Sábado, 15 de Marzo del 2025

Miqueas 7:7

Día 15

Devocional escrito por Osvaldo Alfieri Hijo

Miqueas 7:7 …Yo a Jehová miraré, esperaré al Dios de mi salvación; el Dios mío me oirá.


En sólo este pasaje veo estos 3 hábitos espirituales de Miqueas.

*MIRARÈ

*ESPERARÈ

*OIRÀ


  • Mirar a Dios es meditar en Él, 

Tener la mira en nuestro Señor nos da la ventaja de no afanarnos por las cosas de este mundo, pues El Señor es mayor que todo eso.


  • Poner los ojos en algo o en alguien es atención no dividida, alejar la mirada de todas las distracciones, con el fin de contemplar un objetivo. 


Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…

  • Puestos los ojos en Jesús, es poner los ojos en Él y no en ningún otro. 

  • Es considerar con atención nuestro objetivo, que es Cristo. 

  • En otras palabras, es no quitar la mirada de Cristo Jesús para ponerla en otro lado. 


Es no distraernos con cosas pasajeras de este mundo y mantener los ojos en Jesús.

Él debe ser nuestra meta, Él es nuestro objetivo, el destino a dónde debemos desear llegar. 

No tener la mente dividida o el corazón entre dos pensamientos. 

No desenfocarse de Él, no perder las perspectivas de Cristo Jesús. 

Es confiar plenamente en Él.


  • Esperar en Dios, es una espera silenciosa, pero no quiere decir que es sin hacer nada. 


Espero a Dios, pero lucho junto a Él: 

  • Obedeciéndole.

  • Creciendo.

  • Amándole más. 

  • Buscando estar más tiempo en Su Presencia.


Esperar en El Señor es el resultado de depender de Dios y someter nuestra voluntad a Sus Condiciones y Tiempos. 

Esperar siempre incluye tiempo y paciencia

Judas 1:21  conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.


  • Oración: certeza que Dios me oye. 

  • No tengo que ir con palabras rebuscadas, 

  • Se trata de presentarme ante El Señor con humildad y sinceridad, 

  • Reconociéndome débil y tan necesitado de Él y Su Gracia.


Lo bueno, lo maravilloso, lo reconfortante es saber que nuestro Dios escucha nuestro corazón.

  • El oído de Dios siempre está atento y abierto para Sus hijos. 

  • Hablamos con Él sabiendo que somos atendidos y escuchados. 

A veces, tratamos de explicarle a Dios nuestras palabras como si

tuviéramos que hacernos entender, Pero, Él entiende, Él ve, Él conoce.


Salmos 40:1 Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.


A menudo, nuestros problemas pueden parecer abrumadores y fuera de nuestro control. 

Sin embargo, Miqueas nos recuerda que tenemos un Salvador en Quien podemos confiar. 


Al voltear nuestros ojos hacia Jehová, podemos encontrar la fuerza y ​​la guía que necesitamos para superar cualquier desafío. 

En lugar de sumergirnos en nuestras preocupaciones y miedos, podemos

encontrar paz y seguridad en la mirada amorosa de nuestro Padre celestial.


Miqueas nos invita a enfocar nuestra atención en Jehová, en lugar de preocuparnos por nuestros problemas. 

Al depender de Dios y tener fe en Su Capacidad para guiarnos, podemos encontrar la paz y la fuerza que necesitamos para superar cualquier obstáculo.


A través de la oración, podemos fortalecer nuestra fe y confiar en Dios en todas las circunstancias de la vida.

¡DIOS TE BENDIGA!