Mateo 5:8
Día
30
Devocional
escrito por Samuel Alfieri
Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque
ellos verán a Dios.
La
vida de un cristiano verdadero no es fácil.
Es
una lucha constante y diaria contra Satanás, contra uno mismo y la sociedad.
Sin
embargo, en esta batalla Dios nos promete una verdadera alegría y una Vida Eterna
si nos esforzamos por obedecerle, someternos a Su Voluntad y así vencer el
pecado.
Dios
nos eligió a cada uno de nosotros “en
bruto”, como un trozo de piedra preciosa sin refinar.
Cada una de las cosas
que conocemos o vemos elaboradas, tienen que pasar previamente por un proceso
de preparación, hasta verlas finalizadas.
Por
ejemplo:
·
En las operaciones
con los metales preciosos.
La
mina es la principal fuente del oro.
En
la mina el preciado metal debe extraerse de las profundidades de la tierra, con
un gran esfuerzo y gasto, normalmente con maquinaria pesada o con explosivos.
Luego pasan por fuego, por químicos hasta quedar refinados y listos para comercializar.
Ø El proceso de refinar y purificar el oro es similar al
proceso por el que Dios desea hacernos pasar, mientras nos prepara para que
seamos “bien coordinados” en su templo santo.
Efesios
2:21 En quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo
santo en el Señor;
·
La leche que
consumimos.
Ese noble alimento, previamente, para que sea bebible, debe pasar por procesos de aplicación de
diferentes temperaturas y tiempos, para la destrucción de microorganismos o bacterias
que pueden dañarnos.
Este
claro ejemplo, es la manera en que los procesos tienden y buscan en nuestras vidas quitar todo lo malo, toda suciedad del corazón.
Ø Dios quiere tratar con nuestra vida y quitar toda
impureza que le ofende.
Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque
ellos verán a Dios.
·
Es interesante que
Dios nos llame dichosos a los limpios de
corazón
Salomón
el hombre más sabio dijo lo siguiente:
Proverbios
4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.
- ¿Qué es necesario
para tener un corazón limpio?
Para
ser limpio de corazón debo permitir a Dios quitar todo pecado.
Esto
no es fácil porque el hombre mismo busca el pecado.
Lamentablemente en esa nuestra condición, pensamos que para ser limpio de corazón solamente es
necesario limpiar esta impureza y listo. Pero no es así.
El primer paso sí es pedir perdón por el pecado, pero allí comenzamos con el proceso de limpieza que es constante, diario, cotidiano.
Como una casa es higienizada en todas sus dependencias en cada día, porque si no lo hiciéramos se llenaría de polvo, se acumularía la mugre y por ende en lugar se convertiría en inhabitable, así nuestra vida debe ser limpia, pero se debe mantener la limpieza, a través de una purificación diaria.
Para
ser limpio de corazón, debo permitir a Dios quitar todo orgullo, toda altivez, menguar yo, para que Él crezca.
Para
ser limpio de corazón, debo permitir a Dios quitar todo doble ánimo, celos,
contiendas, incredulidad, malos pensamientos y la lista puede seguir…
Situaciones
que enfrentamos diariamente, que nos confronta la vida cotidiana, y que debemos aprender a no dejar que nos "ensucien" el corazón.
Ø Somos hombres y mujeres que nacemos con el pecado, pero
eso no significa que no podamos entrar en el proceso para que Dios quite toda
impureza.
Ø En ese proceso, la bendición es dejarnos limpiar de todo
aquello que nos aleja de tener una verdadera relación con Él.
Pensemos
¿Qué es aquello que nos cuesta corregir? Eso también es una impureza.
Ø Debemos recordar que Dios viene por una Iglesia sin
mancha y sin arruga.
Efesios
5:27 A fin de presentársela a sí mismo,
una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino
que fuese santa y sin mancha.
Hebreos
12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
Ahora ¿Cuál es la
recompensa de vivir una vida en purificación?
Nada más ni nada menos… ¡Es que veremos a Dios!
Ø Un corazón puro desea vivir una vida moralmente recta,
pero sobre todo desea ver a Dios un día.
Con ese anhelo, la pelea será más llevadera, no nos faltará aliento, porque Él nos ayudará.
Salmos 51:10 Crea
en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Aquí la frase “limpio corazón”, tiene la idea de rectitud, honestidad y claridad.
Amados Hermanos que
en este nuevo día El Señor nos ayude y prioricemos corregir, cambiar, quitar todas
las impurezas o suciedades de nuestras vidas.
Cada una de las cosas
que hacen que nuestro corazón no esté limpio.
¡No nos olvidemos que
la recompensa de esta manera correcta de vivir, es ver a nuestro Dios y vivir
con Él por la Eternidad!
Nos animamos y nos
alentamos.
Dios te bendiga.