Nehemías 9:5
Día 21
Nehemías 9:5... Levantaos, bendecid a Jehová vuestro Dios desde la
eternidad hasta la eternidad...
Después que el muro fue terminado, y que el muro estaba funcionando, En este capítulo 9 el Pueblo de Dios comienza un período de avivamiento.
En el capítulo 8 se hizo lectura pública de la
Palabra de Dios, muchos de ellos, al haber estado en cautividad durante 70
años, nunca habían oído La Palabra
Cuando regresaron a su tierra y los muros fueron
reedificados, Nehemías dispuso que hubiera un tiempo de lectura de la Palabra
de Dios.
Junto a él estaba Esdras, el escriba, construyeron un púlpito, para estar un poco más alto que el Pueblo, para que des desde pudiera comenzar a leer de la Palabra de Dios.
Dicha lectura causó un impacto tremendo sobre la gente. El Pueblo lloró, y muchos lloraron de gozo y alegría.
El Pueblo reunido reconoció cuánto se habían apartado de las normas que Dios había establecido para ellos, y cuán lejos se encontraban del cumplimiento de Sus Mandamientos.
Tanto Esdras como Nehemías habían tomado un serio
compromiso con La Palabra de Dios, el interés que se despertó en ellos, provocó
una renovación, un avivamiento espiritual, que luego sería masivo en todo el
Pueblo.
Entremos al capítulo 9
Nehemías 9:1-2 El día veinticuatro del mismo mes se reunieron los hijos de Israel en ayuno, y con cilicio y tierra sobre sí. 2 Y ya se había apartado la descendencia de Israel de todos los extranjeros; y estando en pie, confesaron sus pecados, y las iniquidades de sus padres
Se reunieron en ayuno, el vestirse con sacos o
ropas ásperas y el polvo sobre sus cabezas demostraron su sinceridad.
Todo
esto refleja una humilde actitud de corazón humillado no solo hacia Dios, sino
también humilde hacia el hombre. Ellos hicieron esto públicamente, por lo tantos serían vistos por todos.
Y
ya se había apartado la descendencia de Israel de todos los extranjeros:
Aquellos que eran de descendencia pura de Israel vinieron y confesaron el
pecado de su nación; confesaron sus pecados, y las iniquidades de sus
padres.
Nehemías 9:3
Y puestos de pie en su lugar, leyeron el libro de la ley de Jehová su
Dios la cuarta parte del día, y la cuarta parte confesaron sus pecados y
adoraron a Jehová su Dios.
Sin duda la lectura de La Palabra de Dios causó efecto en
ellos, es notable que la Verdad de Dios desnuda nuestros malos pasos, nuestro
alejamiento de Su Voluntad, así se sintieron, cuando Dios le permitió verse por
Su Palabra.
Luego de que el Pueblo hubo escuchado y obedecido la Palabra de Dios, después de que el Espíritu Santo estaba haciendo una obra significativa en sus vidas, ahora hay una escena de arrepentimiento y confesión. Hubo entonces adoración a Dios
Confesar los pecados significa estar de acuerdo con la Palabra de Dios, en vez de presentar excusas o intentar racionalizar nuestras acciones.
La confesión consiste en llamar por su verdadero
nombre lo que estamos haciendo, siendo conscientes exactamente de lo que
realmente es pecado.
Y cuando confesamos nuestros pecados, Dios es Fiel
y Justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
El
quebrantamiento de corazón los llevó humildemente delante de Dios y escuchar Su
Palabra. El primer paso seguro para el
avivamiento es el quebrantamiento de corazón.
Una renovación comienza cuando cada uno se
encuentra ante la Presencia de Dios.
La renovación se produce primero en el nivel
individual.
Esta actitud forma parte de las condiciones necesarias para que se produzca ese revivir espiritual en el Pueblo de Dios: comienza en una pequeña llama, pero luego se propaga encendiendo el Fuego del Avivamiento.
Este Pueblo pudo experimentarlo, fueron renovados y
avivados en Su Presencia.
Nehemías 9:4-5 Luego se levantaron sobre la grada de los levitas, Jesúa, Bani, Cadmiel, Sebanías, Buni, Serebías, Bani y Quenani, y clamaron en voz alta a Jehová su Dios. 5 Y dijeron los levitas Jesúa, Cadmiel, Bani, Hasabnías, Serebías, Hodías, Sebanías y Petaías: Levantaos, bendecid a Jehová vuestro Dios desde la eternidad hasta la eternidad; y bendígase el nombre tuyo, glorioso y alto sobre toda bendición y alabanza
Después de haber oído la Palabra de Dios y confesar sus pecados, alabaron y exaltaron a Dios.
Y eso es lo que nosotros también debemos hacer. Necesitamos exaltar la Grandeza de nuestro Dios en nuestras reuniones. En cada reunión de nuestras congregaciones, debemos poner en alto en Nombre del Señor.
Aun cuando nos reunimos a orar, algunos no quieren
participar aduciendo que para ellos siempre se hace lo mismo, que siempre se
escuchan las mismas oraciones…
Hablar con Dios es un privilegio que está muy lejos
de la monotonía, es un deleite para un Hijo de Dios tener una charla íntima con
Su Padre, pero a algunos les cuesta entrar en esa comunión.
Este Pueblo sumo a la oración, la alabanza, algo que
le invito a poner en práctica, Dios se Goza cuando su Pueblo le alaba, Él vive
en medio de las alabanzas y así vivifica a Sus Hijos.
Cuando oramos y alabamos al Señor, siempre hay renovación,
derramamiento de Su Presencia sobre Su Pueblo, es que cuando comenzamos a exaltar
Su Poderoso Nombre, Él comienza a actuar y es notoria la transformación que
opera en aquellos que le buscan.
Los levitas animaban al Pueblo a ponerse en pie, el
tiempo de cautividad había pasado, el de duro trabajo también… Dios traía Su
Buena Palabra a sus vidas para que comenzaran a transitar los caminos de Su
Voluntad, al oírla se humillaron, quebrantados se arrepintieron de su pasado
cargado de pecado, lejos de Dios, pero en ese encuentro genuino con La
Presencia de Dios fueron perdonados, restaurados y avivados, tenían que ponerse
de pie!
Levantaos,
bendecid a Jehová vuestro Dios desde la eternidad hasta la eternidad;
Así cada uno de los que hemos sido perdonados y
restaurados, debemos vivir avivados por Su Presencia, en pie, con firmeza,
bendecir a nuestro Dios que nos ha dado la oportunidad de mostrar Su Gloria en
nuestras vidas.
Y bendígase el nombre tuyo, glorioso y alto sobre toda bendición y alabanza
Bendecir a Dios significa simplemente alabarlo u honrar Su nombre.
La
palabra hebrea traducida como bendecir en el Antiguo Testamento
literalmente significa arrodillarse,
dando a entender la idea de honrar al Señor.
No
le podemos dar ni añadir nada al Señor cuando lo bendecimos, sin embargo, lo
adoramos como una respuesta correcta a Su grandeza y a Su Amor por nosotros.
Salmos 103:1-5 Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. 2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; 5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
Este bello Salmo incluye
la idea de una adoración completa al Señor sin detenerse, reconociendo las
razones por las cuales no podríamos dejar de adorarles: Èl es…
Dios aguarda que Su Pueblo agradecido le bendiga.
Desde
los primeros relatos bíblicos, Dios llamaba a las personas a honrarlo mediante
actos de adoración.
La
Ley de Moisés instruía al pueblo a adorar y bendecir al Señor.
Los
Salmos están llenos de mandatos para bendecir al Señor:
Salmo 134:1-2 Mirad, bendecid a Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches. 2 Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid a Jehová.
Salmo 135:19-20 Casa de Israel, bendecid a Jehová; Casa de Aarón, bendecid a Jehová; 20 Casa de Leví, bendecid a Jehová; Los que teméis a Jehová, bendecid a Jehová. 21Desde Sion sea bendecido Jehová, Quien mora en Jerusalén. Aleluya.
Por esta razón los levitas invitaban al Pueblo, siempre los levitas son los que Dios ha puesto para instar al pueblo a la oración, adoración y a la alabanza, fueron ellos lo primeros en levantar la voz y así impulsaron a todo el Pueblo.
En cada congregación, cada reunión somos
invitados a entrar en La Presencia de Dios del mismo modo.
Salmo 115:18 Pero nosotros
bendeciremos a JAH Desde ahora y para siempre. Aleluya.
Nuestro
Dios Eterno, ha recibido adoración siempre, toda la creación, lo que existe en
el cielo y en la tierra, le reconoce.
Nehemías 9:6 Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.
Llena el corazón leer y tú vivificas todas estas cosas, Dios es el que vuelve a dar vida, el que renueva, el que aviva, y debemos creer que este también será el tiempo para nuestras vidas: tú vivificas. así será Señor!
Es muy edificante leer el capítulo 9 completo, a razón
del espacio le invito que por favor Usted lo lea, para mayor entendimiento del desarrollo
del pasaje bíblico.
Nosotros nos adelantaremos al final. El Pueblo estaba
en un momento crucial de su historia, y como mencionamos anteriormente, se
encontraron con la restauración para hacer un Pacto de lealtad con Dios
Nehemías 9:38 A causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa, y la
escribimos, firmada por nuestros príncipes, por nuestros levitas y por nuestros
sacerdotes.
Israel
necesitaba llegar hasta este lugar, donde, sabiendo Quién es Dios, y sabiendo
quiénes eran ellos, hacen un Pacto con Dios, que incluso lo escriben,
para comprometerse en Sus Caminos.
Esta
era la señal segura de avivamiento, después del quebrantamiento de corazón,
después de la reflexión sobre la bondad de Dios, después del reconocimiento de
la pecaminosidad, es una renovación de nuestra obediencia.
Debemos
llegar a un lugar de decisión, por lo que la Obra de Dios no es solamente una
experiencia, sino que Dios es Quien toma en Su Mano nuestro futuro.
Pactar con Dios es cosa sería, sabemos que somos débiles,
pero si nosotros tomamos en serio nuestra relación con Él, Él se ocupará de
nosotros y nos dará la fortaleza que supla nuestra debilidad para cumplir Su
voluntad.
Gracias a la Obra del Señor Jesucristo en la cruz, hoy
podemos establecer una relación con Dios.
La salvación no sólo nos proporciona la Vida Eterna
sino que, aquí en la tierra tiene efectos muy importantes: de Su Mano iremos descubriendo lo que Él puede hacer con nosotros
y la maravillosa transformación provocada por la acción de Su Espíritu Santo.
El
Pueblo de Israel, mostró un despertar espiritual producido por la Palabra de
Dios, este despertar se manifiesta cuando el Pueblo confiesa sus pecados, adora
a Dios por Quien Él es y lo que ha hecho, y cuando se compromete a obedecer a
Dios y cuidar Su Obra.
Vale decir que si queremos que eso suceda, deberemos de hacer lo mismo.
Nosotros somos Su Pueblo y este es nuestro tiempo de avivamiento, pongámonos en pie, Él ha hecho grandes cosas en nuestras vidas, adorémosle, como todo lo que existe, que constantemente le rinde alabanza… nosotros que somos Su Heredad bendita, levantemos nuestra voz y démosle alabanza, la llama de Su Espíritu comenzará a avivarse, y en El Fuego de Dios, todo a nuestro alrededor podrá ser alcanzado por Su Gloria.