Mateo 9:13
Día 21
Devocional escrito por Roxana
Astudillo de Díaz
Mateo 9:13 Id, pues, y
aprended lo que significa misericordia quiero, y no sacrificio…
Misericordia: Virtud que inclina el
ánimo a compadecerse de los sufrimientos de los demás.
El contexto de este devocional habla del llamamiento de Mateo. Mateo 9:9-13
Mateo era un cobrador de impuestos de esos tiempos, él se encontraba en el grupo de los publicanos los cuales cumplían con esta función.
En el momento que estaba trabajando pasó Jesús por allí y le dijo: Sígueme, él se levantó y le siguió.
Luego se sentó en una mesa junto a Jesús con otros publicanos y pecadores, en eso aparecieron unos fariseos cuestionando a los discípulos ¿Por qué Jesús comía con ellos?
Jesús escuchando lo que había dicho les respondió:
Mateo 9:12 Los sanos no tienen necesidad de
médico, sino los enfermos.
Desde aquí es donde encontramos el
devocional de este día.
Es en ese momento que Jesús les había dicho a los fariseos:
Id, pues, y aprended lo que significa misericordia quiero, y no sacrificio…
Los fariseos eran un influyente grupo judío, se fanatizaban por la estricta Ley de Moisés y las tradiciones, creían en la resurrección, en el libre albedrío y eran populares entre la gente común.
Ø Hoy también nos da una enseñanza a través de su Palabra que no actuemos
ni seamos como ellos.
Alguna vez ¿Te pasó que te dejaste llevar por la apariencia? ¿Juzgaste sin saber ni conocer a la otra persona?
A mí me paso, me dejé llevar por la
apariencia, juzgué sin saber.
Pero El Señor que es especialista,
me enseñó a través de la vida, lo equivocada y errada que estaba.
Mateo 7:1-2 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.
Esto nos lleva a mirarnos a
nosotros mismos y reflexionar cual sea nuestra condición, hacemos una
autocrítica.
No para menospreciarnos a nosotros
mismos, sino para reconocernos y cambiar.
Ø El Señor quiere que aprendamos misericordia porque Él es misericordioso.
Lucas 6:36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
Y también nos habla del sacrificio.
Antiguamente el sacrificio se hacía a través de la ofrenda de un animal, que debía estar completamente sano, sin defectos, que sería para expiación de los pecados.
Era una ofrenda de paz para con Dios y ponerse a cuenta.
Había un régimen de cómo presentar la ofrenda.
Ø Pero la mejor ofrenda para Dios es
nuestro corazón entregado, para hacer Su Voluntad.
Ø Es que le obedezcamos.
1 Samuel 15:22 ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
Hoy, el Sacrificio Mayor ya lo pagó
Jesús, muriendo en la cruz por todos nosotros.
Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Ø Jesús es la ofrenda perfecta
El Señor nos enseña a no ser como los fariseos que solamente eran religiosos, se aparentaban piadosos, pero no lo eran, se creían mejores y pensaban que los demás no tendrían oportunidad de cambiar sus vidas.
Jesús vio en Mateo un Propósito, sabía su condición, como también sabe cuál es tu condición y la mía…
Ø Y Él ve un Propósito en cada una de nuestras vidas.
En Su Tiempo Él es Quien va a
juzgar.
Si es necesario pidámosle perdón y
que Su Espíritu Santo deposite en nosotros Su Misericordia.
Que Su Espíritu día a día nos ayude
a vivir y poner por obra Su Voluntad.
Muchas bendiciones.