Miércoles, 19 de Noviembre del 2025

Nehemías 8:10

Día 19

Devocional escrito por Yesica Ocaranza de Italiani

Nehemías 8:10 …No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza,

 

Las circunstancias de la vida pueden ser difíciles, sin esperanza a la vista, pero Dios siempre tiene el control.

·        Dios nos dice que la fuente de nuestra fuerza no está en nosotros, sino en Él.

Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.


…No os entristezcáis…

Es importante tener claro que la alegría basada en circunstancias o momentos puede ser solo eso: momentos o algo temporal.

·        Pero la satisfacción que podemos encontrar en Dios es eterna y permanente.

De esta manera en la que Dios nos ayuda a llevar vacíos, enfrentando situaciones con fortaleza y esperanza.

 

…No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza,

·        Meditar en este versículo nos recuerda la importancia de buscar siempre la fuente de nuestra fuerza en Dios.

 

Salmos 18:2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.

 

·        Enfocarnos en nuestras habilidades nos mantendrá limitados, porque lo mayor proviene de Dios.

Podemos ver que Nehemías no solo les hablaba de la Ley, sino que los invitaba a comer y beber para celebrar la bondad de Dios en sus vidas.

Es importante recordar que la celebración, el gozo en El Señor, no es basado en comodidad o por diversión, sino que es una manera de estar agradecidos con Dios por lo que Él hace en cada uno de nosotros y honrar Su Nombre.

… el gozo de Jehová es vuestra fuerza,

El gozo de Dios es nuestra fortaleza, porque cuando estamos en momentos difíciles, con dificultades, y le adoramos, estamos dejando nuestras cargas en Él y nos enfocamos en Su Paz y Gracia.

Es verdad que hay momentos en los que nos sentimos abrumados, sin esperanza, desesperados, y es difícil entender, creer o decirnos “gózate en Dios”.

Pero la realidad es que es ahí donde las fuerzas se renuevan y dejamos que ese gozo inunde nuestra alma, permitiendo que cualquier circunstancia pase a segundo plano.

 

Nuestras lágrimas se transforman en alegría y nuestras debilidades en poder.

Recuerda, El Señor te dice: “No estés triste, gózate en mí y yo te levantaré.”