Lunes, 4 de Marzo del 2024

Nehemías 6:9

Día 4

Devocional escrito por Carlos Chaves.

Nehemías 6:9… Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.

 

Nehemías significa: Yahveh  da consuelo o aliento.


Nehemías ocupaba el destacado cargo de copero del rey Artajerjes de Persia.

Nehemías 1:11 Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey.

 

Esta era una posición de confianza, el probar el vino y la comida del mismo rey.

El copero estaba ubicado entre el rey y la muerte: una atribución y honor invaluables, dado que él era judío y cautivo, sirviendo al rey en un cargo muy estratégico. 


Estando de sirviente en Susa, Capital del reino, recibió la noticia de que los exiliados que habían regresado a Judá desde Babilonia y Persia, estaban en deshonra y que los muros de Jerusalén estaban en ruina.

El cuerpo de Nehemías estaba en Persia pero su corazón y su interés estaban en Jerusalén –a 1287 kilómetros de distancia. Él quería saber acerca de los que habían regresado, cómo le estaba yendo al pueblo y a la ciudad.

Nehemías 1: 1-3 Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año veinte, estando yo en Susa, capital del reino, 2 que vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén. 3 Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.

Las noticias que recibió no eran alentadoras. El pueblo era llamado remanente; este no era un título esperanzador, eransolo un resto, la parte que quedaba …

Estaban en gran mal y afrenta, y los muros de la ciudad estaban derribados y las puertas de la ciudad quemadas a fuego.

En el mundo antiguo, una ciudad sin muros era una ciudad completamente abierta y vulnerable a sus enemigos. No tenían defensa, ni protección en absoluto.

Ø La reacción inmediata de Nehemías fue extrema. 

Nehemías 1: 4-11 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. 5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; 6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo. 8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; 9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre. 10 Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa. 11 Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey.

Nehemías se sintió tan triste que lloró e hizo un duelo por algunos días

No solo se sintió mal por Jerusalén y su pueblo; inmediatamente, no hubo fuerza en sus piernas… me senté y lloré e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.

Dios estaba usando a Nehemías para hacer algo con respecto esta situación.

Pero primero, Dios hizo algo en Nehemías.

Toda Gran Obra de Dios comienza con Dios haciendo una Gran Obra en alguien.

 

Ø Dios escuchó esa oración y lo envió como líder para la reconstrucción de los muros y la restauración de la Ciudad.

Sin embargo podemos observar en el Capítulo 6 (te animo a que lo leas todo) una fuerte oposición de los samaritanos y otros enemigos:

Nehemías 6:1 Cuando oyeron Sanbalat y Tobías y Gesem el árabe, y los demás de nuestros enemigos, que yo había edificado el muro, y que no quedaba en él portillo (aunque hasta aquel tiempo no había puesto las hojas en las puertas)

·        Estos se levantan en contra de Dios para que Su Obra se detenga.

·        Así comienza un sabotaje para detener el PROPOSITO DE DIOS.


Y  llegamos al versículo de este día:

Nehemías 6:9   Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada. Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.

Aquí lo vemos desde el inicio,  estos enemigos los amedrentaban.

Amedrentar: amenazar y en consecuencia infundir temor u opresión.


·        El enemigo de nuestra alma siempre va a tratar de infundirnos miedo, ya que éste nos paraliza, oprime, y no nos deja pensar con claridad.

Salmos 112: 7-8 No tendrá temor de malas noticias; Su corazón está firme, confiado en Jehová. 8Asegurado está su corazón; no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo.

 

·        Situaciones que tratan de infundirnos temor:

¿Recibiste la noticia de un estudio y no salió como esperabas?

¿Tu hijo no anda en “cosas buenas”? 

¿Tienes pensamientos de fracaso?

¿Tu matrimonio entró en crisis?

¿La situación económica te oprime?

 ¿No sabes cómo salir?

EL ENEMIGO CON ESTO, NOS ESTÁ AMEDRENTANDO!

Como lo hizo con Nehemías, Él quiere que nos detengamos para que ya no sigamos sirviendo en la Obra del Señor o que no obedezcamos el llamado que Dios puso sobre nosotros.

 

Hoy más que nunca, debemos tomar el ejemplo de este líder que se humilló, oró y reconoció que somos débiles, que nuestras fuerzas son limitadas, por eso le pide a Dios que El con Su Poder pueda fortalecerlo y no sólo eso, protegerlo de las envestidas del enemigo.

 2 Crónicas 15:7   Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra.

 

Isaías 41: 10-13 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. 11He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden

contigo. 12 Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. 13Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.


Isaías 35: 3-4 Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.4 Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.


EL DIOS DE LOS CIELOS NOS LEVANTARÁ PORQUE TENEMOS UNA GRAN OBRA POR REALIZAR!

ADELANTE PUEBLO DE DIOS, EL SEÑOR VA DELANTE COMO PODEROSO GIGANTE Y APLASTARÁ A NUESTROS ENEMIGOS.

Bendiciones!