Nehemías 6:11
Día 23 Devocional escrito por Norberto Medina Celis Nehemías 6:11 …¿Un hombre como yo ha de huir?... Veamos el contexto de esta expresión: Al comienzo del Libro de Nehemías, Nehemías estaba hablando con algunos de sus hermanos de Judá. Estos le informaban que los muros y las puertas de Jerusalén estaban en ruinas. Esta noticia era preocupante, ya habían pasado aproximadamente trece años desde que Esdras había restaurado el Templo, lo que significaba que cualquiera podría entrar a Jerusalén y salir, hacer y deshacer cuando quería y como quería. Por lo cual la reedificación de aquellos muros se volvió para él una carga. Jerusalén era la ciudad santa de los judíos, y como ciudad capital representaba la identidad nacional judía y se veía bendecida por la presencia especial de Dios en el Templo. Nehemías amaba a su tierra, aun cuando él no vivía en ella sino en Babilonia siendo copero del rey Artajerjes. Él quería regresar a Jerusalén para reunir a los judíos y retirar la vergüenza de que los muros de Jerusalén estuvieran destruidos. Esto glorificaría a Dios y restauraría la realidad, el Poder y la Presencia de Dios entre Su Pueblo. Si bien las noticias no eran alentadoras, Nehemías no se quedó con los brazos cruzados: oró, ayunó por varios días, expresando su tristeza por el pecado de Israel y su deseo de que reviviera en Jerusalén la adoración al Único Dios verdadero. Las oraciones de Nehemías fueron escuchadas y en el tiempo de Dios, pidió al rey Artajerjes permiso para ir a Jerusalén, a reconstruir esos muros caídos. El rey aceptó. Armado de cartas del rey, Nehemías viajó a Jerusalén. Organizó al Pueblo en grupos y le asignó secciones específicas del muro.(capítulo 3) Sin embargo el proyecto de restauración tuvo oposición. Sanbalat, Tobías y otros trataron de detener la obra a través de insultos, ridiculizaciones, amenazas y sabotajes. Algunos de los propios judíos tuvieron miedo, otros se cansaron, pero en cada circunstancia Nehemías usó diferentes estrategias para frustrar a sus enemigos. Todas estas oposiciones, lejos de amedrentar a Nehemías, hicieron que más clamara a Dios, tuviera más fuerzas, más convicción, y se mantuviera firme. (capítulo 4) Como si fuera poco, surgió un problema interno. Los judíos ricos estaban aprovechándose del compromiso solemne de los trabajadores compatriotas. Al escuchar acerca de su opresión y avaricia, Nehemías confrontó a los extorsionadores (capítulo 5) Y para rematar, aparece un falso profeta “advirtiendo a Nehemías de un peligro en contra de su persona y que se escondiese en el templo para salvarse.” A lo que Nehemías responde nuestro texto cabecera: … ¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré. ¿Qué enseñanza nos deja Nehemías? La persistencia del enemigo: 2 Corintios 2:11 Para que satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones. Una característica del enemigo es que cuando él comienza a acosar a uno de los hijos de Dios, él se muestra persistente, recurrente, insistente, obstinado y tenaz. Dios lo dejó expuesto cuando tentó al mismo HIJO DE DIOS. Mateo 4:1-11 Satanás, el diablo, también estuvo presente en los tiempos de Nehemías. Nehemías: ejemplo de Fortaleza y Determinación: Son dos cualidades que puestas en las Manos de Dios se vuelven Poderosas para hacer Su Voluntad en medio de las oposiciones del enemigo. Firmeza: La respuesta de Nehemías es una clara muestra de Firmeza, Coraje y Determinación, al negarse rotundamente a entrar al templo para salvarse. No fue a Jerusalén para mostrar cobardía ni a vender sus valores y principios. Nehemías tenia bien claro que fue Dios quien lo envió. No se trataba solamente de muros y belleza material, sino el propósito de ese muro: Proteger el Santuario, el Lugar Santo donde La Gloria De Dios descendía para Bendecir a Su Pueblo y donde este le rendía culto y adoración. Y Dios respaldó a Su Siervo. Los muros se terminaron de reconstruir en cincuenta y dos días. Y no solo eso, luego Nehemías, organizó al Pueblo, realizó un censo y nombró guardias de las puertas, levitas y otros funcionarios (capitulo 7). ¿Cuál es la tarea que le encomendó el Señor? 1 Corintios 15:58 a Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre. ¿Siente oposición, familiar, espiritual? Deuteronomio 31.6-8 Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará. A veces la oposición se disfraza de distracción. Santiago 4:7 Someteos, pues a Dios, resistid al diablo, y huirá de vosotros. Iglesia Amada, Dios nos escogió y convocó para una Gran Obra. En Su Lista está su nombre y el mío. Hebreos 10:39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del almas.