Jueves, 6 de Julio del 2023

Mateo 11:29

                                                                                                                               Día 6

Mateo 11:29…aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón…

El Señor Jesús nos dice: “Aprended de mí”.

La palabra manso traduce un término griego que significa suave, apacible o tranquilo

Las personas mansas, como dice el salmista, “se recrearán con abundancia de paz”

Salmo 37:11 Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz.

Una persona humilde  no hace ostentación de sus virtudes, es aquella que es consciente tanto de sus virtudes como de sus limitaciones, reconociendo y aceptando los éxitos y fracasos en igual medida. Los humildes no se sienten ni más ni menos que nadie, y se reconocen tal y como son,

En la Biblia, la mansedumbre aparece como una cualidad indispensable para el cristiano, es un Fruto del Espíritu Santo. 

También está directamente relacionada con el acto de inclinarse o someterse humildemente a la Voluntad del Señor.

Junto con la mansedumbre está también la humildad. 

Una persona humilde es lo contrario de una persona altiva, arrogante y orgullosa.

 ¿Cómo puede un creyente ser manso y humilde?

1.   Primeramente reconozcamos algo muy importante: la mansedumbre y la humildad no son del exterior sino del interior.

Jesucristo lo enseña claramente; “Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón”, es decir la humildad y la mansedumbre no tiene qué ver si somos ricos o pobres, no tiene qué ver con nuestra manera de vestir, sino de lo que hay en nuestro corazón.

Por corazón, aquí, se entiende el centro del ser del hombre; donde está el control de todas sus emociones y pensamientos y tiene unión con su espíritu.

No confundamos la humildad con la humilde condición social o económica

Santiago 1:9 El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación;

Muchas personas son de condición económica humilde, pero tienen un corazón lleno de soberbia.

Por el contrario muchas personas ricas económicamente, tienen un corazón humilde, es decir se humillan a sí mismos como lo dice la Palabra de Dios

Santiago 1:10 pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. 

2.    Ser mansos y humildes significa reconocer nuestra necesidad de la Ayuda de nuestro Dios

Mateo 11:28-29 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

El Señor dice dos cosas muy importantes: venid y llevad mi yugo sobre vosotros.

Cuando estamos en necesidad, pasando por momentos de angustia, llenos de problemas… ¿tenemos la humildad de ir a Jesús?

Como cristianos es una señal de soberbia querer resolver nuestros problemas, ordenar nuestra vida, sin tomar en cuenta a nuestro Dios.

Tenemos que ir a Él y con mansedumbre doblegar nuestra voluntad y ponernos el yugo del Señor sobre nosotros, es decir reconocer que la carreta de nuestra vida no la podemos llevar solos, necesitamos ser ayudador por  Dios.

3.   Ser manso y humilde significa reconocer que otras personas pueden darnos buenos consejos y enseñanzas para nuestra vida

Filipenses 2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;

Tenemos que reconocer que no lo sabemos todo, hay mucho que nos falta aprender, y hay personas que muchas veces menospreciamos, pero que pueden darnos buenas enseñanzas y consejos a nuestra vida.

Cuántos de nosotros en algún momento de nuestra vida  hemos despreciado y menospreciado el consejo de nuestros padres o de nuestros mayores, eso sucede porque somos soberbios y altaneros.

Moisés fue considerado uno de los hombres más mansos sobre la tierra y a pesar que era el líder de millones de personas, tuvo la humildad de aceptar un buen consejo de su suegro Jetro

Éxodo 18:17-19  Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces. 18 Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. 19 Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. 

Éxodo 18:23-24 Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, y también todo este pueblo irá en paz a su lugar. 24 Y oyó Moisés la voz de su suegro, e hizo todo lo que dijo.

Aprovechemos de la sabiduría y la experiencia de nuestros mayores, sobre todo aquellos que tienen Temor de Dios, sus consejos son de gran valor.

En muchos tramos del camino, necesitaremos de consejos, necesitamos humildad para recibirlos.

4.    Ser manso y humilde de corazón significa aprender a pasar por alto la ofensa

Proverbios 19:11 La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa.

Mansedumbre significa “fuerza bajo dominio o fuerza bajo control” esa es la clave de pasar por alto la ofensa, lo habitual es contestar con otra ofensa, pero cuando nuestro corazón está bajo el control de El Espíritu Santo, con humildad y mansedumbre,  decidimos poner nuestro enojo bajo el dominio de Dios.

Como cristianos debemos poner en práctica las enseñanzas de Jesús

Mateo 5:44-45 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

Muchos nos llamamos cristianos pero no queremos vivir la vida que Cristo enseñó.

La mansedumbre es la clave para frenar los pleitos, para detener las contiendas de nuestra vida

Eclesiastés 10:4 Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas.

Una persona humilde y mansa puede perdonar las ofensas de su prójimo

Mateo 6:14-15 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.


La palabra en griego, “praus”,  se puede traducir como manso.

Vivimos en un mundo en el que ser amable o manso se considera blando en muchos sentidos, cuando se refiere a Jesús, nada podría estar más lejos de la verdad.

Si bien el mundo puede considerar la mansedumbre como una debilidad, en realidad es una mayor medida de autocontrol.

·        Jesús aunque tenía poder y autoridad, también sabía cómo ejercer ese poder.

·        No se salió de control ni perdió el control, sino que reservó su uso para cuando fuera necesario.

·        Muchas veces, cuando pudo haber ejercido Su Poder, respondió con mansedumbre.

Sabemos que Jesús no solo fue manso, sino manso y humilde.

La palabra para humilde en el griego, es “tapeinos”.

Esta palabra habla de una persona que reconoce su necesidad de Dios y que depende del Señor en lugar de depender de sí misma.

·        En lugar de que el individuo sea la fuente de su propia fuerza, descansa y confía en Dios.

·        Esa debe ser nuestra actitud.

Dejemos que Espíritu Santo nos ayude a tener un corazón manso y humilde como el de Nuestro Señor Jesús.