Lunes, 25 de Diciembre del 2023

Lucas 2:11

                                                                                                                                                                        Día 25

Lucas 2:11 Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.


La noche en que nació Jesús, allá en el cielo, una gran multitud de ángeles abandonaron con premura sus brillantes asientos en el cielo para venir a la tierra y mediante un canto de alabanza contaron a los pastores que estaban en la llanura, la maravillosa historia del Hijo de Dios encarnado y la Gloria de Dios los rodeó de resplandor.

Lucas 2:8-11 Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. 9 Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. 10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor


El día de hoy al leer este pasaje de la Biblia nos sentimos muy agradecidos con Dios al recordar que mostró Su Amor Infinito, Eterno, Inmutable, y que sobrepasa todo entendimiento al haber enviado a Su Hijo unigénito a nacer en Belén de Judea.

 

v Os ha nacido hoy

Este anuncio fue hecho hace más de 2000 años y Jesús nació a pesar de que no merecíamos que viniera debido a nuestra condición pecaminosa. 

La realidad es que el Eterno Hijo de Dios vino a nuestro mundo, un mundo lleno de pecado y maldad, lleno de egoísmo, autosuficiencia, malicia, centrado en sí mismo, lleno de frialdad y la cosa más asombrosa e increíble es que a pesar de todo ello, haya venido

 

El Hijo de Dios se hizo hombre, nació en Belén, la ciudad de David, fue envuelto en pañales, y puesto en un pesebre

Nuestro salvador  vino tan sólo para que nosotros que somos pecadores,

Ø Pudiéramos ser perdonados,

Ø Pudiéramos ser reconciliados con Dios

Ø Pudiéramos empezar a tener una nueva naturaleza

Ø Pudiéramos convertirnos nosotros mismos en Hijos de Dios y Herederos de Eterna Gloria

 

Y al hablar del motivo por el cual nuestro maravilloso Salvador nació, Juan lo dice claramente

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.

Este pasaje muestra el Gran Amor de Dios por la humanidad.


La pequeña palabra “porque” es una palabra que denota una afirmación contundente y se utiliza para afirmar las palabras que siguen y que dicen “porque de tal manera amó Dios al mundo”.

Refiriéndose al mundo, comparado con el hombre en pecado, caído y lejos de Dios.

El hombre que vive una vida lejos y fuera de Dios y de todas las posibilidades gloriosas que Dios originalmente puso en él cuando lo creó

Y aquí encontramos que el Amor de Dios para con nosotros no es de palabra, sino que lo demostró con el hecho sorprendente que celebramos en la navidad, que es que haya enviado a Su Hijo Unigénito a nacer en Belén de Judea

 

Por ello nada que nos conmueve tanto, en todas Las Escrituras como las palabras: porque de tal manera amo Dios al mundo.

Ø Lo envió para que llevara nuestros pecados en Su Propio Cuerpo en la Cruz.

Ø Lo envió para que sufriera en nuestro lugar todo el padecimiento y el sufrimiento

Ø Lo envió para padecer la agonía que Usted y yo merecíamos debido a nuestros pecados y desobediencia.

Ø Por ello fue necesario que en la primera Navidad nos naciera un Salvador

 

La Biblia también nos habla de la grandeza del Amor de Dios en Romanos

Romanos 5:7-8 ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

 

Les invito que otra vez pensemos en la escena de la primera Navidad:

Jesús se encontraba allá en la Eternidad compartiendo la Gloria con el Padre, sentado en Su Trono y en un momento dado se levantó, se quitó su manto celestial, se despojó de su corona, dejó a un lado su cetro celestial y vino a nacer en completa humildad.

El mismísimo Hijo de Dios nació en un establo entre la paja y lo acostaron en un pesebre ¿hay algo más glorioso? ¿Más conmovedor? ¿Más maravilloso que esto?

Nos conmueve el alma tan solo con leer las Escrituras, se inflama nuestro corazón de gratitud.

El Rey de Gloria, el Rey de Reyes y Señor de Señores, descendió a la tierra, velado en carne, como, la Deidad encarnada,

Lo hizo, y vino con toda humildad, como el pobre entre los pobres, para buscarnos y salvarnos,  sufrió y se humilló, más allá de nuestro entendimiento.

¿Para qué lo hizo?

·        Para que todo aquel que en Él cree

De cualquier lengua, nación o tribu de América, Asia, África, Europa, Oceanía Australia y en todos estos lugares, incluyendo aún  a los más terribles pecadores, para que todo aquel que en Él crea no se pierda.

·        No se pierda, mas tenga vida eterna

La Biblia dice que merecíamos el castigo por todo lo que hemos pecado contra Dios, porque hemos sido rebeldes contra Dios, porque estábamos como enemigos de Dios, apartados y alejados de él.

Romanos 3:10 Porque no hay justo ni aun uno solo.

Pero Dios en Su Gracia, por medio del Salvador que nació en Belén nos da la vida eterna y todo fue por Gracia.

 

Una definición de la Gracia dice que es la soberana disposición de Dios de mostrar y comunicar Su Amor Salvador que incluye el perdón del pecado y la Nueva Vida en Cristo a personas que, no solamente no lo merecen, sino que merecen todo lo contrario.

 

Y por eso el Apóstol Pablo nos dice

2 Corintios 9: 15 ¡Gracias a Dios por su don inefable! 

 

Y si Consideramos las palabras en el texto original en griego podríamos traducirlo como:

¡Gracias a Dios por su don, por su presente, por su  regalo indescriptible, inexpresable!

Porque nos dio a Su muy Amado Hijo, a Su Unigénito Hijo, Jesucristo.

 

Lo glorioso de la muestra del Amor de Dios en la Navidad, es que a pesar de que no merecíamos nada, absolutamente nada, todo fue completamente realizado por Dios

Y Juan 3:16- 18 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

 

Deseo que El Señor nos conceda una Navidad llena de este gozo y que también nos dé un corazón agradecido a Dios para que todos juntos digamos:

·        ¡Gracias Dios por Jesucristo!

Mientras muchos corren buscando regalos para agasajar a sus afectos, sintamos en nuestro corazón que desde el Cielo, Dios preparó el Mejor regalo de Amor para nosotros, recibámoslo en esta Navidad, y celebrémoslo cada Navidad que nos quede por vivir.

Levantemos  la  mirada al Cielo, y honremos a Quien nos Amó, con Amor Eteno

·        ¡Gracias a Dios por su don inefable!

Gracias Padre por este presente, que llena nuestra  alma.

Es decir por Su Regalo Indescriptible, la Gracia Salvadora que recibimos al creer en Jesucristo.