Mateo 17:20
Día 25
Devocional escrito por Rina Ledesma
Mateo 17:20 …Nada os será
imposible.
La Palabra de hoy nos habla de fe.
La fe es uno de los pilares de
nuestra vida cristiana.
Sin ella es imposible agradar a
Dios
Hebreos 11: 6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Hebreos 11: 1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
La fe nos permite creer en lo que no vemos y confiar que el Plan de Dios para nuestras vidas que es perfecto.
Muchas veces nos enfrentamos a
situaciones que la ponen a prueba y nos hacen dudar.
Jesús muestra a Sus Discípulos que si ellos tendrían la fe como “un grano de mostaza”, moverían montañas.
¡Nuestro Señor comparó la fe con un grano tan pequeño! Que, si lo sembramos, crece un árbol grande y fuerte.
Así nuestra fe, también puede
crecer fuerte, pero si la alimentamos día a día:
·
En oración:
Mateo 7: 7-8 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8 Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.
·
Leyendo la Palabra:
Josué 1: 8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
·
Poniéndola en práctica:
Santiago 1: 22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
·
Encontrándonos con Él:
Santiago 4: 8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.
Es fácil decirlo, pero lo complicado, lo hacemos
muchas veces nosotros.
Nos cuesta darle el tiempo que se merece al Señor.
La rutina, la vida, las obligaciones, lo que nosotros
también nos agregamos, o decidimos poner en el primer lugar, hacen que, en el
día, El Señor pase a un segundo plano.
Y es sumamente importante que entreguemos nuestro corazón a Él, que tengamos el hábito de derramarlo ante Dios.
Él nos abraza, nos escucha, nos consuela, nos habla,
nos guía, nos corrige.
Su Presencia nos llena y nuestra confianza crece.
¡Podemos enfrentar cualquier obstáculo, dificultad (montaña), sabiendo que tenemos a Dios, Todopoderoso que nos ayuda a superar todo!
Creo que la confianza, es la clave para aumentar
nuestra fe cada día.