Jueves, 5 de Octubre del 2023

Proverbios 15:8

                                                                                                                                                                          Día 5

Proverbios 15:8… La oración de los rectos es su gozo.

¿Cómo puedo yo deleitar a Dios? ¿Qué puedo hacer o cómo puedo ser para que Dios se deleite conmigo?

Si no hubiera forma de deleitar a Dios... ¿Cómo podríamos resistir vivir en la Presencia de Dios si Él sólo se volviera hacia nosotros con actitud de disgusto y no encontrara nada para deleitarse cuando nos mirara?

2 Corintios 5:9 Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.

Para el Apóstol Pablo ya sea en el Cielo o en la Tierra, su propósito era agradar a Dios.

Todo ser humano tiene la simiente de pecado, por ello no podemos agradar a Dios, pero cuando Cristo llega a nuestra vida con Su Perdón, acercándonos al Padre, desde ese momento debemos ser capaces de deleitar el corazón de Dios.

Y una actitud como esa requiere de fuertes cimientos, decisiones de fe, orden en nuestra nueva vida: una Grey donde congregarme, un Pastor y Maestro que me adoctrine, ser parte del Cuerpo de Cristo, una Piedra Viva del edificio de Dios.

Al ser bien enseñado, tendremos una visión real de Dios: respeto a Su Santidad, caminar en fe, en  temor reverente.

·        El cómo vemos a Dios determinará nuestra  idea de cómo podemos agradarle.

·        Y cómo una persona decide tratar de agradar a Dios es la decisión más correcta que podría tomar.

¿Qué pasaría si descubriera, como pasó con los Fariseos, que ha dedicado toda tu vida a tratar de agradar a Dios, pero todo el tiempo ha estado haciendo cosas que a la vista de Dios eran abominaciones?

Es por esto, precisamente, que debemos comenzar por conocer que tenemos un Dios Santo y un Dios de orden, toda Su normativa está en Su Palabra, toda Su Voluntad la encontramos en Las Escrituras.

Agradamos a Dios cuando hacemos lo que a Él le agrada.

 

Proverbios 15:8…mas la oración de los rectos es su deleite.

Este versículo debe alentarnos a orar, no porque Dios responda a nuestras peticiones, sino porque de este modo satisfacemos Su Corazón.

·        La oración es Su Deleite, pues la oración muestra los alcances de nuestra pobreza y las riquezas de Su Gracia.

·        La oración es el maravilloso intercambio donde la riqueza de la Gloria de Dios se magnifica y donde se satisfacen las peticiones de nuestra alma.

·        Por lo tanto, Dios se deleita con las oraciones de los rectos.

Miremos en Proverbios 15:8 por qué Dios aborrece los sacrificios de los injustos y se regocija por las oraciones de los rectos.

El sacrificio de los impíos es una abominación al Señor…

La respuesta parece ser que un acto que es bueno en sí mismo puede volverse malo para Dios cuando se hace con la disposición interna incorrecta.

Un acto externo que nos parece piadoso puede parecer horrible ante los Ojos de Dios, pues viene de un corazón que está equivocado.

La belleza de un acto es el resultado de la belleza interna y la maldad de un acto es el resultado de la maldad interna.

Debido a que Dios siempre mira el corazón, 1 Samuel 16:7

Él siempre ve los actos resultantes no como los hombres los ven, sino como extensiones de lo que Él ve en el interior.

Ya sean nuestros actos inmorales, como robar o adulterar, o sean morales, como ir a la iglesia y hacer servicio comunitario, todos serán abominables ante los ojos de Dios si nuestro corazón no es recto.

Pablo enseña

Romanos 14:23… todo lo que no proviene de fe, es pecado.

Hebreos 11:6…sin fe es imposible agradar a Dios…

De hecho, en

Hebreos 11:4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.

Se trata el mismo asunto del sacrificio que en Proverbios 15:8, en concreto, por qué Dios aceptó el sacrificio de Abel y no aceptó el de Caín.

Esto se debe a que el sacrificio de Abel fue ofrecido por fe y el de Caín no.

Y sin fe, un sacrificio no es un deleite para Dios, sino que es una abominación.

La razón de que un buen acto pueda ser una abominación para Dios, es que Él ve el acto como un resultado de la condición del corazón.

Si el corazón es impío, los actos que se llevan a cabo, sin importar cuan piadosos o morales sean, son abominaciones para Dios.

Dios nos  solo aborrece el sacrificio de los impíos, sino también de aquellos que dicen creerle, llevando una vida desordenada y pecaminosa durante toda la semana y llegan el domingo al templo, como si no hubiera pasado nada…

Isaías 1:13-16 No traigáis más vuestras vanas ofrendas; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas  solemnes. 14 Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas. 15Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. 16 Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo;

Y no es que Dios no pueda perdonarle y restaurarle, se trata de que el sacrificio debe está acompañado de un corazón arrepentido.

De manera que, lo que Isaías realmente está diciendo es que la razón por la que Dios aborrece los sacrificios de los impíos es que ellos vienen ante el Señor con corazones que no están quebrantados por sus pecados y sin una intención real de abandonarlos. Y esta condición del corazón de rebeldía y obstinación es el porqué de que sus sacrificios sean una abominación para Dios.

Los sacrificios de los impíos son una abominación porque Dios ve todos nuestros actos como extensiones o resultados del corazón y, cuando el corazón está mal, la acción está mal, ya sea provenga de alguien que esté en el mundo o diga pertenecer a la Iglesia.

 

El corazón recto

¿Qué Es un Corazón Recto? ¿Qué hace que el corazón de una persona sea recto en vez de impío, para que sus oraciones deleiten a Dios en vez de ser abominaciones ante Él?

·        Es el corazón que tiembla ante La Palabra del Señor

El primer signo del corazón recto es que tiembla ante la Palabra del Señor.

Isaías 66:3-4 El que sacrifica buey es como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo; el que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones,  4 también yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron, sino que hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada.

El versículo 3 describe a los impíos que le llevan sus sacrificios, como una abominación. El versículo 4 muestra que sus sacrificios eran abominaciones para Dios, porque la gente estaba sorda a Su voz.

A quiénes Dios observa…

Isaías 66:2 Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.

Los rectos, cuyas oraciones deleitan a Dios, son aquellos que tiemblan ante La Palabra de Dios. Estas son las personas a las que el Señor mirará.

La oración de los rectos que deleita a Dios viene de un corazón que primero se encuentra necesitado, se humilla y tiembla ante Su Voz.

ü Tiembla como Josías cuando escuchó la lectura de la ley de Dios, porque se siente tan lejos del ideal de Dios y tan vulnerable a Su Juicio y tan indefenso y tan arrepentido de sus fallas.

2 Reyes 22: 18-22 Mas al rey de Judá que os ha enviado para que preguntaseis a Jehová, diréis así: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Por cuanto oíste las palabras del libro, 19 y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová.20 Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y ellos dieron al rey la respuesta.

ü Esto es justo lo que dijo David

Salmo 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

ü Esto le dijo Dios a Salomón, la humillación  es la primera cosa que hace que una oración sea aceptable para Dios

2 Crónicas 7:14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

De manera que, el primer signo del corazón recto, cuyas oraciones deleitan al Señor, es que se quebrante, que esté contrito, que se humille y que tiemble.

En otras palabras, lo que hace que un corazón sea recto y lo que hace que las oraciones deleiten a Dios es un sentimiento de conciencia de nuestra tremenda necesidad de Su Misericordia.

·        Es el corazón que confía en la Misericordia de Dios.

El otro signo de un corazón recto es la confianza en la Voluntad y en el Poder de Dios para mostrar Misericordia.

Salmos 4:5 Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová.

Una parte esencial del corazón recto, cuyos sacrificios no son abominables, es la confianza.

Pero los justos y los rectos no son perfectos. Son personas que confiesan sus pecados, los aborrecen y confían en que Dios los perdonará y los ayudará.

Salmo 32:1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.

Así que, el Salmo trata de los pecadores perdonados, no de las personas perfectas.

Al final, eso distingue los impíos de los justos y de los rectos. ¿Cuál es la diferencia?

Salmo 32:10-11 Muchos dolores habrá para el impío; Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia. 11 Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.

El versículo 10 contrasta al impío con aquellos que confían en el Señor. Luego, el versículo 11 muestra la alegría y el júbilo que disfrutan los justos y  rectos de corazón, los que han alcanzado el perdón de sus pecados.

¿Por qué se deleita Dios con las oraciones de los rectos?

Por la misma razón por la que aborrece los sacrificios del impío: debido a que las oraciones de los rectos son la extensión y el resultado del corazón.

Sin embargo, a diferencia del impío, el corazón del recto magnifica el Poder y la Gracia de Dios.

Salmo 147:11 Se complace Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia.

El Señor se deleita con las oraciones que expresan esa esperanza.

La razón de que nuestra esperanza agrade a Dios es que ella muestra que toda nuestra alegría viene por la manifestación de Su Gracia.

Y la razón de que nuestras oraciones agraden a Dios es que ellas expresan esta esperanza que exalta a Dios.

Esperamos hoy, aquí y ahora, y nuestra esperanza nos abraza hasta el día de nuestra muerte, y es que tenemos a un Dios cuya naturaleza es tal, que lo que le deleita no es nuestro trabajo para Él, sino nuestra necesidad de Él.

Glorifiquemos al Dios que nos dio vida, cuyo perdón nos alcanzó.

Al Dios que nos rodea de misericordia y nos perfecciona en cada paso de nuestro caminar.

Al Dios que escucha nuestros ruegos y responde con bien.

Al Dios que nos ha prometido eternidad en Su Presencia.

Deleitemos el corazón del Dios que nos ama

Acerquémonos al Trono de la Gracia, arrodillémonos ante Su Majestuosa Autoridad y, sobre nuestras rodillas, démosle gracias escuchar nuestra oración y alegremos Su Corazón.