Proverbios 14:33
Día 3
Devocional escrito por Guadalupe Infràn
de Medina Celis
Proverbios 14:33 En el
corazón del prudente reposa la sabiduría…
La palabra “prudencia” tiene una
amplia definición en el diccionario: es la capacidad de actuar con sensatez,
cautela y reflexión.
Consiste en evaluar los riesgos y
las consecuencias de nuestras decisiones antes de hablar o actuar, con el fin
de evitar daños propios o a terceros y respetar los derechos y libertades de
los demás.
También encontramos en este
versículo la palabra “sabiduría”: que es la capacidad de comprender la realidad
profundamente y actuar con buen juicio.
Más allá de acumular información,
consiste en aplicar el conocimiento, la inteligencia y la experiencia de manera
ética, equilibrada y responsable para tomar decisiones acertadas
Les comparto una moraleja: “La Zorra
y el queso”
Un Cuervo, travieso y hambriento,
había robado un delicioso trozo de queso en el mercado.
Voló con él hasta la rama de un
árbol, donde se posó con orgullo.
Estaba a punto de saborear su botín
cuando apareció una zorra, que, al ver el queso, se relamió.
Zorra: - ¡Oh, Cuervo! Qué
honor conocerte. ¡Qué plumaje tan brillante! Tu porte elegante y tus alas majestuosas
hacen que parezcas el rey de las aves.
El Cuervo, al oír esto, comenzó a hinchar el pecho de orgullo.
No podía hablar, ya que tenía el queso
en el pico, pero sus ojillos brillaban de vanidad.
Zorra: - Aunque claro, es una
lástima... tu voz. Dicen que cuando cantas, hasta los grillos se tapan los
oídos. ¡Qué pena que una criatura tan hermosa suene tan fea!
El Cuervo, que no toleraba las críticas, sintió que debía defender su honor. “¿Fea, mi voz?” pensó. “Te vas a enterar!”
Cuervo: - ¡Craaaa...!
Pero al abrir el pico, el trozo de queso cayó justo frente a la Zorra, quien, como si lo hubiera calculado al milímetro, lo atrapó al vuelo con su hocico.
La Zorra riéndose le dijo: -
Gracias, cuervo. Hoy me has dado el desayuno... y una buena lección sobre el
orgullo.
Y dicho esto, la Zorra se marchó alegremente, dejando al Cuervo confundido, avergonzado y, por supuesto, sin queso.
Ø Esta fábula es una lección brillante sobre cómo el orgullo puede
hacernos cometer errores.
Ø El Cuervo, halagado y después provocado, cayó en la trampa de la Zorra.
Ø Su necesidad de demostrar que era mejor de lo que decían, terminó
costándole lo que más quería: su queso.
¿Quién no actuó impulsivamente ante
los comentarios de los demás?
Debemos entender que no todas las
palabras bonitas son sinceras.
A veces, quienes nos alaban
o critican lo hacen con segundas intenciones.
Por eso, es fundamental mantener la
calma, pensar antes de actuar y no dejarse manipular por halagos ni
provocaciones,
También es un recordatorio de que
el orgullo excesivo puede ser peligroso.
Creer que necesitamos demostrar
constantemente nuestro valor nos puede llevar a decisiones equivocadas.
El Cuervo no necesitaba cantar. Bastaba con disfrutar su queso tranquilamente. Pero su deseo de demostrar que era digno terminó perjudicándolo.
Ø La falta de sabiduría nos hace actuar imprudentemente, y con necedad.
Al comenzar este Capítulo, nos
enseña el contraste de la sabiduría, y actuar neciamente.
Proverbios 14: 1-3 La
mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba. 2 El que
camina en su rectitud teme a Jehová; Mas el de caminos pervertidos lo
menosprecia. 3 En la boca del necio está la vara de la soberbia; Mas los labios
de los sabios los guardarán.
Al continuar con la lectura de todo
el capítulo, nos encontraremos con consejos que los podemos aplicar a nuestra
vida cotidiana, cuando no sabemos cómo actuar frente a diferentes acciones, ya que
todo el tiempo tenemos que actuar/vivir, responder, accionar; y muchas veces lo
hacemos por cómo pensamos, lo que evaluamos con nuestros ojos, y es muy delgada
la línea de cometer errores y dejarnos llevar por el momento.
La sabiduría reside en el corazón de quien posee entendimiento: La idea es que la sabiduría encuentra un hogar adecuado en el corazón de quienes poseen sabiduría (entendimiento).
No es como un visitante temporal,
viene y se queda en el corazón.
El corazón es su trono.
Por eso para ser sabios, como Dios lo pide, debemos evaluar
¿Qué tenemos en nuestro corazón?
Lo que hay en el corazón de los
necios se da a conocer:
Lucas 6: 45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
La sabiduría del corazón del sabio se revelará; así también la necedad del corazón del necio.
Lo que somos, se evidencia en lo que hacemos.
Dios siempre a través de Su Hermosa
Palabra, nos quiere corregir.
Sacar nuestro pecado, no para humillarnos, sino para enseñarnos a ser mejores.
Agradezcamos este Devocional, porque
es Dios mismo, dándonos una nueva oportunidad.
¡El Señor le bendiga!