Mateo 9:22
Día 31
Devocional
escrito por Natalia Zamora
Mateo 9:22...Ten ánimo... tu fe te ha salvado...
Este
capítulo nos relata cómo una mujer enferma desde hacía doce años, se le acercó
a Jesús, tocó solo su manto, y fue sana.
Al
leer el título del pasaje, “La mujer que toco el manto de Jesús”, pareciera
una acción muy simple, solo “tocar”, pero realmente fue todo un desafío para ella.
Quizás
la vida de esta mujer era como la de cualquier persona que no conoce de Dios,
“normal”, como hija, hermana o ama de
casa, madre o esposa…
Hasta
que se encontró con esa situación de enfermedad, que le cambiaría su vida por
completo.
Pensaba
si ella antes de esto conocería de Dios, si creía que existía, o si religiosamente
asistía al templo, porque toda su familia lo hacía o si por su cultura estaría acostumbrada.
Imagino
que habrá ido a muchos médicos o probado con medicina alternativa para curarse,
pero hasta ese momento (12 años habían pasado) no tuvo solución.
El alboroto que causaba
Jesús adónde iba, Su “Fama” por Sus Hechos
Poderosos, habrían llegado a sus oídos.
Sabemos que se
acercó, pero si no lo hubiera hecho... si hubiera descreído... No hubiera
estado su historia en La Biblia.
·
ELLA DECIDIÒ CREER
Jesús le dijo: “Tu fe te ha salvado”
¿Qué es la fe?
Hebreos 11:1
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Todos podemos decir
que tenemos fe.
Se habla mucho de la
fe, cuando anhelamos o esperamos algo que “nuestro corazón” quiere que se cumpla.
Pero la fe no es eso.
Equivocadamente hemos
dicho y nos han dicho: “ten fe que eso es para vos” o “tal cosa va a suceder”… siendo lejos, lo que Dios no quería para
nosotros.
Por estas palabras
muchas personas no quieren saber nada de Dios; por lo que le han dicho: “tal
familiar se va a sanar” o “tal o cual
cosa va a ser así”, y luego fue todo lo
contrario.
No estoy diciendo que
Dios no sana, ni cambia circunstancias, y tampoco estoy diciendo que no animemos
a creer, estoy aclarando que:
Ø La fe va más allá y es más que un anhelo o deseo,
Ø Es LA BASE del caminar con Jesús.
Ø Es confianza en el Creador y no sólo en Sus Beneficios.
Ø Es creer que nuestras vidas están en Sus Manos y cada
circunstancia que vivamos.
Hermanos
quiero abrir mi corazón con ustedes y contarles algo que he vivido.
Al
comenzar a caminar con El Señor, a los poquitos meses de conocerlo, a un
familiar le detectan nuevamente la aparición de su enfermedad.
Una
persona que nos guiaba en ese momento en nuestros primeros pasos en la fe, nos
decía que eso era obra del diablo, “Dios la quiere sanar, no crean sus mentiras”,
algo que es real, la enfermedad no proviene de Dios.
Pero
en el anhelo que él tenía y todos teníamos, profirió palabras que lejos estaban
de ser la Voluntad de Dios.
Mi
familiar aceptó a Cristo y partió con El Señor.
Qué
pensamientos creen que vinieron a mi cabeza? …”esto no es real, dónde está lo
que me predicaron...”
Por
la Gracia y Misericordia de Dios, no me aparté de Su Camino, aunque después
siguieron pérdidas tremendas e inexplicables.
Pero la Voz del
Espíritu Santo y las oraciones de muchos hicieron que prosiguiera en Su Camino.
Muchos años pelee con
pensamientos de duda, creyendo que la Voluntad de Dios para mi vida era el
dolor, o que El Señor tenía para mí,
solo lo malo.
Hasta que empecé a
sumergirme en la búsqueda de Dios, y al orar en el Nombre de Jesús, creyendo
conforme a Su Voluntad, Dios se movía en respuesta.
La Biblia dice:
Romanos
10:17… La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Debemos escuchar Palabra
de Dios, ponerla por obra, y veremos sus resultados.
Ø Eso nos convence de que Su Palabra sí es real, que
existe, y hace que nuestra confianza crezca más y más.
Al leer sobre la fe,
hay muchos versículos, historias, personajes, pero todo se resume en confiar en
Dios.
Cada uno de los
personajes bíblicos mantenía una relación de intimidad con Dios, un diálogo
sincero con Él.
Fueron probados, algunos se debilitaron en la fe, pero Dios, en Su Misericordia, los levantó y les dijo:
.1 Reyes
19:7… Levántate y come, porque largo camino te
resta.
Otro pasaje bíblico dice:
1 Juan 5:4…
Y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
Por eso el enemigo
todo el tiempo intenta hacernos dudar.
Jesús lo primero que
le dijo a la mujer fue “ten ánimo”, el desánimo
viene al ver todo lo malo.
Luego le dijo, “tu fe te ha salvado. “
Ella al contemplar
los Hechos de Jesús creyó que lo podía hacer con ella.
Hermanos separemos un
tiempo para fortalecer la fe, leyendo, orando, congregándonos y escuchando
testimonios de Su Poder.
De este modo nuestra
fe ira creciendo.