 13:34-35; 1 Pedro 3:15; 2 Corintios 5:16-21
Juan el Bautista era un hombre lleno de fe y un ejemplo a seguir para aquellos que deseamos compartir nuestra fe con otros.
Así como como él compartía las buenas nuevas de Jesucristo, en medio de oposición y adversidades, tenemos que elevar la voz y declarar que el Señor vendrá otra vez, pero será para llevar a los suyos, por lo que urge que muchos le den lugar en sus corazones.
Hoy nos toca a nosotros ser esos “Heraldos”
No nos cansemos de preparar el camino del Señor.
Sea de aliento este poderoso testimonio de vida, e imitemos su fidelidad y obediencia, para que nuestro ministerio honre a Dios.