Jueves, 17 de Agosto del 2023

Números 22:6

                                                                                                                                                 Día 17

Números 22:6…Yo sé que el que tú bendigas será bendito...

En este devocional nos meteremos en esta parte de la historia de Israel y permítase leer cada pasaje bíblico para situarse en el escenario de este momento histórico.

El Pueblo de Dios se detuvo para acampar.

Digamos que era como tener un retiro espiritual porque en ese lugar Moisés volvió a enseñarles los Mandamientos Divinos.

Mientras ellos descansaban y reponían sus fuerzas, alguien los observaba con intenciones perversas.
El pueblo de Israel en su largo peregrinaje, se encontró con varios pueblos que intentaban impedir su avance.

·        Ahí encontramos al primer personaje de esta historia, Balac.

Un rumor había llegado hasta Balac el hijo de Zipor, rey de Moab.

Por su manera de actuar vemos que estaba inquieto y lleno de temor. 

Evidentemente se le dijo que todos corrían peligro; que serían atacados y consumidos por este Pueblo que se había instalado frente al Jordán.
Los moabitas temían porque sabían que Israel era un Pueblo numeroso que acababa de derrotar a los amorreos.

Números 22:2-3 Y vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había hecho al amorreo. Y Moab tuvo gran temor a causa  del pueblo, porque era mucho; y se angustió Moab a causa de los hijos de Israel.

En realidad no había ninguna razón para temer o preocuparse ya que Dios había dicho a Moisés que no hiciera guerra contra Moab.

Deuteronomio 2:9 Jehová me, dijo: No molestes a Moab, ni te empeñes con ellos en guerra, porque no te daré posesión de su tierra; porque yo he dado a Ar por heredad a los hijos de Lot.

¿Qué hizo Balac? Sabía que este pueblo de Israel era victorioso porque tenían la bendición de Dios.

Lo único en lo que pudo pensar fue en enviarles una maldición. Algo que les impidiera recibir la Ayuda del Señor. 

·        Aquí entra en escena el segundo personaje  Balaam, quien decía ser vocero de Dios.

Números 22:6 Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo;

quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y

el que tú maldigas será maldito.

Vemos que Balac llamó a Balaam, un famoso profeta, un vidente que era conocido en la región.

Balaam cuyo nombre tiene un particular significado: Devorador, Engullidor, Glotón.

El pasaje dice que Balaam consultó a Dios y la respuesta fue: No vayas; No maldigas, como decirle No sigas a Balac en su maldad.

Números 22:12 Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es

Pero el profeta pensaba en obtener  beneficios personales, por eso sigue preguntando: ¿Qué debo hacer Señor? ¿Cuál es tu voluntad? ¿Qué quieres que haga?

Dios no cambia de opinión. Si Él ya dijo que no vayas o no lo hagas, no insistas o terminarás muy mal.

·        Aquí comienza la “pelea” entre la bendición y la maldición.

Aunque Balac creía que todo aquel que Balaam bendijera sería bendito o el que maldijera sería maldito, estaba a punto de comprobar que Quien estaba sobre Israel es Jehová, Dios de los Ejércitos y era el que ya había determinado el destino bendito de Su Pueblo. Solo Dios bendice.

Así que… ¿Cómo podría Dios permitir que alguien que le sirve, maldiga a Su Pueblo?

  • Dios le da directiva, para que descubra su empecinado interés ambicioso

Números 22:20  Y vino Dios a Balaam de noche y le dijo: Si vinieran para llevarte estos hombres, levántate y vete con ellos pero harás lo que yo te diga.

 En el camino el ángel de Jehová se le apareció, pero Balaam no lo vio, su asna que si lo vio se negaba a seguir su marcha por lo cual Balaam la maltrató.

Números 22: 28 Entonces Jehová abrió la boca de la asna…
Que reprendió a su amo y luego Dios abrió los ojos de Balaam y vio el ángel de Jehová.

  • Dios le perdonó la vida, le permitiría seguir para que quedara para la posteridad la enseñanza de que nadie, pero nadie, podrá maldecir lo que Dios ha bendecido.

El ángel los dejó continuar y Jehová puso palabra en la boca de Balaam

Números 22: 35 Y el ángel de Jehová dijo a Balaam: Ve con esos hombres; pero la palabra que yo te diga, esa hablarás. Así Balaam fue con los príncipes de Balac.

Debía aprender la lección, obedecer a la Voz de Dios

  •  Y Balaam bendijo a Israel.

Números 23: 5-10 Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile así. 6 Y volvió a él, y he aquí estaba él junto a su holocausto, él y todos los príncipes de Moab. 7 Y él tomó su parábola, y dijo: De Aram me trajo Balac, Rey de Moab, de los montes del oriente; Ven, maldíceme a Jacob, Y ven, execra a Israel. 8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado? 9 Porque de la cumbre de las peñas lo veré, Y desde los collados lo miraré; He aquí un pueblo que habitará confiado,[a] Y no será contado entre las naciones. 10 ¿Quién contará el polvo de Jacob, O el número de la cuarta parte de Israel? Muera yo la muerte de los rectos, Y mi postrimería sea como la suya.

 A lo que Balac le reprochó que lo hubiera llamado a maldecir y había bendecido a Israel.

Números 23: 11 Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te he traído para que maldigas a mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones.

 

  • Pero insiste en maldecirles, por lo que le invita a ir a otro lugar, esperando lograr su cometido.

Balaam volvió a abrir su boca con las palabras que Dios le ponía.

Números 23:18-24  Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; Escucha mis palabras, hijo de Zipor: 19 Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará?Habló, ¿y no lo ejecutará? 20 He aquí, he recibido orden de bendecir; Él dio bendición, y no podré revocarla. 21 No ha notado iniquidad en Jacob, Ni ha visto perversidad en Israel. Jehová su Dios está con él, Y júbilo de rey en él. 22 Dios los ha sacado de Egipto; Tiene fuerzas como de búfalo. 23 Porque contra Jacob no hay agüero, Ni adivinación contra Israel. Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios! 24 He aquí el pueblo que como león se levantará, Y como león se erguirá; No se echará hasta que devore la presa, Y beba la sangre de los muertos.

 Y el que pensaba en maldecirles pedía a gritos que no les siga bendiciendo.

Números 23:25  Entonces Balac dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, tampoco lo bendigas.

  •  Pero su insistencia buscó otra oportunidad…

Números 24: 1-9 Cuando vio Balaam que parecía bien a Jehová que él bendijese a Israel, no fue, como la primera y segunda vez, en busca de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto; 2 y alzando sus ojos, vio a Israel alojado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él. 3 Entonces tomó su parábola, y dijo: Dijo Balaam hijo de Beor, Y dijo el varón de ojos abiertos; 4 Dijo el que oyó los dichos de Dios, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los ojos: 5 ¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob, Tus habitaciones, oh Israel! 6 Como arroyos están extendidas, Como huertos junto al río, Como áloes plantados por Jehová, Como cedros junto a las aguas. 7 De sus manos destilarán aguas, Y su descendencia será en muchas aguas; Enaltecerá su rey más que Agag, Y su reino será engrandecido. 8 Dios lo sacó de Egipto; Tiene fuerzas como de búfalo. Devorará a las naciones enemigas, Desmenuzará sus huesos, Y las traspasará con sus saetas. 9 Se encorvará para echarse como león, Y como leona; ¿quién lo despertará? Benditos los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren.

Balam se llena de ira…

Números 24:10  Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aquí los has bendecido ya tres veces.

  •  Y aprendería la lección de una vez por todas

Números 24:12-13 Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también a tus mensajeros que me enviaste, diciendo: 13 Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo no podré traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa buena ni mala de mi arbitrio, mas lo que hable Jehová, eso diré yo? 

Dios volvió la maldición en bendición.

Nehemías   13:2 Por cuanto no salieron a recibir a los hijos de Israel con pan y agua, sino que dieron dinero a Balaam para que los maldijera; mas nuestro Dios volvió la maldición en bendición.

  • Somos el Pueblo de Dios, adoptados por haber recibido a Jesucristo.

Dios ha declarado bendición y nadie lo puede maldecir.

Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Qué enseñanza nos deja esta historia:

De Balac podemos decir que por apresuramiento quiso enfrentar a Israel, cuando ni siquiera el Pueblo de Dios lo tenía en cuenta en la batalla. Su estrategia maldiciente, fue su frustración pues no dio resultados.

Nadie puede maldecir lo que Dios bendice.

La historia de Balaam es compleja porque tomó malas decisiones, no por el estilo de vida que tenía ni porque las instrucciones de Dios no sean claras. Era ambicioso.

A veces parecía servir como portavoz de Dios, pero sus acciones demostraban definitivamente que no era un hombre fiel a Dios.

Las personas demasiado centradas en la riqueza están cegadas ante otros asuntos relacionados por sus intereses egoístas.

  • Pedro usó el ejemplo de Balaam para enseñar a los cristianos del primer siglo y a nosotros hoy cómo vivir. Al advertir contra los falsos maestros

2 Pedro 2:1, 15-16 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina... Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.

  • En el libro de Apocalipsis, Jesucristo también se refiere a Balaam. En un mensaje a la Iglesia de Pérgamo, dijo:

Apocalipsis 2:14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.

En estos pasajes, vemos que Balaam es un ejemplo perdurable de un hombre que transigió con su comportamiento,  para obtener ganancias deshonestas.

Trató de obedecer a Dios y aun así, hacer su propia voluntad sin tener éxito.

El ejemplo de Balaam es un ejemplo de lo que no funciona con Dios.