Proverbios 15:16
Día 19
Proverbios 15:16 Mejor
es lo poco con el temor de Jehová...
Todo creyente sabe que las cosas espirituales son más
importantes que las materiales, nos enseñan desde nuestros primeros pasos en la
fe que es necesario poner a Dios en primer lugar.
Fácil es decirlo, el problema es llevar esa teoría al terreno
de la experiencia diaria.
En el mundo materialista en que vivimos, a muchos se les hace
difícil pensar en Dios, cuando los niños tienen hambre, sienten frío y no hay
nada para satisfacer las necesidades básicas.
En un
sistema consumista, donde todo “lo nuevo” se ofrece y para alcanzarlo hace
falta dinero, muchos sucumben en ambiciones, que los acercan a “la moda de último
momento”, tecnológica, indumentaria, bienes y servicios…pero por su búsqueda
material, se alejan de Dios.
Los seres humanos tenemos una relación complicada con las riquezas.
La abundancia o ausencia de bienes o dinero siempre producirá
alteraciones significativas y tendrá consecuencias enormes en nuestros
corazones.
Lo cierto es que la
prosperidad material no es condenada en la Escritura, pero la Biblia sí advierte sobre sus
peligros, enseña también sobre su valor
real y es enfática en señalar la forma correcta de alcanzarlas.
Hay personas que ven al cristianismo como sinónimo de
pobreza.
El pensamiento bíblico es lo contrario de esa idea.
En la Biblia encontramos muchos seguidores de Jesús como
personas bendecidas, en cuyas vidas había abundancia.
A Pedro lo identifica como pescador, pero era una empresario de la pesca, hasta poseía un barco para obtener los peces, que luego comercializaría.
La diferencia no es la cantidad de dinero o riquezas que uno
posea, sino cómo se obtienen y si cuentan con la bendición de Dios, esa es la
gran diferencia.
Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay
turbación.
Salomón afirma en el texto que
·
Es
mejor tener poco, algunos dirán ser pobre, y estar en paz con Dios.
·
Que
ser rico y desdichado por estar lejos de la bendición de Dios.
El problema es que hay personas obsesionados por el dinero.
1 Timoteo
6:10 porque raíz de todos los males es el amor al
dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron
traspasados de muchos dolores.
No miden las consecuencias, dejan los escrúpulos de lado y
usan cualquier método para conseguir riquezas.
Dios, la familia y los valores pasan a un segundo plano. Los
años pasan, la vejez llega y un día descubren que se olvidaron de vivir.
Es
irónico, trabajaron tanto, lucharon y se esforzaron tanto para "vivir
mejor" y no vivieron, apenas existieron.
La
necedad está asociada a la forma incorrecta de alcanzar los bienes materiales.
El sabio Salomón
deja en claro que las ganancias pueden
estar tanto en la casa del justo como en la del necio.
Sin
embargo, la diferencia radica en que la riqueza del justo prevalece en el
tiempo mientras las ganancias del necio producen “turbación”.
Turbación : Alteración en el ánimo de una
persona, confusión y aturdimiento, hasta dejarla sin saber qué hacer ni qué
decir.
Proverbios 15:6 En la casa del justo hay gran
provisión; Pero turbación en las ganancias del impío.
¿En qué
sentido el ingreso del necio genera problemas en vez de prosperidad?
Más
adelante, otro proverbio ofrece una respuesta directa:
Proverbios
15:27 Alborota su casa el codicioso; Mas el que aborrece el soborno vivirá.
Las personas sabias, nos referimos a los temerosos de Dios, saben
colocar las cosas adecuadamente, y le dan el primer lugar a Quien debe estarlo:
Dios.
Cualquier problema llega a ser administrable cuando hacemos eso.
La Biblia es clara al afirmar: Génesis 1:1 En
el principio... Dios…
Dios
en el principio de todo.
Es el principio de los negocios, de la vida familiar,
empresarial, profesional.
Cuando Usted construye su vida y sus sueños sobre un fundamento
firme, con certeza, la casa no se caerá, sino que permanecerá.
Proverbios 16:3 Encomienda a Jehová tus obras, y tus
pensamientos serán afirmados
No es difícil interpretar lo que una “ganancia ilícita” era para un judío hace miles de años.
Habacuc 2:9 ¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para
poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal! 10 Tomaste consejo vergonzoso para
tu casa, asolaste muchos pueblos, y has pecado contra tu vida.
Sin embargo, no estamos lejos de imaginarlo, porque las artimañas necias
siguen siendo las mismas a pesar del paso del tiempo.
No somos ajenos a lo que significa obtener ganancias por medios que no
están permitidos, ni legales, ni morales, aunque se trate sin éxito tapar el
sol con un pañuelo y se busque justificar lo injustificable.
Proverbios 28:8 El que aumenta su riqueza por interés y usura, la recoge para el que se apiada de los pobres
Proverbios 21:6 Amontonar tesoros con lengua mentirosa Es aliento fugaz de aquellos que buscan la muerte.
Proverbios 22:16 El que oprime al pobre para aumentar sus ganancias, O
que da al rico, ciertamente se empobrecerá.
Jeremías 22:13 ¡Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas sin equidad, sirviéndose de su prójimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo!
Proverbios 13:22 El bueno
dejará herederos a los hijos de sus hijos;
Pero la riqueza del
pecador está guardada para el justo.
Ezequiel 22:13 Y he aquí que batí mis manos a
causa de tu avaricia que cometiste, y a causa de la sangre que derramaste en
medio de ti.
Causa tristeza escuchar a personas jactarse neciamente de alguna
ganancia obtenida porque fueron capaces de burlar la ley, engañar para dejar de
pagar algún impuesto o porque hicieron soborno, entregaron dinero o “regalos” a
alguien para obtener un beneficio ilícito, como algo que suele justificarse
como normal o inevitable.
No así en mi Pueblo, dice Dios, no obrarán así los Hijos de Dios.
Eso se llama corrupción y definitivamente quien intervenga en un acto de
esa naturaleza, desobedece la Voluntad Divina, obra neciamente, deshonra a Dios
por lo tanto vivirá en turbación moral y espiritual.
Proverbios 15:21 La
necedad es alegría para el insensato, pero el hombre inteligente anda rectamente.
El problema no está
en las riquezas, sino en la codicia humana y en los medios que un corazón necio
se plantea, a veces hasta con alegría, para alcanzarlas.
Por eso es posible dejar la necedad cuando cambiamos nuestra valoración,
cuando descubrimos que no todo lo que brilla es oro y cuando el Temor del
Señor, es decir, alcanzar la sabiduría para elegir correctamente qué valoramos,
si escogemos la comunión con Dios como el bien más deseado por sobre cualquier
otra cosa, hemos hecho la mejor elección.
Somos enriquecidos en Él
Efesios 3:16-20 para que os
dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el
hombre interior por su Espíritu; 17 para que habite Cristo por la fe en vuestros
corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, 18 seáis plenamente capaces
de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la
profundidad y la altura, 19 y
de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis
llenos de toda la plenitud de Dios. 20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las
cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder
que actúa en nosotros,
Ser hallados por Dios
y escoger hacer Su Voluntad es nuestra riqueza.
Mejor es lo poco con el
temor de Jehová...
Dios
considera que también en nuestra elección al comer,
tengamos en cuenta este principio, es mejor participar de un plato
de legumbres en donde hay amor,
que disfrutar de una parrillada cuando
uno está rodeado de odio
Proverbios
15:17 Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado
donde hay odio.
Es que donde está
Dios hay bendición y abundancia, aunque a los ojos humanos parezca poco, Dios
multiplica con Su Gracia cuando estamos dentro de Su Voluntad.
Debemos entender que lo que Dios
ha enseñado a Su Pueblo hace muchísimo tiempo atrás, es para nosotros hoy,
aunque estamos en este mundo nuestros valores y principios no son de este
mundo, como Sus Hijos debemos adaptarnos
a la Visión de Dios y dejar las costumbres del mundo.
Solo así podremos pasar de la necedad a la sabiduría y entender lo que
nuestro Señor Jesús dijo hace más de dos mil años atrás y sigue vigente en
nuestros días:
Mateo 6:19-21 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
En este día revisemos nuestras prioridades. ¿Qué es lo más importante para Usted? ¿En qué lugar has puesto a Dios en tu vida? ¿Cuál es el lugar que su familia está recibiendo? Pues poniendo cada cosa en el lugar indicado estaremos seguros de hacer lo correcto.
Eso determinará el origen de su satisfacción,
porque para ser feliz no basta tener mucho, sino sentirse realizado con el
fruto de su trabajo, con la bendición de
Dios.
Lucas 16:10 El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.