Proverbios 11:21
Día 18
Devocional escrito por Andrea Villalba
Proverbios 11:21 Tarde o temprano, el malo será castigado...
Muchas veces escuchamos la frase “Dios no castiga”, pero
sabemos que toda mala acción trae consecuencias, y lo que no se puede cambiar
son las mismas, cada elección afecta nuestro futuro, si elegimos el bien habrá
consecuencias buenas y si elegimos el mal, tarde o temprano recaerá sobre
nosotros; cosechamos lo que sembramos.
Gálatas 6:7 No engañéis; Dios no puede ser burlado, porque todo lo que
hombre segare, esto también segará.
¿Qué es ser malo? Califica a una persona que no se
comporta como debe, o que carece de bondad y es de valor negativo. Su mente es
perversa siempre piensa de continuo el mal y éste no puede permanecer sin
castigo, y aunque la Justicia Divina tarde, a Su Tiempo llegará.
Jeremías 17: 9-10 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perversos; ¿ quién lo conocerá?
10 Yo Jehová, que escudriño la mente,
que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de
sus obras.
La Biblia tiene innumerables textos que hablan de la
penalización por los malos actos, y a veces creemos que solo es para aquellos
que no conocen a Jesús, pero el Profeta Jeremías expresa en este texto bíblico,
que no nos engañemos, porque es perverso y malo nuestro corazón.
Debemos prestar atención no sea que señalemos, y no
miremos nuestros propios caminos.
Esa simiente pecaminosa combate diariamente y nos quiere
vencer. ¿Y Dónde comenzó esa lucha? En el principio del Génesis.
Génesis 2:15-18 Tomo, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto
de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mando Jehová Dios
al hombre, diciendo: De todo árbol de huerto podrás comer; 17 más
del árbol de la ciencia del bien y el mal no comerás; porque el día que del
comiereis, ciertamente morirás.
Allí fue el principio del mal, Adán el primer hombre
creado por Dios tuvo una orden...no comerás...
Génesis 3:1-3 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del
campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha
dicho: no comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a
la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero
del fruto del árbol que está en el medio del huerto dijo Dios: no comeréis de
él, ni le tocareis, para que no muráis.
Aquí aparece en escena satanás el príncipe del mal,
sagazmente la hace una pregunta a Eva, ¿con que Dios os ha dicho?, él sembró en su corazón una duda, ¿Será
que es lo correcto o será verdad que esto es así? Ante la duda nuestro ser
claudica entre lo que es bueno o malo, y el engaño se convierte en oscuridad.
Génesis 3: 4-7 Entonces la serpiente dijo a la mujer: no moriréis; 5 sino que sabe Dios que le día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seré como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomo de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió, así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
Por medio de la desobediencia entro el
pecado, Eva se sintió atraída con ser como Dios, el mismo sentimiento malo que
tuvo satanás a revelarse, fue lo que le transfirió, que a su vez le impartió a
Adán, ese espíritu maligno fue la mala semilla que dio como fruto al pecado,
este es el causante que la humanidad este lejos de Dios, pero Gloria a Su Nombre
que ha enviado a Su Hijo Jesucristo para perdonar nuestro pecado y limpiarnos
con Su Sangre de toda simiente maligna.
Entonces ¿Cuáles fueron las consecuencias
para Adán y Eva por desobedecer a Dios?
Génesis 3:11-21Y Dios le dijo: ¿Quién te
enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no
comieses? 12 Y el hombre respondió: La mujer que
me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. 13 Entonces Jehová Dios
dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me
engañó, y comí. 14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente:
Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos
los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días
de tu vida. 15 Y pondré enemistad entre ti y la
mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y
tú le herirás en el calcañar. 16 A la mujer dijo: Multiplicaré en
gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu
deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. 17 Y al hombre dijo: Por
cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé
diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor
comerás de ella todos los días de tu vida. 18 Espinos y cardos te
producirá, y comerás plantas del campo. 19 Con el sudor de tu
rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste
tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. 20 Y llamó Adán el nombre
de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes. 21 Y Jehová Dios hizo al
hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
Este relato muestra que toda acción mala tiene castigo, y
para la humanidad fue un castigo eterno, que fue justificado en la Cruz a través
de Jesús.
Adán y Eva no solo tendrían consecuencias malas, sino que
fueron echados del Jardín de Dios, el Edén.
Esa simiente de maldad pelea en contra nuestra mente,
alma y cuerpo, pero Su Espíritu Santo puede ayudarnos a ser buenas personas,
honesto, obediente, integro, bondadoso, respetuoso, recto, compasivo, piadoso,
sensible, amable, justo, humanitario, solidario.
Y si la duda quiere sembrar sentimientos que contradigan
la Voluntad Divina, echemos fuera todo lo que satanás quiera influenciarnos y
dependamos totalmente de la Ayuda del Señor.
Job un hombre común que tuvo que atravesar una situación
crítica, pudo hacer una oración muy profunda.
Job.34:32 Enséñame tú lo que yo no veo; si hice mal, no lo hare más.
Él sabía que en su humanidad podría haber algo malo en su
corazón, pero se humillo frente al Señor de los Cielos, y pidió ayuda.
Él como Jeremías, reconocían el ADN pecaminoso y que Dios
es Justo y obrará en Su Justicia, por eso el creer que hacemos todo bien o que
somos perfectos, es engañoso y perverso.
De las cosas más simples, como dañar con palabras,
maltratar, blasfemar, criticar, ignorar, diferenciar, envidiar, celar,
manipular, enojos, quejas, burla, malicias, odio y tantas otras más visibles,
debemos ser limpios por la Sangre de Jesús, que Él nos enseñe lo que no vemos y
alumbre nuestro corazón, para que no lo hagamos más.
Queridos hermanos y amigos todos vivimos combatiendo el
mal, Dios nos ama y quiere perdonarnos, si nos arrepentimos de nuestros malos
actos no recibiremos Su Castigo, Él es Bueno y quiere lo mejor para Su Creación,
envió a Jesús y a Su Espíritu Santo para ayudarnos a vencer lo malo, llenémonos
de Su Presencia, vivamos una vida espiritual y no en la carne, y echemos fuera
toda voz que nos lleve a desobedecer la Voluntad Divina.
MUCHAS BENDICIONES!!!