Proverbios 10:3
Día 21
Devocional escrito por Guadalupe
Infràn de Medina Celis
Proverbios 10:3 Jehová no
dejará padecer hambre al justo…
Recuerdo que cuando llegué al Camino
del Señor, y empecé mis primeros pasos, no sabía por dónde empezar a leer La
Biblia.
Sí, es lo más normal desde el
principio, pero me costaba muchísimo comprender.
Leía como si fuera un libro más, sin poner los sentidos, la leía solo con razonamiento, pero sin fe.
Hasta que alguien me aconsejo, “Arrancà por los Salmos y los Proverbios”.
Y así fue…Los
Proverbios son ricos en consejos para nuestra vida, y muchas veces me
sentí identificada.
En nuestro devocional de hoy, Capitulo 10 hay un consejo muy relevante…
En cierto modo, los primeros nueve
capítulos han servido de introducción.
Se puede decir que la colección de Proverbios
de Salomón comienza aquí como una serie de dichos relativos a la sabiduría,
literatura, orientados a la conducta de cada individuo, y cuanto más a los Hijo
de Dios.
Sin embargo, comprender la manera y
la naturaleza de la disposición puede resultar difícil, no imposible.
Cada uno de los lectores al
introducirnos, nos daremos cuenta de que un consejito al día, no viene mal…
Desglosemos Proverbios 10:
Proverbios 10:1 Los proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre.
Ø Un hijo sabio:
Salomón mismo fue el hijo sabio por excelencia, pues recibía y valoraba la sabiduría por encima de todo
1 Reyes 3: 9-14 Da, pues,
a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre
lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y
agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. 11 Y le dijo
Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste
para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para
ti inteligencia para oír juicio, 12 he aquí lo he hecho conforme a tus
palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha
habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como
tú. 13 Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y
gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus
días. 14 Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y
mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días.
Cuando el rey David vio este
corazón en su hijo, sin duda se convirtió en un padre feliz.
Ø Un hijo necio:
Muchos Proverbios se basan en el
principio del contraste/contradicción.
Este Proverbio contrasta
al hijo necio con el hijo sabio.
Irónicamente, podríamos decir que
Salomón terminó siendo un hijo necio.
1 Reyes 11: 1-7 Pero
el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres
extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón,
y a las heteas; 2 gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de
Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque
ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A estas,
pues, se juntó Salomón con amor. 3 Y tuvo setecientas mujeres reinas
y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón. 4 Y
cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos,
y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.
5 Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom,
ídolo abominable de los amonitas. 6 E hizo Salomón lo malo ante los
ojos de Jehová, y no siguió cumplidamente a Jehová como David su padre.
Aunque sus acciones fueron mucho
después de la muerte de su madre.
¿Es el dolor de una madre, las
acciones de un hijo necio? Sin duda, un gran dolor.
Nuestra sabiduría o necedad afecta
mucho más a las personas que nos rodean, que nos aman, y que han luchado por
nuestro bienestar siempre.
Y lo podemos identificar como a los
padres.
A qué padre, en sus cabales, no le
duele cuando su hijo toma un camino contrario, cuando no obedece a la
enseñanza, cuando sus pasos se desvían de la Verdad, cuando su vida es de continuo
error... Siendo que fue criado con esfuerzo, con consejo.
Me pasó escuchar a muchos padres decir: “¿En qué me equivoqué?", "¿Qué hice mal?"
Y aún escuchar a mi Padre, y verlo
sentirse mal, cuando mis acciones lo lastimaban.
La sabiduría beneficia al individuo, y la necedad causa dolor al
individuo.
Los Proverbios, quieren enseñarnos
a ser sabios.
No en nuestra opinión, sino, en la Verdad
de Dios, en Su Fundamento: LA BIBLIA.
Proverbios
10:2 Los
tesoros de maldad no serán de provecho; Mas la justicia libra de muerte.
Ø Los tesoros de la maldad no aprovechan:
Recordemos la parábola que Jesús
contó acerca del Rico insensato.
Lucas
12:16-21 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un
hombre rico había
producido mucho. 17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque
no tengo dónde guardar mis frutos? 18 Y dijo: Esto haré: derribaré
mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;
19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos
años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20 Pero Dios le dijo: Necio,
esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién
será? 21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con
Dios.
El rico insensato acumuló grandes
riquezas, pero no fue rico para con Dios.
Su acción demostró la carencia de
su alma.
Ø La justicia libra de la muerte:
Estar en paz con Dios trae un
beneficio que el dinero no puede comprar.
Dios nos da ESA PAZ que nos
garantiza provisión segura.
Es mejor tener paz y ser bendecido
con la provisión de un sueldo ganado honrosamente, que percibir algo que viene
de lo malo, y no glorifique a Dios…
Llegamos a nuestro texto del día
Proverbios 10: 3 Jehová no dejará padecer hambre al
justo;
Esta es una de las bendiciones que
el dinero no puede comprar, como podemos recordar del versículo anterior.
Es importante destacar que este
principio se refiere al alma.
El alma puede prosperar
incluso cuando el cuerpo está afligido, cuando nuestra alma está colapsada.
Hoy le llaman estrés, agotamiento, cansancio, “estar roto”… Póngale el nombre que quiera.
La Biblia lo llama pecado, falta de búsqueda de Su Presencia, eso hace que nos sequemos espiritualmente.
A todos nos pasa, vivir el momento
en que nuestra alma está mal.
Al Único que podemos recurrir, el Único
que nos puede saciar es Jesús.
Él puede llenar ese vacío, ese
dolor, la soledad, restaurar el pasado…
Seamos ese JUSTO, QUE SE ACERCA A ÈL
…
Hebreos 4: 16
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia
y hallar gracia para el oportuno socorro.
¡Que nuestra alma siempre sea bendecida por Dios!
¡Él lo quiere hacer, depende de nosotros!
¡Dios le bendiga!