Mateo 6:20
Día 31
Devocional escrito por Rina Ledesma
Mateo 6:20...
Haceos tesoros en el cielo...
En
este tiempo que el mundo nos ofrece infinidad de propuestas haciéndonos creer
que el afanarnos por terminar nuestra casa, tener un auto, hacer viajes, etc.
es la prioridad.
Nos
encontramos corriendo detrás de todo eso.
En
La Biblia leemos que Jesús nos enseña a hacer tesoros en el cielo.
El
versículo de nuestro devocional completo dice:
Mateo 6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
Enfatiza porque allí:
Ø Ni la polilla:
Polilla
es
una mariposa nocturna de un centímetro de largo. Su larva, de
unos dos milímetros de longitud, se alimenta de borra y hace una especie de
capullo, destruyendo para ello la materia en donde anida, que suele ser de
lana, tejidos, pieles, papel, madera, etcétera.
Ø Ni el orín:
Orín: oxido rojizo que se forma en la
superficie del hierro. Es la capa superficial o pátina que aparece sobre las
superficies metálicas que se oxidan o se desgastan por acción de los factores
climáticos; símbolo de pérdida y degradación. “orín”
es lo que come o desgasta un metal.
Ø corrompen:
Corromper es echar a perder,
depravar, dañar o pudrir algo.
Ø Ni los ladrones, minan, ni hurtan.
Ladrones: Personas quienes hurtan o roban, que se
apropian de cosas ajenas.
Minar: significa poner
trampas para que caigan en ellas, y causar daño, desde quitar la libertad,
encarcelar, hasta quitar la vida.
Así actúa el enemigo
en este mundo, tratando de echar a perder, destruir, ponernos lazo y robarnos
lo que alcanzamos pero es maravilloso buscar y poseer los tesoros celestiales.
El
Cielo es el Lugar Perfecto que Dios preparó para aquellos que decidan hacer tesoros en el cielo.
Dejemos que El Señor tome control de nuestra vida, seamos dóciles al Espíritu Santo para que nos transforme.
Jesús
le dijo al joven rico que vendiera lo que tenía y lo diera a los pobres, así tendría
tesoros en el cielo, lo invitó a que se
acerque y le siga.
Mateo 19:21
Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda,
vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y
sígueme.
Pero…
Mateo 19:22
Oyendo el joven esta palabra, se fue triste,
porque tenía muchas posesiones.
Jesús
le pedía que se despojara de todo lo que tenía, pero quizás “ su mayor riqueza”
para él, era el amor al dinero.
Jesús, nuestro Señor,
siempre se encarga de hacernos ver y entender que corremos detrás de cosas
vanas.
El
Apóstol Pablo les decía a los cristianos de Filipo.
Filipenses
3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas
como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por
amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,
Tomemos
lo que Pablo nos dice.
Que El Señor nos
ayude a morir a nuestro Yo cada día.
Atrevámonos
a perder todas las cosas que no corresponden a la Voluntad de Dios por conocer
a Jesús, amémosle de tal manera que todo lo que corresponda con el mundo sea
para nosotros basura.
Si
seguimos leyendo el próximo versículo lo
dice claramente: dónde está nuestro corazón están
nuestros tesoros.
Mateo 6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también
vuestro corazón.
Reflexionemos Amados:
¿Dónde está nuestro
corazón? ¿Hay avaricia? ¿Malos deseos?
¿O está en las buenas
obras que hacemos para agradar a Dios?
Obedeciéndole, llegaremos un día Cielo, para compartir junto a Él la Vida Eterna que nos ha
regalado.