Proverbios 10:3
Día 20 Devocional escrito por Natalia Zamora Proverbios 10:3 Jehová no dejará padecer hambre al justo … Si leemos el Libro de Proverbios, nunca terminamos de digerir cada versículo, porque en cada uno de ellos hay enseñanzas que hay que leerlas con detenimiento para que sean grabadas en nuestro corazón y mente. El libro de Proverbios fue escrito por el Rey Salomón, quien se lo reconoce por su gran sabiduría. El capítulo 10 de Proverbios tiene el título Contraste entre el justo y el malvado. Ya comienza haciendo una diferencia entre dos clases de personas según su proceder. No es que Dios discrimine, sino que cada uno tiene consecuencias según sus actos. Muchas veces pudimos haber dicho, nos lo han dicho, o escuchamos la frase “Dios proveerá”, sea de boca de creyentes y de no creyentes. Cuando se hace un gasto sin calcular si se puede pagar, cuando se actúa arrebatadamente y ya está hecho, se recurre a esa frase. ¡Si! Es una Verdad Bíblica que Dios provee, pero No siempre aplica a todas las circunstancias. Dice claramente que Dios no dejará padecer de hambre AL JUSTO. Es verdad que en La Biblia Dios dice: Romano 3:10 … No hay justo, ni aun uno; Entonces, ¿Cómo podemos llegar a ser justos en esta época? La Biblia nos muestra cómo en la antigüedad, quienes creyeron pusieron en práctica la fe a través de obras, obedeciendo la requisitoria de Dios Hoy Dios nos muestra cómo llegar a ser justos. De esta manera, al acercarnos a Dios, mediante la fe en Jesucristo, somos justificados. Y así los “justificados por Jesucristo” somos vistos como “justos” delante de Dios Padre. Y ahora necesitamos poner en práctica nuestra fe, pues la fe puede vivir solo cuando va acompañada de obras, frutos dignos de arrepentimiento, corazones decididos a obedecer. Cuando recién comenzaba mis primeros pasos en el Camino del Señor quería que todos fueran salvos, que cada persona se acercara a la Casa de Dios. Y no entendía cuando alguien rechazaba la Gracia de Dios, me ponía mal y hasta pensaba que Dios hacia acepción de personas, para que se acerquen a Su Camino… Lo que tontamente pensaba era que toda la responsabilidad la tenía El Señor, y sin embargo eran las personas que elegían no acercarse a Dios. Eran quienes no aceptaban el llamado a vivir en bendición, porque eso implica abandonar el pecado, lo que en este mundo “humanamente” da placer pasajero, lo que momentáneamente llena vacíos . Meditando en todo esto, podemos ver, sin ponernos en jueces, que las Bendiciones de Dios No son para todos, como se cree. Son para aquellos Hijos que quieren vivir conforme al corazón de Dios y Su Palabra. La Misericordia gratuita para todos. Isaías 55 La ofrece Dios a todos los errantes pecadores, y al Pueblo rebelde que se aleja de Su Voluntad. La Gracia, el Favor Inmerecido, nos ha llevado a la Salvación Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. La Gracia, alcanza a todos, pero los Hijos de Dios debemos valorarla cada día. Mateo 5:45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Cuando conocemos estas Verdades Bíblicas, podemos decir, Gracias Dios porque por Tu Misericordia abrí mi corazón a Tu Palabra. Gracias Dios porque Tu Espíritu Santo obró en mi, convenciendo de pecado. Proverbios 10:3 Jehová no dejará padecer hambre al justo … Esta es una PROMESA, para todos Sus Hijos, actual, para estos tiempos, donde muchas veces parece todo cuesta arriba. Podemos hablar y dar muchos testimonios sobre Provisión de Dios en cuanto a lo material, y damos Gloria a Dios por ello. Pero también Dios obra dándonos, salud, inteligencia y abriendo puertas de trabajo para que no pasemos hambre. La Biblia en muchos aspectos parece muy dura. En 2 Tesalonicenses dice lo siguiente. 2 Tesalonicenses 3:10 Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. Es deber del creyente trabajar, para traer el sustento a su Hogar, es de testimonio a la sociedad un buen trabajador, en contraste con un vago que a su criterio, “espera que las cosas les caigan de arriba”. Todo este Capítulo 10 de Proverbios habla de ser esforzado, de trabajar, de ser visionarios y emprendedores en cuanto al trabajo. También habla del equilibrio, de no ser ambiciosos, de conseguir todo honradamente. Al mismo tiempo que advierte sobre las consecuencias de la codicia y la maldad. Cuando hablamos de hambre podemos hablar de lo espiritual también. Dios No nos desampara cuando estamos atribulados y tenemos hambre de una Respuesta Divina, no nos deja desnutridos de Su Presencia, de Su Socorro y de Su Intervención. Amados Hermanos y Amigos: que este tiempo podamos experimentar la Provisión de Dios en cada área de nuestras vidas… Pero hay una condición: Trabajar en buscar Su Presencia. Dios les bendiga.