Lunes, 23 de Diciembre del 2024

Proverbios 10:29

Día 23

Devocional escrito por  Graciela Alarcón de Chaves

Proverbios 10:29 En las muchas palabras no falta pecado, mas el que refrena sus labios es prudente.

 

Este libro de la Biblia fue escrito por el Rey Salomón. Se lo considera el rey más sabio de todos los reyes de Israel. Hoy desarrollaremos nuestro devocional, que sin duda nos bendice a todos.

Si bien este libro está lleno de sabiduría, hoy nos detenemos en este corto versículo,

Una de las cosas, en lo personal, es que gusta, es hablar mucho.

Me ha sucedido muchas veces hablar sin pensar. Y que cuidadosos debemos ser, porque podemos crear problemas, conflictos por hablar demasiado.

Este pasaje nos enseña que seamos cuidadosos con las palabras que hablamos, nos pueden conducir al pecado; es muy importante aprender a controlarnos y refrenar nuestra lengua, como muchas veces decimos “no fue eso lo que quise decir “ o “me han mal interpretado”; y por esto, cuantas amistades se han perdido por no tener cuidado en lo que decimos.

Tal vez nuestras palabras, han producido tragedias, No debemos de olvidar que una vez que las palabras salen de nuestra boca no hay forma de hacerlas volver, y tendrán un efecto positivo o negativo en los demás.

 

Santiago 3: 1-10  Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.  2  Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.  3  He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo.  4  Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.  5  Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! 6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.  7 Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana;  8  pero

ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.  9  Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.  10  De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

 

Les recuerdo que la palabra prudencia significa; actuar con sensatez y moderación, evitando peligros o daños innecesarios .

También se puede definir como la virtud que permite discernir que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello.


Les comparto 3 sencillos consejos que pueden ayudarnos mucho en el buen hablar:

1 Pedro 3:10 El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño.

 

·        Practiquemos el hábito de no apresurarnos a hablar: Hay que esperar de modo que podamos dar tiempo a nuestro cerebro de elegir las mejores palabras y  el tono propicio.

 Proverbios 25: 11 Manzana de oro con figuras de plata Es la palabra dicha

como conviene. 


Proverbios 10:11 Manantial de vida es la boca del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.

 

Proverbios 10: 13 En los labios del prudente se halla sabiduría; Mas la vara es

para las espaldas del falto de cordura.

 

·        Tratemos de hablar cosas positivas: Si lo que vamos a decir no edifica, no beneficia a nadie, no contribuye para el bien, mejor es no decirlo ¡Cuán agradable y bueno es estar cerca de una persona cuyas palabras son siempre edificantes!

Proverbios 10:32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada; Mas la boca de los impíos habla perversidades.

 

Proverbios 20: 21 Los labios del justo apacientan a muchos, Mas los necios

mueren por falta de entendimiento.

 

·        Acompañemos nuestras palabras con amor

Proverbios 15: 1 La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.

 

Proverbios 15: 28 El corazón del justo piensa para responder; Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.

La importancia de que como Hijos de Dios,

seamos prudentes al hablar y siempre pensar

qué impacto puede producir en la otra persona 

Es necesario aprender a sujetar nuestra lengua

ya que con ella podemos maldecir o bendecir

y Dios nos llamó a bendecir siempre. 

Proverbios 17:27 El que ahorra sus palabras tiene sabiduría;

De espíritu prudente es el hombre entendido. 

¡¡¡BENDICIONES!!!