Mateo 13:16
Día 14
Devocional escrito por Carlos
Chávez
Mateo 13:16 Pero
bienaventurados vuestros ojos, porque ve; y vuestros oídos porque oyen.
En El Evangelio de Mateo 13:1-3 se nos dice
que Jesús está sentado junto al mar y una gran multitud se
congregó a su alrededor, la multitud se hizo tan grande, que Él
tuvo que subir a una barca junto con Sus Discípulos y comenzó a
enseñarles a todas las personas ahí reunidas, a través parábolas.
Mateo hace referencia a la Parábola
del Sembrador, en la cual cuenta la historia de un sembrador de que echa las
semillas, las cuales terminan en diferentes lugares, con diferentes resultados.
Luego termina diciéndoles a la
multitud, que deben prestar atención a lo que Él acaba de decir.
Mateo 13:9 El que tiene oídos para oír, oiga.
Los discípulos buscaron que Jesús les
explicara ¿Por qué les enseñaba con parábolas?
Mateo 13: 10-13 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por
qué les hablas por parábolas? 11 Él respondiendo,
les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los
cielos; mas a ellos no les es dado. 12 Porque a cualquiera
que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le
será quitado. 13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo
no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
Si me permiten, les contaré una
historia reciente que me aconteció.
No recordaba donde había puesto un
sobre con una documentación importante que en ese momento la necesitaba, y comencé
a buscarla por todas partes, “mire” en los cajones también en placar y por
último en el coche y no lo encontraba.
Le pregunté a mi esposa si ella no
lo había “visto” o guardado, me contestó “miraste” bien en todos lados y yo le
respondí que sí.
Ella fue y buscó en el coche y “miró”
detenidamente y lo encontró en la gaveta del mismo.
La pregunta es ¿Por qué ella
encuentra lo que yo busco y por qué yo no las encuentro? ¿Estaba buscando de
verdad? NO, no lo estaba buscando con suficiente empeño.
Esto es lo que dice Jesús de las
multitudes.
Todos creen que están mirando, pero
en realidad no lo están.
Todos creen que están oyendo, pero
en realidad no lo están oyendo.
Creen que entienden, pero en
realidad no entienden.
Jesús les demuestra lo que dice
acerca de esta gran multitud reunida, citando la profecía de Isaías.
Isaías 6:9-10 Y dijo:
Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no
comprendáis. 10 Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus
oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos,
ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.
Los corazones de esa multitud
estaban endurecidos, tenían el corazón cerrado como en la época que el Profeta
habló a ese pueblo en la antigüedad, además sus oídos estaban sordos.
Tenían sus ojos cerrados a la
verdad que El Señor les estaba enseñando.
Jesús no dice que no puedan ver,
más bien dice que sus corazones están endurecidos, sus oídos cerrados y
sus ojos cerrados
No están mirando por eso no son
sanados, liberados y restaurados.
Qué diferente sería todo, si cambiarían
de opinión y su postura sería otra.
Jesús les dice a Sus Discípulos que
ellos son BIENAVENTURADOS: significa QUE SOMOS FELICES Y AFORTUNADOS POR SER CAPACES DE
VER Y OIR LA PALABRA DE DIOS, en un mundo que vive a espalda de Dios y hace
oído sordo a Su Palabra y endurece sus corazones.
¡Nosotros hemos sido bendecidos!
Dios se reveló a nuestras vidas a través de Jesucristo para conocer
las Verdades que están escritas en La Biblia.
Nuestro devocional tiene una
enseñanza para nosotros, es presente.
No basta simplemente conocer u oír La
Palabra de Dios, sino que debemos aplicarla día a día en nuestro caminar.
Debemos dejarnos guiar por el
ESPIRITU SANTO, el cual nos guiará a toda verdad.
¡No te olvides: somos
BIENAVENTURADOS!