Mateo 5:14
Mateo
5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no
se puede esconder
El evangelio de Juan comienza con la llegada de la Luz a este mundo en oscuridad:
Juan 1:5-9 La luz en las tinieblas
resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.6 Hubo un hombre enviado de
Dios, el cual se llamaba Juan. 7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio
de la luz, a fin de que todos creyesen por él. 8 No era él la luz, sino
para que diese testimonio de la luz.9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre,
venía a este mundo.
Jesús trajo la luz, por un breve tiempo:
Juan 9:5 Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy
del mundo
Jesús vino con Su Luz al mundo, Su Resplandor alcanzó a muchos y esa misma Luz impartió a Sus Discípulos, encendiéndolos para brillar en medio de la oscuridad.
Cuando Él regresó a Su Padre, dejó a los creyentes, a Su Iglesia, para ser la Luz del mundo.
Mateo 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder
Ahora hay millones de luces brillando La Luz de Cristo en el mundo entero
·
Jesús nos dio Su Luz; somos Luz, y las tinieblas no pueden prevalecer contra
nosotros.
· Jesús debe ser la Luz en nuestras vidas, para que nosotros podamos ser la Luz del mundo.
Vosotros
sois la luz del mundo
Esta afirmación es un concepto que debemos tener en claro:
Ser
Luz implica iluminar el camino de aquellos que viven en tinieblas, quienes no
conocen a Dios, ayudándoles a llegar.
Jesús comisiona a aquellos que permitieron que Su Luz, ilumine en sus tinieblas, sin Cristo, nuestras vidas estaban en prácticas oscuras, en el territorio del pecado…
Dios envió la Luz al mundo para mostrar cómo llegar al Padre
·
Jesús
es la Luz y el Camino al Padre
Juan
14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y
la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Jesús nos escogió, nos compró con Su Sangre.
Al llegar a nuestra vida, comenzó a iluminar nuestro
entendimiento y así hacer una obra de transformación, salimos de las tinieblas
yendo a Su Luz Admirable, dándonos la misión de mostrar Sus Virtudes
1
Pedro 2:9 Mas vosotros sois linaje escogido, real
sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que
anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz
admirable;
Ese linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, el pueblo
adquirido, somos los transformados, los que manifestamos cambios visibles en
nuestras vidas, por haber estado con la Luz y haberla recibido.
Debemos
anunciar y demostrar que es posible cambiar el estado de destrucción que lleva
caminar por las sendas de oscuridad, por la transformación integral de caminar
en la Luz que ofrece Cristo.
Nuestras vidas tienen que mostrar esos cambios para que otros
también crean.
Al anunciar que somos Luz, estaremos expuestos a ser observados, y tomando el consejo del
Maestro, la Luz no se esconde, se debe mostrar para que los demás la vean
El verdadero cristiano no se oculta ni se mimetiza con el
mundo, brilla, resplandece, muestra que el Dador de la Luz, está viviendo en su
corazón.
Jesús afirmó esto dándonos una responsabilidad, que Él cree
que podemos cumplir, por lo tanto, Usted Amado/da Hermano/na no deje de
brillar.
Una
ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder
Observen
que aquí no dice “una gran ciudad en una extensa llanura”
Dice,
“asentada sobre un monte”.
Esta
ciudad es prominente y no puede estar escondida. Viéndola a la distancia, es
difícil quitar tus ojos de ella.
Nos
dice Jesús: Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
De
la misma manera, Jesús quería que los Hijos de Luz, estén visibles, destacados, atrayendo la atención,
por la belleza de la obra de Dios en sus vidas.
·
No podemos esconder lo que es visible.
·
Si una ciudad está situada sobre un monte, inevitablemente
todos la verán.
·
No se puede ocultar.
·
Es imposible que seamos Luz y que no alumbremos.
·
Si somos Luz no podemos estar escondidos, debemos alumbrar. Es
inevitable.
·
No se puede ocultar lo que es visible.
En
otras palabras, Dios no nos hizo luz para brillar, no para que nos ocultemos,
ni escondamos.
¿Para
qué encendemos una lámpara?
·
Para que nos dé luz a todos los que están en la casa.
·
Como Dios nos ha hecho luz, nosotros debemos alumbrar en todo
lugar, a todos los que nos ven, los que están cerca y aun que la perciban los
que se encuentren lejos de nosotros.
·
El propósito de encender una lámpara es que alumbre.
·
Somos Luz, nuestro propósito es alumbrar.
· Esa es nuestra identidad en Cristo Jesús.
Cómo podemos brillar
·
Andando en la luz
Efesios 5:8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora
sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.
Que el mundo vea a Cristo en nosotros.
Vea que somos misericordiosos, pacientes, puros, que hablamos
la verdad, íntegros, amables, responsables, que nuestro Sí es Sí y nuestro No
es No. Que somos puntuales, dedicados, que cedemos el paso, que decimos
gracias, abrimos la puerta, que somos sinceros, respetuosos, fieles a nuestras
promesas y votos, abnegados...
Cuando
andamos en la luz, alumbramos con la Luz de la Verdad.
No nuestra verdad sino la Verdad de Dios.
El mundo debe ver a Cristo en nuestras ideas y opiniones.
Un Hijo de Luz, habla, opina, siempre con las Verdades
reveladas en La Palabra de Dios.
Miremos nuestro entorno… ¿Cuántos necesitan ser alcanzados
con la Luz de Jesús?
La gente común opina lejos de la verdad, necesitan que
nosotros le hablemos la Verdad sobre la Vida, la Eternidad, la Muerte (un tema
que muchos no quieren tocar, pero que nosotros podemos dar esperanza) el
trabajo, el dinero… temas como la juventud, el matrimonio, la Mujer, el Hombre,
los Niños, la Familia y tantos más…podemos llevar Luz a tanta confusión, y
ayudarles a encontrar el Camino correcto.
Hay tanto palabrero hablando sin sentido en el mundo trayendo más confusión y oscuridad a la vida de las personas, pero Nosotros los Hijos de Dios compartimos el Diseño Divino, para que muchos, al escuchar el Mensaje de Dios, salgan de la oscuridad y lleguen a Su Luz
·
Debemos
brillar con nuestras buenas obras.
Aprendamos a darnos a los demás.
A dejar de servirnos a nosotros mismos y a los nuestros
solamente, y comenzamos a servir a nuestro prójimo (inclusive a los hermanos de
la fe).
Como lo hizo nuestro Maestro, Jesucristo que no vino a ser
servido sino a servir a los demás, así debemos hacer nosotros, ya que somos
seguidores e imitadores de Él.
Las obras deben ser de compasión, nuestro prójimo está en una
situación de vulnerabilidad, la oscuridad lo ha cubierto, y el enemigo lo ha
llevado a la ruina…
Es allí donde debemos servir a nuestro prójimo, actuar desde la asistencia, alguna provisión… y también en
la enseñanza, ayudándole a afirmar su fe, procurando que comiencen ellos también
a brillar,
Debemos pensar en cómo podemos servir a nuestro prójimo, a la comunidad, a nuestros vecinos, al país, a los necesitados.
·
Conectados a la
fuente de Luz
¿Qué cerca te encuentras de Cristo?
Jesús dijo Juan 15:5 Yo
soy la vid, vosotros los pámpanos… separados de mi nada podéis hacer.
Como el pámpano a la vid, si decimos que es Su Luz, la que nosotros
reflejamos, necesitamos estar conectados a Él.
Cómo podemos vivir en
conexión con el Señor?
Lee más acerca de Cristo y medita en lo que lees.
Leyendo
los evangelios regularmente aprenderemos más de Cristo y aprenderemos a amarle
más y más. Cuanto mejor se conoce a alguien más se le ama.
Asiste
a las reuniones y actividades de la Iglesia.
Asiste a los estudios bíblicos, los cultos, a las reuniones especiales, a colaborar en alguna actividad, a todo lo que esté relacionado con la Obra del Señor, allí seguro aprenderás más de Cristo
Hazte amigo/a de aquellos que están tratando de ser como Cristo.
Te
contagiaras del ejemplo de ellos. No hay duda que si la mayor parte del tiempo
lo pasas con personas que viven de espaldas a las enseñanzas de Cristo, tendrás
tendencia de seguir el ejemplo de ellos. El Apóstol Pablo nos aconseja
1ª Corintios 15:33: las
malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Haz esfuerzos para modelar tu vida con la de Cristo,
Si
le conocemos trataremos de actuar como Él lo haría…nuestro Pastor nos ha
enseñado que ante las decisiones de la vida, debemos preguntarnos qué haría Jesús
en nuestro lugar… si imitamos Su Obrar, seguro seremos vencedores
Es decir debemos seguir los Pasos del Maestro.
Juan 13:15-17 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. 17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.
Es
decir debemos seguir los Pasos del Maestro.
Fija tus ojos en Cristo y síguele, Él guiará nuestros pasos…
Tenemos
que andar con Jesús para ser Luz.
Si
seguimos a Jesús, tendremos La Luz de la
Vida, que es el mismo Jesús, y
no andaremos nunca más en tinieblas.
Su
Luz expulsará toda la oscuridad de nuestras vidas.
Apegados
a Jesús, compartiremos Su Luz e iluminaremos al mundo.
Jesús
nos ha confiado una tarea muy importante, entonces, ¡Comencemos a brillar!