Lucas 22:28
Día 29
Devocional escrito por Silvia Moreno
de Alfieri
Lucas 22:28...Vosotros
sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.
En versículos
anteriores leemos cómo los discípulos
discutían acerca de quién de ellos debería ser el más importante, el mayor?
El Señor les brinda
una lección que calará profundo en ellos. ( y en nosotros)
Lucas 22:24-30 Hubo también entre ellos una
disputa sobre quién de ellos sería el mayor. 25Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se
enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados
bienhechores; 26mas
no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el
que dirige, como el que sirve. 27Porque,
¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se
sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve. 28Pero vosotros sois los que
habéis permanecido conmigo en mis pruebas. 29Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a
mí, 30para que
comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las
doce tribus de Israel.
¿Cuál
es la lección? El título del pasaje es la enseñanza:
La grandeza en el servicio
Jesús enseña que en
el Reino de Dios los parámetros no son los mismos que se manejan en el mundo.
Ø En mi Reino lo importante no es recibir honor,
reconocimiento o posición.
Entre los discípulos
de Jesús,
Ø Lo importante es imitar al Maestro,
Ø Lo importante es servir.
Y esa enseñanza
también es para nosotros, los discípulos de este tiempo.
Jesús
nos mostró por La Palabra, una y otra vez, que el Reino de los Cielos es Superior,
más Excelso, con Valores más elevados.
Ø Lo que el mundo tiene en alta estima, es
efímero, carece de valor a los Ojos de Dios.
Lo
que Jesús les enseñaba tiene un peso
mayor porque Él mismo ha sido El Ejemplo de Servicio y Humildad.
Ø Estar al lado del Maestro significa que como Discípulos podemos aprender todo de Él.
El
Salvador del Mundo estaba a punto de entregar Su Vida, y aun antes de Su
Sacrificio lavó los pies de sus discípulos…
Con
esa maravillosa acción, demostración de amor y humildad es como si El Maestro
nos dijera:
"Si
hay Alguien que debe ser honrado y servido Soy Yo, ustedes lo saben, pero
miren, aprendan de Mis Enseñanzas, que son más que palabras, son hechos, Yo he
venido a servir.
Ahora
vayan, hagan lo mismo, sirvan, sacrifíquense, amen con hechos y en verdad."
De
eso se trata.
El
corto tiempo en que Jesús compartió con Sus Seguidores en esta tierra era la
oportunidad de aprovechar cada enseñanza.
Seguramente luego vendrían momentos difíciles para cada uno de ellos, como para nosotros, también ahora, pero Su Ejemplo, debe ser la actitud a tomar, la acción a imitar…
Para
nuestro Señor somos valiosos, Él nos puso el precio de Su Sangre y los llamados
a servir, deberemos de repetir cada una de las pisadas del Maestro… inclusive por aquellos duros tramos de rechazo y dolor...
Eso
es estar con Él, a todos nos gusta ver Su Respuesta en Milagros, Su Respaldo en
el ministerio, y Jesús lo hace porque lo ha prometido… pero cuando llega la
persecución, la oposición, la difamación, cuando la vida del Discípulo es el
blanco de todos los dardos del infierno, es cuando estamos honrando Su Llamado,
y nuestro corazón asimila la grandeza de servirle…
Estar junto con Él en las pruebas…
Los
Fieles Discípulos de tiempos bíblicos tuvieron la Gracia de acompañarle en Su
Martirio… Momentos que no podemos ni
imaginar lo difíciles y crueles que fueron, y Jesús los padeció para
entregarnos Salvación y Vida Eterna.
El Apóstol Pablo lo expresa de manera sublime en su carta a los Filipenses:
Filipenses 2:1-11 Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, 2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. 3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. 5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Este pasaje nos recuerda La Humillación y exaltación de Cristo
Ø Jesús se despojó de Sí Mismo y se hizo Siervo,
humillándose hasta lo Sumo.
¿Qué otro ejemplo necesitamos? Tenemos a Quien imitar: Cristo, El Señor.
Amados Hermanos, Hermanas,
Siervos y Siervas de esta última hora, La Promesa final es preciosa, cargada de
Amor.
Ø Ustedes estarán conmigo, sentados a mi lado, porque han
aprendido que ser parte de mi Reino es darse en Servicio y Amor.
Parece reiterativo, pero por favor Iglesia, nunca
olvidemos:
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Espíritu Santo forja en nosotros el Carácter de Cristo, danos la Gracia de ser fieles, de negarnos y humillarnos ante Su Soberana Voluntad, para llegar al fin de la carrera, y heredar el Reino que ha preparado para quienes le amemos y sigamos hasta el fin.