Sábado, 30 de Marzo del 2024

Mateo 5:8

Día 30

Devocional escrito por Samuel Alfieri

Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

 

La vida de un cristiano verdadero no es fácil.

Es una lucha constante y diaria contra Satanás, contra uno mismo y la sociedad.

Sin embargo, en esta batalla Dios nos promete una verdadera alegría y una Vida Eterna si nos esforzamos por obedecerle, someternos a Su Voluntad y así vencer el pecado.

 

Dios nos eligió a cada uno de nosotros “en bruto”, como un trozo de piedra preciosa sin refinar.

Cada una de las cosas que conocemos o vemos elaboradas, tienen que pasar previamente por un proceso de preparación, hasta verlas finalizadas.

 

Por ejemplo:

·        En las operaciones con los metales preciosos.

La mina es la principal fuente del oro.

En la mina el preciado metal debe extraerse de las profundidades de la tierra, con un gran esfuerzo y gasto, normalmente con maquinaria pesada o con explosivos.

Luego pasan por fuego, por químicos hasta quedar refinados y listos para comercializar.


Ø El proceso de refinar y purificar el oro es similar al proceso por el que Dios desea hacernos pasar, mientras nos prepara para que seamos “bien coordinados” en su templo santo.

Efesios 2:21 En quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;

 

·        La leche que consumimos.

Ese noble alimento, previamente, para que sea bebible, debe pasar por procesos de aplicación de diferentes temperaturas y tiempos, para la destrucción de microorganismos o bacterias que pueden dañarnos.

Este claro ejemplo, es la manera en que los procesos tienden y buscan en nuestras vidas  quitar todo lo malo,  toda suciedad del corazón.

Ø Dios quiere tratar con nuestra vida y quitar toda impureza que le ofende.


Mateo 5:8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

·        Es interesante que Dios nos llame dichosos  a los limpios de corazón

Salomón el hombre más sabio dijo lo siguiente:

Proverbios 4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana  la vida.


  • ¿Qué es necesario para tener un corazón limpio?

Para ser limpio de corazón debo permitir a Dios quitar todo pecado.

Esto no es fácil porque el hombre mismo busca el pecado.

Lamentablemente en esa nuestra condición, pensamos que para ser limpio de corazón solamente es necesario limpiar esta impureza y listo. Pero no es así.

El primer paso sí es pedir perdón por el pecado, pero allí  comenzamos con el proceso de limpieza que es constante, diario, cotidiano.

Como una casa es higienizada en todas sus dependencias en cada día, porque si no lo hiciéramos se llenaría de polvo, se acumularía la mugre y por ende en lugar se convertiría en inhabitable, así nuestra vida debe ser limpia, pero se debe mantener la limpieza, a través de una purificación diaria. 


Para ser limpio de corazón, debo permitir a Dios quitar todo orgullo, toda altivez, menguar yo, para que Él crezca.

Para ser limpio de corazón, debo permitir a Dios quitar todo doble ánimo, celos, contiendas, incredulidad, malos pensamientos y la lista puede seguir…

Situaciones que enfrentamos diariamente, que nos confronta la vida cotidiana, y que debemos aprender a no dejar que nos "ensucien" el corazón.

 

Ø Somos hombres y mujeres que nacemos con el pecado, pero eso no significa que no podamos entrar en el proceso para que Dios quite toda impureza.

Ø En ese proceso, la bendición es dejarnos limpiar de todo aquello que nos aleja de tener una verdadera relación con Él.

 

Pensemos ¿Qué es aquello que nos cuesta corregir? Eso también es una impureza.

Ø Debemos recordar que Dios viene por una Iglesia sin mancha y sin arruga.

 

Efesios 5:27  A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.


Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

 

Ahora ¿Cuál es la recompensa de vivir una vida en purificación?

Nada más ni nada menos… ¡Es que veremos a Dios!


Ø Un corazón puro desea vivir una vida moralmente recta, pero sobre todo desea ver a Dios un día.

Con ese anhelo,  la pelea será más llevadera, no nos faltará aliento, porque Él nos ayudará. 


Salmos 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

Aquí la frase “limpio corazón”, tiene la idea de rectitud, honestidad y claridad.

 

Amados Hermanos que en este nuevo día El Señor nos ayude y prioricemos corregir, cambiar, quitar todas las impurezas o suciedades de nuestras vidas.

Cada una de las cosas que hacen que nuestro corazón no esté limpio.

 

¡No nos olvidemos que la recompensa de esta manera correcta de vivir, es ver a nuestro Dios y vivir con Él por la Eternidad!

Nos animamos y nos alentamos.

Dios te bendiga.