Lunes, 28 de Agosto del 2023

Mateo 11:28

                                                                                                                                                             Día 28

Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados...

Hay muchas cosas que generan estrés, agotan nuestras buenas intenciones, gastan nuestras fuerzas, nos debilitan…

Más allá de las responsabilidades personales, debemos lidiar con las de otros, que  precisamente por su irresponsabilidad, nos cargan, nos cansan…

En nuestro país es un milagro que en pleno centro no haya un “piquete”, a esto llamamos columnas de gente que con el móvil de protestar por algo, viable o no, cortan las calles, detienen el tránsito, impiden que muchos puedan llevar adelante sus responsabilidades. Paro de trenes, de subtes, la inflación en aumento, el dólar en alza, las necesidades que no se pueden cubrir, el hambre, gente en situación de calle … tantas cosas afectan…

Necesitamos hacer un trámite y la burocracia lo detiene, atención médica y no hay turnos, hace falta una medicación y por la importación no entran, los que tenemos mayores a cargo vemos que no son valorados y sus ingresos por tantos años de labor son efímeros, violencia, robos, asesinatos…tantas situaciones desgastan…

Y en cada uno de esos incidentes o situaciones hay fuerzas del mal operando, ataques de las tinieblas que golpean y oprimen nuestras vidas queriendo que desistamos de creer y descuidando nuestro testimonio… tantas luchas espirituales cansan

 

Y quien me diga que como creyente no le pueden suceder estas cosas o que no deberían afectarle, le digo que nuestra humanidad lo padece… como nuestro cuerpo se cansa luego de varias horas de trabajo, nuestro espíritu y nuestra alma también se agotan…

¿Ha pensado que sería de nosotros si no contáramos con el refrigerio del Señor? ¿Cómo podríamos sobrellevar semejante presión, si nuestro Buen Dios no nos daría de Su Paz?

 

El Espíritu Santo, Bendita Presencia de Dios que nos convenció de pecado, es Quien cada día nos muestra los carteles de alerta de Jesús, Sus Indicaciones para poder seguir en este mundo hostil y  nos recuerda al fin de cada jornada, cuando hemos terminado el día, sobrevivido a todo, alcanzando lo que pudimos, llenos de preguntas y cansados de lo que vivimos…que El Señor nos espera con brazos abiertos…

Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

 

·        Venid a mí…

Lo primero que Jesús nos dice es: "Venid a mí".

Por Su Gracia se nos permite ir a Dios personalmente,  a no ser que hubiere pecado en nuestra vida,  no hay nada que nos impida ir a nuestro Salvador y Señor.

La invitación de Jesús es una propuesta que nadie debería rechazar.

Jesús nos ofrece acercarnos, muchos lo rechazan, algunos dudan, otros piensan que lo que han hecho no merece que les reciba, y Él vino para Todos, y les espera.

Si invita a los pecadores, cuánto más espera a Sus Hijos…

 

·        Venid a mí todos los que estáis trabajados…

Jesús invita a los que estaban trabajados, esto en La Biblia significa Cansado, molido del trabajo, por haberse ocupado mucho tiempo o con afán en él. Lleno de trabajos.

Él sabe de nuestras muchas ocupaciones, los afanes que mueven a más actividades, el agobio que causa ocupar cada vez más tiempo del día para trabajar y no ver que rinda… 

Por eso nos invita a acercarnos a Él, para ayudarnos a tener una visión del Cielo y de la Tierra, a adquirir sabiduría para poder ser responsables en las labores y disfrutar también de la vida, la Familia.

 

Cuando Jesús dijo, "venid a mí", quiso decir, "crean que Soy El Hijo de Dios y, por lo tanto, crean en lo que puedo hacer por ustedes".

Podemos dejar a Sus Pies, aquello que nos provoca nerviosismo, entendiendo que Él nos está cuidando.

1 Pedro 5: 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Si confiamos plenamente en El Señor, dejaremos de pelear con nuestras fuerzas e ideas equivocas, que sólo suman estrés y ansiedad.

Proverbios 3: 5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia

 

·        Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados...

El significado bíblico de carga hace referencia a algún peso, este puede ser tanto simbólico o literal. Dentro de las Escrituras, podemos encontrar que esta palabra se atribuye a materiales que se transportan, aunque se relaciona con cosas inmateriales más a menudo. Este concepto metafórico puede referirse a un sentimiento, alguna culpa o un mensaje de Dios.

Carga material Podemos hablar sobre grandes pesos y también de trabajo duro

Se trata de algo que está generando algún tipo de presión sobre la base que lo soporta, puede hablarse del lomo de un animal, un armazón o una persona.

Carga inmaterial La palabra 'carga' igual se utiliza para hablar en modo figurado. 

Una responsabilidad es una carga, así como incluso lo es un sentir de culpa, ideas negativas o malos pensamientos.

Estamos hablando de cualquier cosa que llegue  a producir incomodidad en la mente o el corazón.

El pecado, las tentaciones, la ansiedad, el miedo, la angustia, depresión… son cargas

Dios nos hace saber que necesitamos descanso de todas estas cargas

Salmos 55:22 Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo

Cuando estamos sobrecargados, es como si  nuestro espíritu, mente, voluntad y emociones,  no pudieran funcionar porque ese peso sobre nosotros nos debilita, nos hace caer… y aunque intentemos levantarlo  por nosotros mismos no podremos.

Nos  deprimimos, llenamos de ansiedad, entre otras cosas, entonces, es el momento de dejar de intentar con nuestras fuerzas y aceptar la invitación de Jesús, vayamos a Él.


·        Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

El Señor nos llama a ir hacia Él para encontrar tranquilidad en medio de las aflicciones o preocupaciones que pasamos. Como Sus Hijos, Dios quiere que confiemos que tiene control y dominio de todo lo que sucede, nada se escapa de Sus Manos. Dependiendo de Él, siempre hallaremos Su Favor, si creemos.

Nosotros no siempre podemos acudir al llamado de alguien que necesita de nuestra ayuda, porque somos seres  limitados, en cambio Dios no, Él es Omnipotente, Omnipresente y Omnisciente. Su Amor es Inagotable, no disminuye, Él siempre extenderá Su Mano para ayudarnos.

Salmos 91:14-16 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. 15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré. 16 Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación.

 

Puede que su alma necesite descansar de todo lo que le está sucediendo, y aunque parezca que no se puede tener paz en medio de la tormenta, Jesús le dice: Ven a mí y te haré descansar.

Acuda a Su Invitación.

Es una invitación a dejarle a Él su carga, su preocupación y lo que le tiene cansado, para que confíe en que obrará a su favor, según Su Buena Voluntad.

Es nuestra la decisión, y también será nuestro el descanso.