Proverbios 10:32
Día 12
Proverbios 10:32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada...
La boca, con sus componentes: los labios y la
lengua, es el órgano más importante que se nombra en el libro de los Proverbios.
En la versión Reina Valera de 1960, la palabra
“boca” se usa 53 veces, “labios” aparece 45 veces, y “lengua”, 19 veces.
El uso de este órgano del lenguaje es un tema
especialmente importante en Proverbios capítulos 10 al 29.
Usted puede tomar tiempo para leerlos, sin duda va a ser muy enriquecido.
La enseñanza en cuanto al uso del maravilloso don del habla es importante, pues nuestras palabras son muy poderosas,
para el bien o para el mal.
La lengua puede ser el mejor de los dones que
se nos ha dado, o el peor de ellos. Esta ambivalencia acerca de la lengua es
una de las lecciones más importantes del libro de Proverbios.
La boca genera vida, pero también puede producir la muerte.
No podemos utilizar todos los Proverbios para nuestro devocional, pero reflexionaremos sobre algunos, entendiendo que Dios nos habla a través de ellos.
Proverbios 10:11-14 Manantial de vida es la boca del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos. 12 El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas. 13 En los labios del prudente se halla sabiduría; Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura. 14 Los sabios guardan la sabiduría; Mas la boca del necio es calamidad cercana.
Miremos es el contraste entre cómo habla una persona justa y cómo lo hace un necio.
Proverbios 10:11 Manantial
de vida es la boca del justo…
La expresión manantial de vida, simbólicamente se refiere a las
cualidades de la sabiduría.
Se usa con referencia a Dios, la Fuente de la Vida
Salmos36:9 Porque contigo está el manantial de
la vida; En tu luz veremos la luz.
La misma imagen se usa en relación con el
santuario, del cual brotan corrientes de aguas
Ezequiel 47:1-2 Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he
aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente;
porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de
debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar. 2 Y me sacó por el camino de la
puerta del norte, y me hizo dar la vuelta por el camino exterior, fuera de la
puerta, al camino de la que mira al oriente; y vi que las aguas salían del lado
derecho.
Jesús usó esta metáfora para ilustrar al
Espíritu Santo.
Juan 4:14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino
que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida
eterna.
Así la comparación de la boca del justo con “un manantial de vida”
equivale a relacionarla con Dios mismo.
Lo que caracteriza a esta boca es que imparte vida.
Esta cualidad nos dice cómo debería ser la función
de nuestra boca.
·
Debería ser una fuerza para el bien, no para el
mal,
·
Una fuente de vida, no de muerte.
Consideremos la enseñanza de la epístola de Santiago:
Santiago
3:2 -12 Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra,
este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. 3 He aquí nosotros ponemos
freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo
su cuerpo. 4 Mirad
también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son
gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. 5 Así también la lengua es
un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande
bosque enciende un pequeño fuego! 6 Y
la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros
miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella
misma es inflamada por el infierno. 7 Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de
serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza
humana; 8 pero
ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado,
llena de veneno mortal. 9 Con
ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están
hechos a la semejanza de Dios. 10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos
míos, esto no debe ser así. 11 ¿Acaso
alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? 12 Hermanos míos, ¿puede
acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente
puede dar agua salada y dulce.
Se requiere, pues, limpiar y sanar el
corazón para lograr control sobre la lengua; para tener una lengua que edifique, que construya
respetuosamente, que amoneste con sabiduría, que consuele ante adversidades y
haga honor a la Verdad.
Además, debemos recordar, que fue por medio del lenguaje, por medio de “La Palabra de Su Poder” que Dios creó los cielos y la tierra.
Hebreos 1:3 el cual, siendo el resplandor
de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las
cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de
nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en
las alturas,
El lenguaje, por lo tanto, debería servir solo para
propósitos creativos.
Consideremos cuán increíblemente
poderosas son las palabras.
Con nuestras palabras podemos llenar
a las personas de fe, confianza, alegría, y esperanza, o podemos destruirlos y
dañarlos tan ciertamente como si los hubiéramos atacado físicamente.
Debemos cuidar nuestro corazón, no
solamente ser cuidadosos en el manejo de nuestra lengua, sabiendo que las
palabras que salen de nuestra boca, las que anidan en nuestro corazón.
Lucas 6:45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el
hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia
del corazón habla la boca
Proverbios 10:13 En los labios del prudente se halla sabiduría…
El hombre prudente siempre tendrá palabras de
sabiduría y se cuidará al hablar, actuará con respeto hacia los demás, cuando
hay un conflicto sabe cómo hablar para no llevar las cosas a peor estado, pero ante
todo, actúa con paciencia.
La Palabra de Dios nos enseña que el sabio hace prudente su boca, esto quiere decir que nuestra boca por naturaleza es imprudente, pero si actuamos con sabiduría, nosotros poder provocar que nuestra boca sea prudente y que nos expresemos con sabiduría.
Proverbios 10:14 Los sabios guardan la
sabiduría…
Qué maravilloso es saber que nuestra manera de hablar puede ser un sello especial que deje huella en las personas que están a nuestro alrededor. Siempre dando palabras edificantes, agradables, hablando con prudencia y sabiduría.
·
Las palabras pueden envenenar, las
palabras pueden sanar.
·
Las palabras comienzan y libran
guerras, pero también las palabras establecen la paz.
·
Y las palabras pueden hacer caer a
los hombres a las profundidades del mal y también las palabras pueden llevar a
los hombres a las cumbres del bien.
·
Debemos aprender a hablar con prudencia.
Proverbios
10:32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada...
El justo es una persona que trata de reunir en
sí todas las cualidades que agradan a Dios y, por ello, se destaca.
Sabemos que no somos justos por nuestras
propias justicias Cristo nos ha justificado por Su Sangre.
Romanos 3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante
la redención que es en Cristo Jesús
Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por
medio de nuestro Señor Jesucristo
Eso nos compromete a una elección diaria de
practicar la justicia, a ser rectos, correctos, sensatos, transparentes, ser conscientes
de que con nuestras acciones agradamos a Dios y mostramos nuestro compromiso de
fe.
Debemos hablar palabras de verdad, que sabemos que
son ciertas.
Los chismes, las palabras deshonestas, las mentiras,
las blasfemias, los agravios, no tienen cabida en la conversación de un
cristiano.
Proverbios 6:19 El testigo falso que habla mentiras, Y el
que siembra discordia entre hermanos.
El Señor aborrece, se opone a las lenguas
mentirosas y a los testigos falsos
Proverbios 19:5 El testigo falso no quedará sin
castigo, Y el que habla mentiras no escapará.
No puede haber en la boca de un justo
perversidad y el pecado.
Proverbios 4:24 Aparta
de ti la perversidad de la boca, Y aleja de ti la iniquidad de los labios.
Nuestras palabras deben ser edificantes.
Hablar con equidad y de manera respetuosa, diciendo siempre la verdad, eso es lo que añade gracia al que nos escucha, es parte de una conversación piadosa.
Efesios 4: 29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la
que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.