Números 22:6
Día 17
Números 22:6…Yo sé que
el que tú bendigas será bendito...
En
este devocional nos meteremos en esta parte de la historia de Israel y permítase
leer cada pasaje bíblico para situarse en el escenario de este momento histórico.
El
Pueblo de Dios se detuvo para acampar.
Digamos
que era como tener un retiro espiritual porque en ese lugar Moisés volvió a
enseñarles los Mandamientos Divinos.
Mientras
ellos descansaban y reponían sus fuerzas, alguien los
observaba con intenciones perversas.
El pueblo de Israel en su largo peregrinaje, se
encontró con varios pueblos que intentaban impedir su avance.
·
Ahí
encontramos al primer personaje de esta historia, Balac.
Un rumor había llegado hasta Balac el hijo de Zipor, rey de Moab.
Por
su manera de actuar vemos que estaba inquieto y lleno de temor.
Evidentemente
se le dijo que todos corrían peligro; que serían atacados y consumidos por este
Pueblo que se había instalado frente al Jordán.
Los moabitas temían porque sabían que Israel era un
Pueblo numeroso que acababa de derrotar a los amorreos.
Números 22:2-3
Y vio Balac hijo de Zipor todo
lo que Israel había hecho al amorreo. Y Moab tuvo gran temor a causa del pueblo, porque era mucho; y
se angustió Moab a causa de los hijos de Israel.
En realidad no había ninguna razón para temer o preocuparse ya que Dios había dicho a Moisés que no hiciera guerra contra Moab.
Deuteronomio 2:9 Jehová
me, dijo: No molestes a Moab, ni te empeñes con ellos en guerra, porque no te
daré posesión de su tierra; porque yo he dado a Ar por heredad a los hijos de
Lot.
¿Qué hizo Balac? Sabía que este pueblo de Israel era victorioso porque tenían
la bendición de Dios.
Lo único en lo que pudo pensar fue en enviarles una maldición. Algo que les impidiera recibir la Ayuda del Señor.
· Aquí entra en escena el segundo personaje Balaam, quien decía ser vocero de Dios.
Números 22:6 Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo;
quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y
el que tú maldigas será maldito.
Vemos que Balac llamó a Balaam, un famoso profeta, un vidente que era conocido en la región.
Balaam cuyo nombre tiene un particular significado: Devorador, Engullidor, Glotón.
El pasaje dice que Balaam consultó a Dios y la respuesta fue: No vayas; No maldigas, como decirle No
sigas a Balac en su maldad.
Números
22:12 Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo,
porque bendito es
Pero el profeta pensaba en obtener beneficios personales, por eso sigue preguntando: ¿Qué debo hacer Señor? ¿Cuál es tu voluntad? ¿Qué quieres que haga?
Dios no cambia de opinión. Si Él ya dijo que no vayas o no lo hagas, no insistas o terminarás muy mal.
·
Aquí comienza la “pelea”
entre la bendición y la maldición.
Aunque
Balac creía que todo aquel que Balaam bendijera sería bendito o el que maldijera
sería maldito, estaba a punto de comprobar que Quien estaba sobre Israel es Jehová,
Dios de los Ejércitos y era el que ya había determinado el destino bendito de Su Pueblo. Solo Dios bendice.
Así que… ¿Cómo podría Dios permitir que alguien que le sirve, maldiga a Su Pueblo?
- Dios le da directiva, para que descubra su empecinado interés ambicioso
Números 22:20 Y vino Dios a
Balaam de noche y le dijo: Si vinieran para llevarte estos hombres, levántate y
vete con ellos pero harás lo que yo te diga.
En el camino el ángel de Jehová se le apareció, pero Balaam no lo vio, su asna que si lo vio se negaba a seguir su marcha por lo cual Balaam la maltrató.
Números 22: 28 Entonces
Jehová abrió la boca de la asna…
Que reprendió a su amo y luego Dios
abrió los ojos de Balaam y vio el ángel de Jehová.
- Dios le perdonó la vida, le permitiría seguir para que quedara para la
posteridad la enseñanza de que nadie, pero nadie, podrá maldecir lo que Dios ha
bendecido.
El ángel los dejó continuar y Jehová puso palabra en la boca de Balaam
Números 22: 35 Y el ángel de Jehová dijo a Balaam: Ve con esos hombres; pero la palabra
que yo te diga, esa hablarás. Así Balaam fue con los príncipes de Balac.
Debía aprender la lección, obedecer a la Voz de Dios
- Y Balaam bendijo a Israel.
Números 23: 5-10 Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam, y le dijo: Vuelve
a Balac, y dile así. 6 Y
volvió a él, y he aquí estaba él junto a su holocausto, él y todos los
príncipes de Moab. 7 Y
él tomó su parábola, y dijo: De Aram me trajo Balac, Rey de Moab, de los montes
del oriente; Ven, maldíceme a Jacob, Y ven, execra a Israel. 8 ¿Por qué maldeciré yo al
que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado? 9 Porque de la cumbre de
las peñas lo veré, Y desde los collados lo miraré; He aquí un pueblo que
habitará confiado,[a] Y no será
contado entre las naciones. 10 ¿Quién
contará el polvo de Jacob, O el número de la cuarta parte de Israel? Muera yo
la muerte de los rectos, Y mi postrimería sea como la suya.
A lo que Balac le reprochó que lo hubiera llamado a maldecir y había bendecido a Israel.
Números 23: 11 Entonces
Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te he traído para que maldigas a mis
enemigos, y he aquí has proferido bendiciones.
- Pero insiste en maldecirles, por lo que le invita a ir a otro lugar, esperando lograr su cometido.
Balaam
volvió a abrir su boca con las palabras que Dios le ponía.
Números 23:18-24 Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; Escucha
mis palabras, hijo de Zipor: 19 Dios
no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él
dijo, ¿y no hará?Habló, ¿y no lo ejecutará? 20 He aquí, he recibido orden de bendecir; Él dio
bendición, y no podré revocarla. 21 No
ha notado iniquidad en Jacob, Ni ha visto perversidad en Israel. Jehová su Dios
está con él, Y júbilo de rey en él. 22 Dios los ha sacado de Egipto; Tiene fuerzas como de
búfalo. 23 Porque
contra Jacob no hay agüero, Ni adivinación contra Israel. Como ahora, será
dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios! 24 He aquí el pueblo que como león se levantará, Y como
león se erguirá; No se echará hasta que devore la presa, Y beba la sangre de
los muertos.
Y el que pensaba en maldecirles pedía a gritos que no les siga bendiciendo.
Números 23:25 Entonces Balac
dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, tampoco lo bendigas.
- Pero su insistencia buscó otra oportunidad…
Números 24: 1-9 Cuando vio Balaam
que parecía bien a Jehová que él bendijese a Israel, no fue, como la primera y
segunda vez, en busca de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto; 2 y alzando sus ojos, vio a
Israel alojado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él. 3 Entonces tomó su
parábola, y dijo: Dijo Balaam hijo de Beor, Y dijo el varón de ojos abiertos; 4 Dijo el que oyó los
dichos de Dios, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los
ojos: 5 ¡Cuán
hermosas son tus tiendas, oh Jacob, Tus habitaciones, oh Israel! 6 Como arroyos están
extendidas, Como huertos junto al río, Como áloes plantados por Jehová, Como
cedros junto a las aguas. 7 De
sus manos destilarán aguas, Y su descendencia será en muchas aguas; Enaltecerá
su rey más que Agag, Y su reino será engrandecido. 8 Dios lo sacó de Egipto; Tiene fuerzas como de búfalo.
Devorará a las naciones enemigas, Desmenuzará sus huesos, Y las traspasará con
sus saetas. 9 Se
encorvará para echarse como león, Y como leona; ¿quién lo despertará? Benditos
los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren.
Balam se llena de ira…
Números 24:10 Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam,
y batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he
aquí los has bendecido ya tres veces.
- Y aprendería la lección de una vez por todas
Números
24:12-13 Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también a tus mensajeros que
me enviaste, diciendo: 13 Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré
traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio, mas
lo que hable Jehová, eso diré yo?
Dios volvió la maldición en bendición.
Nehemías 13:2 Por cuanto no
salieron a recibir a los hijos de Israel con pan y agua, sino que dieron dinero
a Balaam para que los maldijera; mas nuestro Dios volvió la maldición en
bendición.
- Somos el Pueblo de Dios, adoptados por haber recibido a Jesucristo.
Dios ha declarado bendición y nadie lo puede maldecir.
Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que
nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.
Qué enseñanza nos deja esta historia:
De Balac podemos decir que por apresuramiento quiso enfrentar a Israel, cuando ni siquiera el Pueblo de Dios lo tenía en cuenta en la batalla. Su estrategia maldiciente, fue su frustración pues no dio resultados.
Nadie puede maldecir lo que Dios bendice.
La historia de Balaam
es compleja porque tomó malas decisiones, no por el estilo de vida que tenía
ni porque las instrucciones de Dios no sean claras. Era ambicioso.
A veces parecía servir como portavoz de Dios, pero sus acciones
demostraban definitivamente que no era un hombre fiel a Dios.
Las personas demasiado centradas en la riqueza
están cegadas ante otros asuntos relacionados por sus intereses egoístas.
- Pedro usó el ejemplo de Balaam para enseñar a los cristianos del primer siglo y a nosotros hoy cómo vivir. Al advertir contra los falsos maestros
2 Pedro 2:1, 15-16 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,
como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente
herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre
sí mismos destrucción repentina... Han dejado el camino recto, y se han
extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de
la maldad, y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga,
hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.
- En
el libro de Apocalipsis, Jesucristo también se refiere a Balaam.
En un mensaje a la Iglesia de Pérgamo, dijo:
Apocalipsis
2:14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen
la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de
Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.
En estos pasajes, vemos que Balaam es un ejemplo perdurable de un hombre que transigió con su comportamiento, para obtener ganancias deshonestas.
Trató de obedecer a Dios y aun así, hacer su
propia voluntad sin tener éxito.
El ejemplo de Balaam es un ejemplo de lo que no
funciona con Dios.