Lucas 8:39
Día 21
Lucas 8:39 Vuélvete a
tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho contigo.
Jesús se encuentra en Gadara, un área localizada en la ribera opuesta a Galilea donde gran parte de la población era gentil. Tan pronto como Jesús llega a tierra, se acerca a él un hombre poseído por demonios.
En la narración de Lucas ya Jesús había echado fuera demonios de algunas personas Lucas 4:31-37 Descendió Jesús a Capernaum, ciudad de Galilea; y les enseñaba en los días de reposo.[a] 32 Y se admiraban de su doctrina, porque su palabra era con autoridad. 33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz, 34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios. 35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno. 36 Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen? 37 Y su fama se difundía por todos los lugares de los contornos.
Lucas 4. 40-41 Al ponerse
el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él;
y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. 41 También
salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios.
Pero él los reprendía y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el
Cristo.
Más adelante en este evangelio Jesús lo afirma y agrega que también curaría enfermos
Lucas 13:32 Y les dijo: Id, y decid a aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra.
El vesículo de nuestro devocional se encuentra dentro de esta historia bíblica
El endemoniado Gadareno Lucas 8:26-33
·
Viene
al encuentro de Jesús. Vs 27
·
No
vestía ropa. No vivía en una casa, sino en los sepulcros. Vs 27
·
Estado
poseído por demonios desde hacía mucho tiempo. Vs 29
·
Lo
ataban con cadenas y grillos. Vs 29
· Los demonios lo impulsaban al desierto. Vs 29
·
Este hombre, al ver a Jesús, lanzó un grito. El demonio reconoció
que Jesús es el “Hijo del Dios Altísimo” y le pide que no lo atormente.
Lucas 8:28 Este, al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a
sus pies exclamó a gran voz: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios
Altísimo? Te ruego que no me atormentes.
·
Jesús inmediatamente le ordena a que salga del hombre. Pero
también le pregunta su nombre, el cual era Legión. Este nombre implica que
Jesús está enfrentándose con una concentración masiva de poder demoníaco.
Lucas
8:29-30 (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre, pues hacía
mucho tiempo que se había apoderado de él; y le ataban con cadenas y grillos,
pero rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.) 30 Y le
preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos
demonios habían entrado en él.
La Autoridad de Jesús es tal que los demonios saben que tienen que salir del hombre.
No pueden cuestionar Su Autoridad.
Entonces
le piden que no los envíe al abismo, conocido como el lugar donde eran encarcelados
los espíritus malignos. Apocalipsis 20:1-3
Piden
que los envíe a un hato de cerdos. Jesús les dio permiso para ello, lo cual indica nuevamente Su Autoridad.
Finalmente, los demonios entraron en los cerdos y estos se precipitaron por un
despeñadero al lago y se ahogaron.
Lucas 8: 31-33 Y le rogaban que no los mandase ir al abismo. 32 Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y les dio permiso. 33 Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó.
El hombre gadareno es libre Lucas 34-39
Cuando este hombre de la ciudad es liberado, se produce un cambio tremendo en su vida.
·
Se sienta a los pies de Jesús, en señal de querer
ser discípulo.
·
Está vestido y en su juicio cabal. Vs 34
·
Cuando las personas del lugar lo ven cambiado, se
llenan de temor y le piden a Jesús que se vaya de la región.
· El hombre liberado de los demonios insiste en irse con Jesús, confirmando que quiere ser su discípulo
Jesús le dice:
Lucas 8:39 Vuélvete
a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho contigo.
A este hombre que no habitaba en casa, la palabra para casa es Oikía en
el original griego,
La
palabra Oikía abarca más que la
casa, incluye a todas las personas que la habitan así como los servicios y
trabajos que forman un hogar.
A
su vez, Oikía manifiesta la importancia del ámbito del hogar, lugar donde se
desarrollan los trabajos y las virtudes de la hospitalidad.
Lucas 8:27 Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros.
Jesús lo manda a que regrese a su casa, oikos en el
original griego
En la antigua Grecia, el oikos
era el nombre que se daba a la unidad básica de una sociedad, formada por el
jefe, representado por el hombre más
anciano, su familia (hijos y esposa)
y sus esclavos, que vivían en el
mismo ambiente doméstico.
Lucas 8:39 Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios
contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había
hecho Jesús con él.
Estos detalles de la narración muestran el cambio de una condición crítica y destructiva, a una restauración total de la cordura y de la vida social.
Lucas 8: 38Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que
le dejase estar con él…
Fue tan tremenda su experiencia que sólo quería seguir a Jesús,
pero El Señor pretendía que compartiera su transformación con su Familia y con
la sociedad.
Rápidamente se convirtió en un canal de bendición y testigo
clave para que muchos conozcan al Salvador.
El hombre se queda en la ciudad porque Jesús se lo pide, en la región donde vivía y aún ante aquellos que le pidieron a Jesús que se fuera del lugar, quedó un portador de La Gracia Divina, y de lo que había recibido, debía de impartir.
Nosotros confrontamos hoy los mismos males de las personas que vivían en los tiempos que Jesús caminaba por esta tierra, los mismos demonios atan y atormentan a la humanidad.
Pero Jesús, el mismo Jesús de tiempos bíblicos, sigue obrando con Poder y Autoridad sobre toda fuerza del mal.
Y cuando Él se hace presente, libera de toda atadura espiritual, transformando las personas para que testifiquen lo que ha hecho en las vidas.
Cada uno de nosotros hemos sido como ese endemoniado gadareno.
·
Nuestro estado espiritual era similar al suyo,
todos estuvimos esclavizados a demonios
·
No podríamos imaginar qué hubiera sido de nuestras
vidas si no hubiéramos salido al
encuentro de Jesús.
·
Todo lo que Dios ha hecho por nosotros debe servir
como motivación para acercarnos más a Dios, sentarnos a sus pies y seguirle.
·
Debemos valorar el Poder e Influencia de Su Palabra en nosotros,
cómo fue iluminando y transformando nuestra mente, que estaba perdida y
confundida…
·
Hoy mirando hacia atrás ya no somos las mismas
personas, Jesús nos dio dignidad.
·
Somos beneficiados gozando de la comunión con
Cristo, la obra del Espíritu Santo, provocando frutos en nosotros.
·
Al caminar de la Mano del Señor, contamos con Su Auxilio,
las veces que hemos debilitado nos ha fortalecido, si hemos caído nos ha levantado.
· Debemos compartir cuántas cosas has hecho en nosotros a lo largo de nuestra vida
Fuimos liberados del poder del enemigo y
descubrimos la Nueva Vida que solo se encuentra en Cristo Jesús.
Solo Dios pudo transformar nuestras vidas:
Sacándonos de los sepulcros, rompiendo las cadenas que nos esclavizaban, ahora podemos estar sentados en los Lugares Celestiales
con Cristo
Los transformados, los que hemos creído, somos a quienes nos envió a contar cuán grandes cosas ha hecho con nosotros, no debemos callar.
Es por esto que hoy debemos anunciar este mensaje
de esperanza y vida.
No podemos quedarnos callados, es tiempo de anunciar las Buenas Nuevas
de Jesucristo.
Todo lo que Jesús ha hecho por nosotros al liberarnos,
limpiarnos, vestirnos, perdonarnos, darnos un lugar en Su Familia de la fe, es
nuestro testimonio, el cual debemos compartir con otros.
Muchos endemoniados, oprimidos por fuerzas del mal,
necesitan oír que existe un Libertador, que es Jesucristo, que nos ha comisionado
para anunciar que todavía hay esperanza de cambio para quienes deseen recibir la
libertad que Él provee.