Marcos 11:26
Día 8
Devocional escrito
por Graciela Alarcón de Chaves
Marcos 11:26… Si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro
Padre que está en los cielos os perdonará…
En
este devocional el Señor Jesucristo nos recuerda a nosotros Sus Hijos; que perdonar
es un acto esencial para poder recibir el Perdón del Señor.
Es
por eso que perdonar es un Acto Divino:
Mateo 6:12
Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros
deudores.
Mateo 6: 15
Más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os
perdonará vuestras ofensas.
La
importancia de perdonar es una virtud valorada, en Su Palabra.
Dios
lo expresa como una actitud clara para lograr La Paz y armonía en nuestras
relaciones con los demás.
Perdonar
no es una tarea fácil de realizar, muchas veces nos sentimos dolidos por el
comportamiento de las otras personas y la idea de dejar pasar lo que nos han hecho,
parecería una acción imposible de lograr.
El perdón no es solo
una tarea que debemos cumplir como cristianos, sino que es una necesidad para
nuestra vida espiritual y emocional.
Lucas 6:37
No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados;
perdonad, y seréis perdonados.
Marcos
11:25 Y cuando llega, la halla barrida y adornada.
¿Por qué es
importante perdonar?
Cuando
tenemos en nuestro corazón rencor, ira, o venganza hacia alguien; no sólo
estamos dañando nuestras propias vidas, sino que también nos estamos alejando
de la Presencia de Nuestro Padre Amoroso.
El
perdón es una actitud que nos permite dejar atrás el pasado y poder
avanzar en
el
Propósito que Dios tiene hacia nuestras vidas.
Cuando
perdonamos, libramos todo el resentimiento que hemos construido dentro de
nosotros.
Al
experimentar esta Obra de Dios en nosotros podemos tener una sensación de paz y
ser libres.
Además perdonar es un
acto de amor y compasión hacia el otro.
Al
hacerlo estamos reconociendo nuestra propia humanidad y entendimiento ya que
nosotros como los demás podemos fallar, cometer errores y equivocaciones.
Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Hay
unos puntos que quisiera compartir
1.
Aprender a escuchar y
entender al prójimo
Cuando
perdonamos no necesitamos justificar el comportamiento de la otra persona, pero
si es importante entender de dónde viene y qué circunstancia pudo existir.
Aprender a escuchar y dialogar con la otra persona, es el primer paso para
tener una solución.
2.
No esperar disculpas
Aunque
sería ideal que la otra persona se disculpe y admita su error, muchas veces eso
no ocurre.
No
es necesario que esperemos una disculpa para perdonar ya que el perdón es una
actitud que nace en nuestro propio corazón que fue redimido por El Señor.
3.
Aprender a entregar
Cuando
tenemos nuestro corazón lleno de resentimiento hacia alguien nos estamos
haciendo daño continuamente a nosotros mismos.
Debemos
entregar ese rencor y dejar ir esos sentimientos negativos.
Cuando
tomamos esas decisiones, alegramos el corazón de Dios, y dejamos que su
Espíritu Santo nos transforme.
4.
El perdón es un acto
divino
Cumplir
con este mandato es una excelente decisión, Y
JUNTO AL PERDON, TAMBIÉN OLVIDAMOS.
Porque
podemos decir “te perdono”, pero cada
dos por tres, me acuerdo, lloro, y a eso le sumo odio… Entonces, no perdoné.
Solo fueron palabras.
En cambio cuando
entregamos, el perdón nos permitirá avanzar hacia una vida más plena y de
bienestar..
PERDONAR Y SER
PERDONADO son experiencias únicas y liberadoras.
¡Perdón, pequeña
palabra, pero tan poderosa!
Tiene el poder para
transformar las personas y las situaciones.
Sanar heridas,
restaurar, romper años de odio, raíz de amargura, problemas familiares.
Todos en algún
momento nos hemos comportado incorrectamente, o nos han lastimado.
Por eso es tan
importante estar llenos del Espíritu Santo de Dios.
¡Éste será Quien a
nuestra alma nos amoneste, SIEMPRE PARA BIEN!
¡Bendiciones Hermanos!