Martes, 2 de Septiembre del 2025

Miqueas 6:8

Día 2

Devocional escrito por Lucas Italiani

Miqueas 6:8 … Qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y  humillarte ante tu Dios. 


El profeta Miqueas hablaba a un Pueblo que se había desviado del Camino de Dios. 

Había injusticia, corrupción, falsedad en la adoración.

El Pueblo preguntaba qué sacrificios podrían ofrecer para agradar a Dios. 

Y

Dios responde a través de Miqueas: 

Miqueas 6:8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.

Es decirnos: “Ya sabes lo que es bueno. No se trata de ofrendas vacías, sino de cómo vives.”


Este versículo es una respuesta directa y poderosa a una pregunta profunda: ¿Qué quiere Dios de nosotros?

A veces complicamos la vida espiritual, pensando que Dios espera grandes sacrificios o rituales elaborados. 


Pero aquí, el Profeta Miqueas resume lo esencial de una vida piadosa en tres acciones claras:


  1. Hacer justicia:

La palabra hebrea es “mishpat”, que no se refiere sólo a leyes o juicios, sino a vivir con integridad, equidad y rectitud.


No es solo saber lo que es justo, sino vivirlo activamente.

  • Significa tratar a todos con equidad, sin aprovecharse de nadie. 


En nuestras relaciones, trabajo, decisiones diarias... ¿Estoy siendo justo? ¿Defiendo al que no tiene voz?

  • Es defender lo correcto incluso cuando es incómodo.

  • Es dar lo que corresponde: ni más ni menos.

  • Es también levantar la voz por el que no puede hacerlo (los pobres, los olvidados, los excluidos).


  1. Amar misericordia:

La palabra usada es “hesed”, que implica fidelidad amorosa, gracia, compasión y perdón constante.

No dice “mostrar” misericordia solamente, sino amarla.

Es un llamado a tener un corazón sensible hacia los demás, especialmente hacia quienes fallan o sufren. 

  • La misericordia es lo que Dios nos muestra a diario, y nos llama a hacer lo mismo con otros.


Dios no quiere que simplemente actuemos con bondad de vez en cuando, sino que amemos profundamente esa actitud de misericordia, que sea parte de nuestra identidad.

  • No es tener piedad desde arriba, sino identificarnos con el otro.

  • Es amar incluso a quien no lo merece.

  • Es perdonar como hemos sido perdonados.


  1. Caminar humildemente con tu Dios:

Dios no quiere orgullo ni apariencia, sino una relación genuina, humilde y continua.

  • Caminar con Dios es vivir en comunión diaria, reconociendo que lo necesitamos y que Él es el centro, no nosotros.


Esta frase habla de una relación continua, diaria, sencilla pero profunda con Dios.

Caminar con Él es vivir cerca suyo, reconociendo que necesitamos su guía y dirección. 

Es renunciar al orgullo espiritual, a las apariencias, a querer controlar todo.

  • La humildad ante Dios es: Rendirle el control.

  • No creer que sabemos más que Él.

  • Buscar Su Voluntad por encima de la nuestra.


Señor, gracias por recordarme lo que realmente importa. 

Ayúdame a vivir con justicia, a amar la misericordia y a caminar humildemente contigo cada día. 

Que mi vida sea una expresión simple y auténtica de Tu Amor.