Proverbios 14:33
Día 11
Devocional escrito por Natalia
Zamora
Proverbios
14:33 En el corazón del prudente, reposa la sabiduría...
En el mundo que hoy vivimos, cada vez que queremos saber cómo se realiza tal o cual cosa, cómo se dice una palabra en otro idioma, o necesitamos de alguna información, recurrimos a la tecnología, ponemos en el buscador lo que queremos saber y aparecen infinidades de respuestas, textos escritos por eminencias sobre el tema a investigar o videos explicativos que nos solucionan la vida.
En mi época, que no es muy lejana, cuando queríamos saber algo sobre un tema íbamos a bibliotecas a investigar, pasábamos horas copiando información (porque muchos libros no se podían fotocopiar, porque eran muy viejitos y podíamos dañarlos) y en el mejor de los casos, siendo socio, podías retirarlos, y llevártelos a tu casa.
Era
como un tesoro que cuidabas mucho.
No era tan accesible para todos, y no estaba al alcance de las manos como lo está en estos días.
Particularmente, me gusta mucho hacer manualidades, desde chica.
Veía programas como Utilísima (en ese tiempo era el único canal en la TV de aire que realizaban manualidades), también en la clase de artística de la escuela, o si la profe me prestaba algún libro, no había otras maneras de aprender.
Qué lindo es escuchar a alguien hablar sobre un tema que nos interesa, pareciera que no se nos pasa el tiempo al escucharle, queremos anotar todo.
Espiritualmente, nos
pasa lo mismo.
Cuando recién comenzamos a caminar con El Señor estamos como niños que no sabemos nada, leemos, indagamos sobre la oración, el ayuno, etc. y causa admiración la sabiduría de muchos Hermanos mayores en la fe.
Tanto,
que muchas veces, creíamos que nunca íbamos a poder tener tal conocimiento.
Pero nos dimos cuenta al caminar con El Señor, que si le buscamos más y más, Dios nos da sabiduría para actuar en cada situación, para resolver cada problema.
Esto
lo podemos corroborar en La Biblia, en la
Epístola de Santiago:
Santiago
1:5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da
a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Qué importante es el conocimiento y la sabiduría:
- En la vida cotidiana nos evita que desperdiciemos materiales, que perdamos horas.
- Y en la vida espiritual nos ahorra de muchos dolores de cabeza, si la aplicamos.
Hay personas sabias y eminencias que dan cátedra en todas partes del mundo sobre diferentes temas, pero eso no deja de ser sabiduría humana, que perece.
No estoy diciendo que no estudiemos, ni nos perfeccionemos en algún deporte, carrera universitaria u oficio, porque eso también es para la Gloria de Dios, para sustentarnos económicamente, y para ser herramientas útiles de Su Presencia, no solo para la Iglesia sino también en nuestra sociedad.
- Nosotros los creyentes contamos con la gran ventaja y bendición de poder tener a un PADRE SABIO, un PADRE SOBRENATURAL, POR ENCIMA DE TODA SABIDURIA HUMANA.
- Quien
nos puede ayudar a ver de otra forma cada circunstancia.
- Quien nos ayuda a tener fe, a entender las situaciones de la vida de otra manera, si le buscamos con un corazón dispuesto.
Salmos 111:10 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre.
Resumiendo, en nuestra vida cristiana, lo que no debe faltarnos nunca, es el Temor a Dios, porque es el principio de toda Sabiduría.
¿Y
cómo adquiero el Temor a Dios? ¿Lo compro? No, no, nada de eso.
Solo busquemos a Dios en oración, en Su Palabra que es La Biblia, asistamos a las reuniones, estudios bíblicos, pongamos atención y disposición de corazón.
Pero por sobre todas las cosas, pongamos por obra lo que escuchamos, y ahí adquiriremos Sus Consejos y Temor a Dios.
Que nuestra oración sea:
“Padre dame el
entendimiento para poder buscarte más y más, que podamos ponerte en primer
lugar, que no es más que decirte: Dios
toma el control de tal o cual situación, que actuemos conforme a lo que Tú nos
dices en Tu Palabra.”
Amados Hermanos, no
es difícil, solo es cuestión de empezar.