Jueves, 18 de Julio del 2024

Proverbios 11:21

Día 18

Devocional escrito por Andrea Villalba

Proverbios 11:21 Tarde o temprano, el malo será castigado...

 

Muchas veces escuchamos la frase “Dios no castiga”, pero sabemos que toda mala acción trae consecuencias, y lo que no se puede cambiar son las mismas, cada elección afecta nuestro futuro, si elegimos el bien habrá consecuencias buenas y si elegimos el mal, tarde o temprano recaerá sobre nosotros; cosechamos lo que sembramos. 

 

Gálatas 6:7 No engañéis; Dios no puede ser burlado, porque todo lo que hombre segare, esto también segará. 

 

¿Qué es ser malo? Califica a una persona que no se comporta como debe, o que carece de bondad y es de valor negativo. Su mente es perversa siempre piensa de continuo el mal y éste no puede permanecer sin castigo, y aunque la Justicia Divina tarde, a Su Tiempo llegará.  

 

Jeremías 17: 9-10 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perversos; ¿ quién lo conocerá?

10 Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. 

 

La Biblia tiene innumerables textos que hablan de la penalización por los malos actos, y a veces creemos que solo es para aquellos que no conocen a Jesús, pero el Profeta Jeremías expresa en este texto bíblico, que no nos engañemos, porque es perverso y malo nuestro corazón.

Debemos prestar atención no sea que señalemos, y no miremos nuestros propios caminos.

Esa simiente pecaminosa combate diariamente y nos quiere vencer. ¿Y Dónde comenzó esa lucha? En el principio del Génesis. 

 

Génesis 2:15-18 Tomo, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mando Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol de huerto podrás comer; 17 más del árbol de la ciencia del bien y el mal no comerás; porque el día que del comiereis, ciertamente morirás. 

 

Allí fue el principio del mal, Adán el primer hombre creado por Dios tuvo una orden...no comerás...  

 

Génesis 3:1-3 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: no comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en el medio del huerto dijo Dios: no comeréis de él, ni le tocareis, para que no muráis. 

 

Aquí aparece en escena satanás el príncipe del mal, sagazmente la hace una pregunta a Eva, ¿con que Dios os ha dicho?, él sembró en su corazón una duda, ¿Será que es lo correcto o será verdad que esto es así? Ante la duda nuestro ser claudica entre lo que es bueno o malo, y el engaño se convierte en oscuridad. 

Génesis 3: 4-7 Entonces la serpiente dijo a la mujer: no moriréis; 5 sino que sabe Dios que le día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seré como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomo de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió, así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

 

Por medio de la desobediencia entro el pecado, Eva se sintió atraída con ser como Dios, el mismo sentimiento malo que tuvo satanás a revelarse, fue lo que le transfirió, que a su vez le impartió a Adán, ese espíritu maligno fue la mala semilla que dio como fruto al pecado, este es el causante que la humanidad este lejos de Dios, pero Gloria a Su Nombre que ha enviado a Su Hijo Jesucristo para perdonar nuestro pecado y limpiarnos con Su Sangre de toda simiente maligna. 

Entonces ¿Cuáles fueron las consecuencias para Adán y Eva por desobedecer a Dios? 

 

Génesis 3:11-21Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses? 12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. 13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. 14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. 17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. 20 Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes. 21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

 

Este relato muestra que toda acción mala tiene castigo, y para la humanidad fue un castigo eterno, que fue justificado en la Cruz a través de Jesús. 

Adán y Eva no solo tendrían consecuencias malas, sino que fueron echados del Jardín de Dios, el Edén.

Esa simiente de maldad pelea en contra nuestra mente, alma y cuerpo, pero Su Espíritu Santo puede ayudarnos a ser buenas personas, honesto, obediente, integro, bondadoso, respetuoso, recto, compasivo, piadoso, sensible, amable, justo, humanitario, solidario.

Y si la duda quiere sembrar sentimientos que contradigan la Voluntad Divina, echemos fuera todo lo que satanás quiera influenciarnos y dependamos totalmente de la Ayuda del Señor.

Job un hombre común que tuvo que atravesar una situación crítica, pudo hacer una oración muy profunda. 

 

Job.34:32 Enséñame tú lo que yo no veo; si hice mal, no lo hare más. 

 

Él sabía que en su humanidad podría haber algo malo en su corazón, pero se humillo frente al Señor de los Cielos, y pidió ayuda.

Él como Jeremías, reconocían el ADN pecaminoso y que Dios es Justo y obrará en Su Justicia, por eso el creer que hacemos todo bien o que somos perfectos, es engañoso y perverso.

De las cosas más simples, como dañar con palabras, maltratar, blasfemar, criticar, ignorar, diferenciar, envidiar, celar, manipular, enojos, quejas, burla, malicias, odio y tantas otras más visibles, debemos ser limpios por la Sangre de Jesús, que Él nos enseñe lo que no vemos y alumbre nuestro corazón, para que no lo hagamos más.  

 

Queridos hermanos y amigos todos vivimos combatiendo el mal, Dios nos ama y quiere perdonarnos, si nos arrepentimos de nuestros malos actos no recibiremos Su Castigo, Él es Bueno y quiere lo mejor para Su Creación, envió a Jesús y a Su Espíritu Santo para ayudarnos a vencer lo malo, llenémonos de Su Presencia, vivamos una vida espiritual y no en la carne, y echemos fuera toda voz que nos lleve a desobedecer la Voluntad Divina. 

 

MUCHAS BENDICIONES!!!