Martes, 23 de Diciembre del 2025

Nehemías 9:17

Día 23 

Devocional escrito por Santiago Medina Celis

Nehemías 9:17 …Tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia…

 

El versículo de hoy nos lleva al Capítulo 9 del libro de Nehemías en el Antiguo Testamento de La Biblia.

Si Usted puede léalo completo.

Esta parte de Nehemías es una oración que el pueblo israelita dirige a Dios después de su regreso de la cautividad en Babilonia.

 

En estos versículos, el Pueblo reconoce su rebelión y desobediencia en el pasado, y alaba a Dios por Su Misericordia y Perdón.

Dios había hecho maravillas a su favor en el pasado.

Sin embargo, a pesar de estas bendiciones, los israelitas se endurecieron en su desobediencia y pensaron en volver a la esclavitud.

No sé si le pasa que a veces somos olvidadizos.

Nos olvidamos de cosas “por conveniencia”, no devolvemos favores, dinero, ropa.

O nos olvidamos de los amigos o personas que nos dieron tiempo, su amor, en momentos duros.

No estamos muy lejos a ser como ese Pueblo.

Ese Israel que siempre vivía bajo el yugo de su mente esclava.

 

Pero a pesar de ser así, el Pueblo reconoce que Dios es perdonador, clemente y piadoso, tardo para la ira y grande en Misericordia, y no los abandonó.

 

Dios siempre mostro y mostrará Gracia hacia Su Pueblo a pesar de su desobediencia. En lugar de abandonar a los israelitas, Dios muestra Misericordia y Paciencia.

Es fácil para nosotros caer en la desobediencia y el pecado.

¿En el día cuantas veces pecamos? ¿Cuántas veces desobedecemos? No hacemos lo que la Palabra de Dios quiere.

Es más fácil obedecer las órdenes de un jefe, que hacer la Voluntad de Dios. ¡Y aun así Él sigue siendo misericordioso!

 

Es importante reconocer y confesar nuestras faltas ante Dios. Ante Él no podemos esconder nuestro corazón.

Frente a otros, podemos ser “duros”, decir “todo está bien” poner cara de sonrisa, hacer como si nada nos lastimara, pero delante de nuestro Padre, somos los más vulnerables, y nuestra mente, alma y corazón se encuentran desnudas.

 

¿Nos rebelamos contra Dios? ¿Qué clase de Pacto hemos hecho con Dios?

Algunas personas se resisten a prometer algo que quizás no puedan cumplir.

En las relaciones humanas, cada vez que alguien compra algo, o realiza cualquier transacción comercial, tiene que comprometerse por escrito a realizar ciertos pagos.

 

Es decir que las personas están dispuestas a asumir todo tipo de compromisos y obligaciones en la vida, pero en el terreno espiritual, no están dispuestas a establecer un Pacto con Dios. 


¿Le ha prometido a Dios algo? Prometerle algo a Dios es un asunto importante, y El Señor quiere saber si realmente hablamos en serio.

¡Cuántas veces le habremos fallado! Pero Él nos comprende y tiene Misericordia de nosotros.

Y si nosotros tomamos en serio nuestra relación con Él, se ocupará de nosotros y nos dará la fortaleza que supla nuestra debilidad, para cumplir Su voluntad.

Necesitamos Su Perdón y Ayuda para volver a Él.

 

La verdad es que todos somos pecadores y necesitamos el perdón de Dios.

Que nos ayude a ser humildes y arrepentidos en nuestra relación con Él.

Los Israelitas alababan a Dios por la forma en que Él había guiado a sus antepasados. Cómo Él había elegido a Abraham.

Cómo lo había cuidado en la tierra de Canaán.

Cómo los había traído como una nación, desde la tierra de Egipto.

Cómo ellos habían sido guiados y protegidos milagrosamente a través del desierto. Ellos no sólo reconocieron que Dios era su Creador, sino también su Redentor.

Y le estaban agradeciendo a Dios por la liberación que experimentaron cuando les condujo fuera de Egipto.

 

Esperamos ser agradecidos a Dios cuando todo nos va bien o recibimos nuestros pedidos.

Pero El Señor quiere que seamos agradecidos en todo tiempo, y menos quejosos.

A veces deseamos tanto algo, que no valoramos lo que logramos en ese proceso de silencio, de llanto con Dios.

Tenemos que agradecerle que Él nos salvó, nos redimió, nos dio vida, esperanza, gozo, una familia, trabajo, hijos, y por qué no: también momentos duros.

 

¿Hoy le dijo DIOS TE AMO? No olvidemos que Dios es la Fuente, el Origen de toda Bendición.

No sólo nos ha provisto los elementos materiales que necesitamos, sino que, siendo pecadores, nos ha salvado. Y LO HA HECHO POR AMOR.

 

Porque ¿Quién podría estar delante de Dios y decir “no tengo cosas para cambiar o mejorar”? NADIE.

 

Nuestro devocional nos enseña el Amor de Cristo para Su Pueblo.

Usted y yo somos Su Pueblo, y ÈL NOS ESCOGIÒ.

2 Timoteo 2:13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.

¡Dios le bendiga!