Proverbios 12:11
Día 13 Devocional escrito por Osvaldo Alfieri Hijo Proverbios 12:11 El que labra su tierra se saciará de pan… Los agricultores de Israel que tenían cordura sabían que era muy importante trabajar la tierra en el momento adecuado. Por tanto, arar y sembrar son cosas esenciales para obtener una buena cosecha, y una buena cosecha trae consigo muchos días de comida en la mesa. Las personas que carecen de cordura, se pasan el tiempo persiguiendo fantasías, como si estuvieran tratando de encontrar un tesoro escondido. En la actualidad, las personas que tienen cordura buscan trabajo, cuidan de sus hogares y su Familia, y se encargan de llevar al día el resto de las cosas importantes de la vida. Las personas que carecen de cordura se olvidan de todo esto y se dedican a hacer cosas que en realidad no tienen ninguna importancia. De hecho, Las Escrituras no nos prohíben que descansemos, nos relajemos o nos divirtamos. Dios no quiere que las personas trabajen, agotándose hasta morir, sin descanso. Génesis 2:2-3 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. 3 Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación. Éxodo 20:8-11 Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó. Sin embargo, Las Escrituras sí nos enseñan la importancia de hacer lo que se debe hacer, cuando debemos hacerlo. Proverbios 6:6-11 Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; 7 La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, 8 Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. 9 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? 10 Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo; 11 Así vendrá tu necesidad como caminante, Y tu pobreza como hombre armado. Una aplicación espiritual de este principio sería la urgencia de alcanzar a otros con El Evangelio: Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Lo contrario a esto sería quedarnos atrapados en la ida y venida de los días y sus actividades hasta el punto de olvidarnos de compartir El Evangelio. Jesús les dijo a Sus discípulos que no se demorasen y se centraran en cosechar el fruto de la cosecha, refiriéndose con eso a las personas que estuvieran abiertas a escuchar y aceptar El Evangelio Juan 4:35 ¿No decís vosotros: ¿Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. El Salmista dijo: Salmos 126:5-6 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. 6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas. Cuando nos distraemos con las cosas del mundo, dejamos a un lado el trabajo más importante, que es obedecer a Cristo. Filipenses 1:27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio. 1 Timoteo 4:10 Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen. ¡Pero cuando diligentemente “cosechamos almas” para El Señor, obtenemos una Gran Cosecha que viene acompañada de una Gran Alegría!