Proverbios 11:19
Día 18
Devocional escrito por Lucas
Italiani
Proverbios 11:19 Como la
justicia conduce a la vida. Así el que sigue el mal lo hace para muerte.
Este Proverbio nos muestra dos
caminos muy claros: el de la justicia y el del mal.
No hay punto medio.
Cada decisión que tomamos nos
acerca a la vida o a la muerte espiritual.
Dios nos llama a vivir una vida
firme, constante y comprometida con lo correcto.
1. La justicia no es ocasional, es
firme
El versículo dice: Como la justicia conduce a la vida, el creyente debe
elegir lo justo, lo recto.
“Estar firme en la justicia”, andar
en rectitud no hacer lo correcto de vez en cuando.
Gálatas 6:9 No nos
cansemos de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
La justicia implica perseverancia.
No se trata de emociones, sino de decisión diaria.
2. La justicia conduce a la vida
Dios promete que el que vive en
justicia “alcanzará la vida”.
Deuteronomio 30:19 …he
puesto delante de ti la vida y la muerte... escoge, pues, la vida, para que
vivas tú y tu descendencia.
La vida que Dios ofrece no es solo
física, sino espiritual, abundante y eterna.
Juan 10:10 …yo he
venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
3. El pecado es un camino engañoso
El versículo advierte: … el que sigue el mal lo hace
para su muerte.
Santiago 1:15 … el
pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
El pecado muchas veces parece
atractivo, pero su final siempre es destrucción.
4. Cada decisión tiene
consecuencias
Este Proverbio nos recuerda que
nuestras elecciones tienen resultados inevitables.
Gálatas 6:7... todo lo que
el hombre sembrare, eso también segará.
No podemos vivir mal y esperar
buenos resultados.
La vida se construye con decisiones
correctas.
5. Dios nos llama a elegir el
camino correcto
No es solo una advertencia, es una
invitación.
Josué 24:15... escogeos
hoy a quién sirváis...
Ø Dios nos da la oportunidad hoy de decidir caminar en justicia.
Evaluemos nuestra vida: ¿Estamos
siendo firmes en la justicia o inconstantes?
Debemos tomar decisiones
conscientes que agraden a Dios.
Apártate del mal, aunque parezca
atractivo en el momento.
Persevera en hacer lo correcto,
aunque cueste.