Proverbios 15:32
Día 5
Devocional escrito
por Yesica Ocaranza de Italiani
Proverbios 15:32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma...
El
Libro de
Proverbios es un tesoro de sabiduría
y consejos prácticos para vivir una vida exitosa y plena.
En
el versículo de nuestro devocional encontramos
una enseñanza importante sobre la disciplina y la corrección.
Nos invita a reflexionar cómo nuestra actitud hacia la corrección puede afectar nuestra vida y nuestra relación con los demás.
Cuando
pensamos en la palabra disciplina,
probablemente nos viene a la mente un
castigo o una restricción.
Sin
embargo, la disciplina también puede ser
una herramienta valiosa para crecer y aprender.
·
¿Qué es la disciplina?
En
el Antiguo Testamento, la palabra disciplina proviene del hebreo “musár” que significa: represión, educación, instrucción,
enseñanza, castigo, consejo, erudición.
Hebreos 12: 6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.
El
Señor es el primero en querer disciplinar nuestras vidas como lo dice en Hebreos
porque nos ama, como así también nos aman nuestros pastores y nuestros lideres.
Ø Cuando rechazamos la disciplina, estamos diciendo que no
necesitamos mejorar, que no tenemos nada qué aprender.
Esta
actitud nos cierra las puertas del crecimiento y el desarrollo personal.
Además,
nos aleja de la humildad y la sabiduría necesarias para una vida plena y feliz.
Proverbios 3: 11-12 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección;
12 porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al
hijo a quien quiere.
Ø La corrección puede ser dolorosa, pero es necesaria para
mejorar y crecer.
Menosprecio: Acto de
tener en poco, de considerar inferior o desvalorar algo o a alguien, incluso
llegando al rechazo. Falta de aprecio o poca estimación.
Rechazar
la sabiduría y la instrucción que proviene de la sabiduría es odiar nuestra
propia alma.
Los
que rechazan la sabiduría lastiman a muchas personas, pero sobre todo se lastiman a sí
mismos.
Ø Escuchar la reprensión es crecer en sabiduría (entendimiento).
Recibir
amonestaciones rara vez es agradable,
pero vale la pena por la sabiduría que aporta.
Proverbios 10: 8 El sabio de corazón recibirá los mandamientos; Mas el necio de labios caerá.
El
Señor nos enseña que la sabiduría se adquiere mediante la corrección.
Cuando
somos corregidos, debemos recibir esa corrección con humildad y aprender de
ella.
Ø La corrección nos ayuda a evitar errores futuros y crecer
en sabiduría.
Hoy podemos
reflexionar sobre cómo estamos recibiendo corrección en nuestras vidas.
¿Estamos dispuestos a
que nuestro Dios nos discipline?
¿Estamos abiertos a
escuchar y aprender de los demás?
¿Estamos dispuestos a
reconocer nuestros errores y buscar la sabiduría que proviene de la corrección?
Dios espera que seamos
humildes y receptivos a la disciplina, sabiendo que nos lleva a un camino
mejor.
Proverbios
1: 7 El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian
la sabiduría y la disciplina.
Señor, ayúdanos a ser
humildes y receptivos a la corrección.
Danos sabiduría para
aprender de nuestros errores y crecer como personas.
Permítenos aceptar la
corrección como un regalo valioso que nos lleve al camino excelente.