Sábado, 24 de Agosto del 2024

Nehemías 2:20

Día 24

Devocional escrito por Santiago Medina Celis

Nehemías 2:20… El Dios de los cielos, él nos prosperará…

 

Si solo tomamos este pequeño fragmento del pasaje, podríamos decir que es una realidad, que Dios, es Dios del cielo y que Él nos va a prosperar.

Pero si vamos al contexto histórico, podemos leer que quien lo había dicho, tenía una convicción de Quién era Dios.

 

Nehemías es un libro que habla en primera persona, cuenta que Jerusalén estaba destruida y su gente desmoralizada.

El Juicio de Dios se había cumplido hacia Su Pueblo, al corromperse de tal manera, que estaban tan alejados de Jehová.

El Señor de tantas maneras posibles llevaba un mensaje de arrepentimiento, pero tan duro era el corazón de Sus Hijos, que Dios para volver a traerlos, tuvo que ponerlos cautivos nuevamente.

 

Nehemías, siendo copero (alguien que tenía que probar  que el vino no esté envenenado) del rey Artajerjes, dice en el capítulo 1 que uno de sus hermanos y algunos de los judíos se acercaron a él con noticias no alentadoras y su corazón se entristeció: 

Nehemías 1:2-4 que vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén. 3 Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego. 4 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.

 

Cuando vemos esto, podemos entender la tristeza de su corazón.

 

Tengamos presente esto que es importante: Nehemías era copero y no se le permitía estar triste delante del rey, corría peligro su vida, pero si el vino estaba envenenado, también su vida corría riesgo de muerte. O sea, de una u otra manera podía perder la vida.

 

Si bien él halló gracia delante del rey, Dios puso en el corazón de Artajerjes darle cartas y ayudarlo con todo lo necesario para reedificar los muros de Judá.

De esta manera Nehemías se encaminaba hacia aquel lugar, pero no iba a ser fácil, ya que había personas como Sambalat, Tobías y Gesem que deseaban desanimar al Pueblo a que abandonaran la obra.

Pero qué importante es tener un corazón decidido a hacer la Voluntad de Dios, porque Nehemías podía darle lugar a ciertas voces, pero por más que las voces sean muy hirientes, el contestó con convicción en su Padre Celestial:

Nehemías 2:20 Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalén.

 

Si bien esto es un pequeño fragmento del libro de Nehemías, y aun la historia no termina ahí, te animo a que lo leas porque es muy edificante y rico en bendición.

 

Cuando pienso que La Biblia es Cristo céntrica, Nehemías es sólo la Sombra del Señor Jesús, Quien vino a esta tierra a reedificar nuestra relación con Dios.

Dice Su Palabra que nosotros estábamos muertos en nuestros delitos y pecados

Efesios 2:1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

 

Pero Cristo, cerrando la boca del diablo, cerrando la boca de los Sambalat o Tobías, de la muerte, por medio de Su Cruz nos dio la posibilidad de reedificar la relación que estaba quebrantada y destruida con nuestro Dios.


El pecado nos separaba de la Vida Eterna, no podíamos acceder al Padre Celestial, pero luego de que Jesús pagó esa culpa por nosotros, hoy tenemos acceso porque somos justificados:

Romanos 5:1-2 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;  2  por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios

 

Por esto, te animo a que podamos hacer como Nehemías, orar a Dios, humillarnos y reconocer el pecado, que ha destruido nuestra relación con Dios, Quien es rico en Misericordia.

Él no desecha un corazón quebrantado.


Salmos 34:18 El Señor está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido.

Versión Nueva Versión Internacional. 

Tengamos fe, Dios nos limpiará, restaurará y tendremos en Él, Paz.