Sábado, 13 de Julio del 2024

Lucas17:10

Día 13

Devocional escrito por Natalia  Zamora

Lucas17:10... Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer hicimos.

 

Es medio chocante a nuestros oídos escuchar la palabra inútil.

Se suele utilizar para describir algo que no sirve, no tiene utilidad, y muchas veces se usa para insultar o desprestigiar a una persona o cosa.

 

Leyendo  otros versículos bíblicos y Promesas de Dios hacia los que le sirven, como por ejemplo:

Lucas 12:37 Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles,

 

Pareciera que se contradice una palabra con la otra y pensamos...

¿Entonces... Dios nos está diciendo que no servimos?

Entre las definiciones de la palabra inútil que encontré, hay algunas que me parecieron más significativas

Ø No útil - Sin Merito -  Ineficaz.

 

Y ahí podemos entender mejor el significado:

·        Siervos SIN MERITO alguno,

·        Siervos INUTILES de hacer algo por nuestros propios medios,

·        Siervos INEFICACES en nuestra humanidad,

·        Siervos INDIGNOS.

De esto no nos podríamos dar cuenta si no fuera por El Espíritu Santo de Dios en nuestras vidas.

Si antes nos hubieran dicho inútiles, el enojo iba a ser la reacción más común al creer que nos insultaban o destrataban.

En Lucas habla del siervo y su empleador a través de una Parábola.

El deber del siervo

Lucas 17: 7-10¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? 8 ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? 9 ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos. 


Y esto nos enseña cómo debe ser nuestro trabajo para Dios.

Ø Si bien SERVIRLE A DIOS, no es un trabajo remunerado como cualquier otro empleo, lo hacemos quienes entendimos que lo que somos y tenemos hoy en día, es por GRACIA Y MISERICORDIA DE DIOS.

 

Estas palabras SERVIR – SIERVOS- NO REMUNERADOS, parecieran por poco un insulto para las personas, por ejemplo:

ü Cómo YO voy a trabajar sirviendo o limpiando la casa de otro,

ü Cómo YO con estudios voy a trabajar sin remuneración... 

ü Y tantos ejemplos más podríamos dar, que hablan de la poca HUMILDAD que hay en el corazón del ser humano.

  

Miremos el consejo del Apóstol Pedro:

1 Pedro 5:5 Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.

Podemos ver a quiénes Dios resiste: a los soberbios.

 

La soberbia, en ocasiones usada como sinónimo de orgullo es un sentimiento de superioridad de uno mismo con respecto a los demás.​

Ø La soberbia se la concreta con el deseo de ser preferido por otros, basándose en la satisfacción de la propia vanidad, del yo o ego.

 

Otros términos asociados o sinónimos podrían ser: altivez, altanería, arrogancia, vanidad, etc.

Todo eso había y muchas veces quedan rastros en nuestros corazones.

Y por consecuencia si no dejamos que Dios trabaje en nuestros corazones, podemos creer que lo que hacemos para Dios es porque somos capaces y no por Su Gracia.

 

Esta Palabra es directamente para el Pueblo de Dios, para el creyente, para el que quiere servirle o el que le sirve hace años.

Pareciera que al pasar de los años la “costumbre” hace que creamos que es nuestro tal o cual lugar en la Iglesia.

Tanto que algunos manifiestan:

ü “Como YO siendo creyente de hace años y sirviendo en la Casa de Dios, voy otra vez a ponerme a limpiar la Iglesia”.

ü “Como YO siendo predicador voy a salir a las calles a evangelizar con un papel y perder mi día libre.

ü “Como YO si estoy en el ministerio tal o cual “me mandan” ahora a hacer esto o lo otro.

 Ahí nos damos cuenta cuánto nos falta de humildad, de recordar lo que hizo Jesús en y por tu vida.

 

Leyendo otras versiones también decía que los creyentes somos “empleados” en la Obra de Dios.

 

Todos en algún momento somos o fuimos empleados de alguien, y sabemos que debemos hacer la tarea que nos asignan, para cobrar un sueldo a fin de mes, aunque muchas veces no nos guste.

Y debemos acatar las órdenes del empleador, aunque sea irritante.

La Biblia nos da muchísimos Consejos acerca de cómo debemos manejarnos con las autoridades, y como debemos ser como obreros.

 

Pero hay una Palabra que me llamo mucho la atención se encuentra en

Colosenses 3:22 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.

 

Cuando leí, NO SIRVIENDO AL OJO, como los que quieren AGRADAR al hombre… me vinieron un montón de preguntas y planteos…

¿Puede ser que hagamos cosas sólo por agradar a tal o a cual persona? ¿Hacemos lo otro para que no nos digan nada? O porque tengo muchos años en el ministerio ¿lo hago igual?

 

Después sigue diciendo, con corazón SINCERO, TEMIENDO A DIOS.

¿Será que muchas veces servimos a Dios sin temor de Él? O no somos sinceros delante del Señor en muchas cosas…

Pareciera una Palabra dura, de señalar errores, pero créeme que la Palabra de Dios, aunque corrija, siempre pero siempre, es para nuestro bien.

 

Te encuentras aburrido, o sin rumbo, o crees que es monotonía tu servicio a Dios, o te crees superior para hacer esa tarea tan simple.

Pídele al Espíritu Santo de Dios que te recuerde todo lo que hizo por vos y de dónde te ha sacado, para que puedas tomar impulso nuevamente y le sirvas, recordando quienes somos para Él.

Recuerda que todo lo que hagas, no eres tú, sino Dios en vos.