Miércoles, 18 de Febrero del 2026

Mateo 24:35

Día 18

Devocional escrito por Mercedes Martínez de Stein

Mateo 24:35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

 

Vivimos en un mundo donde todo cambia la circunstancia, las personas, la economía y hasta nuestras propias fuerzas.

Lo que hoy parece seguro, mañana puede desaparecer.

En medio de esa realidad, Jesús declara una Verdad Firme y Eterna, nuestra mirada no debe estar puesta en lo visible, sino en lo eterno.

 

El cielo y la tierra representan lo más estable que el ser humano conoce, pero aun eso es temporal.

En contraste la Palabra de Cristo, permanece para siempre, esto nos recuerda que nuestra confianza no debe estar puesta en lo visible, sino en lo eterno.

 

Jesús afirma que todo lo material es pasajero, aun lo que parece más firme y permanente, tiene un final, esto incluye sistemas, estructuras humanas y seguridades terrenales.

 

Isaías 51:6 Alzad a los cielos vuestros ojos, y mirad abajo a la tierra; porque los cielos serán deshechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir, y de la misma manera perecerán sus moradores; pero mi salvación será para siempre, mi justicia no perecerá.

2 Pedro 3:10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

 

No debemos poner nuestra confianza en lo que es temporal, porque todo lo creado es limitado.

Jesús se coloca con Autoridad Divina, Su Palabra es Eterna, Inmutable y Fiel, no depende del tiempo ni de las circunstancias.

Isaías 40:8 Sécase la hierba, marchitase la flor; más la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

 

Juan 1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

 

Jesús no dice “La Palabra de Dios”, sino “Mis Palabras” esto revela Su Identidad Divina.

Sus Palabras tienen Poder Creador, Redentor y Eterno.

Mateo 7:24-25 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.

 

OBEDECER A CRISTO ES EDIFICAR SOBRE ROCA FIRME.

Ø SEGURIDAD ESPIRITUAL:LA FE SE APOYA EN PROMESAS QUE NO FALLAN.

Ø ESPERANZAS ETERNA: LO QUE CRISTO PROMETIÒ SE CUMPLIRÀ.

Ø LLAMADOS A OBEDIENCIA: SU PALABRA NO SOLO SE CREE, SE VIVE.

 

Santiago 1:22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

 

TODO LO CREADO ES TEMPORAL, LA PALABRA DE CRISTO ES ETERNA.

VIVIR AFERRADOS A ESA PALABRA NOS DA FIRMEZA HOY Y ESPERANZA PARA EL FUTURO.

CUANDO TODO PASA, LA PALABRA DE JESÙS SEGUIRÀ EN PIE, POR ESO, CONFÌA, PERMANECE Y OBEDECE.

 

Este versículo es una llamada a reflexionar sobre lo que es verdaderamente importante.

A menudo nos preocupamos por las cosas materiales y nos aferramos a ellas como si fueran lo más valioso, pero Jesús nos recuerda que estas cosas no durarán para siempre.

El valor eterno está en las Palabras de Amor y Verdad que salen de Su Boca.

 

Debemos esforzarnos por seguir Sus Enseñanzas y hacer que Sus Palabras informen nuestras acciones.

En medio de la marea cambiante de la vida, encontrar descanso en las Palabras de Jesús es un Refugio Seguro.

 

Al recordar que lo material es efímero y que Su Verdad perdura, nuestras preocupaciones se disipan y nuestras almas se alinean con Lo Eterno.

 

Que cada día nos acerquemos más a esa Palabra, abrazando el Amor y la Sabiduría que nos ofrece, sabiendo que en Su Promesa hallamos un Hogar Inquebrantable.

¡DIOS TE EBNDIGA!