Lunes, 6 de Noviembre del 2023

Proverbios 16:7

                                                                                                                                                                          Día 6

Proverbios 16:7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.

Para que los caminos del hombre sean agradables a Dios, éstos deben andar en Sus Caminos.

Los Caminos de Dios se basan en conocer Su Voluntad que está en La Biblia y obedecer cada uno de Sus Mandamientos.

Todas la personas tienen esta oportunidad, aquellos que conocemos de Jesús, el Camino al Padre, al recibir Su Perdón, comenzamos a andar conforme a Su voluntad.

Para lograr esto, debemos buscar tener comunión con Dios, tener una congregación donde podamos ser encaminados y enseñados en conocer Su Palabra.

Esto debe ser disciplinado y con constancia, pues en la medida que aprendemos y aplicamos lo aprendido,  comenzamos a agradar a Dios.

Al hacer esto, estamos demostrando nuestra disposición a seguir los Caminos de Dios y a dejarnos guiar por Él en cada aspecto de nuestra vida.

El creyente que busca agradar a Su Señor lo hace porque desea alegrar Su Corazón.

Le ama y como buen Hijo, complace el corazón del Padre.

Seguir los caminos del Señor es un beneficio para el Hijo, y una bendición para la sociedad, ya que cuando estamos en Cristo demostramos amor y respeto por nuestros semejantes.

 

Los Caminos de Dios han sido y siempre serán la mejor opción para el cristiano, y aun para aquel que se resiste a creer.

En la vida hay muchos caminos, sólo con la Ayuda del Señor podremos elegir los correctos y discernir cuando el enemigo de nuestras almas nos ofrezca el camino torcido, que es el camino de muerte, para no aceptarlo.

Proverbios 14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte

Jesucristo enseñó que no debemos elegir el camino espacioso que lleva a la perdición.

Mateo 7:13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella;

Es probable que en algún tramo de nuestro camino, se nos presente algún enemigo, alguien que se oponga al estilo de vida que hemos aceptado, Jesús nos enseña que a ellos también debemos amarlos y perdonarlos, porque verdaderamente no saben lo que hacen.

Atacándonos e intentando hacernos daño, no hacen otra cosa más, que provocar que Dios tome partido y defienda a Sus Hijos. 

Dios puede transformar en amigos, los enemigos.

El que tiene en Sus Manos el corazón de cada hombre, puede cambiarlo con toda facilidad.

Proverbios 21:1 Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina.

 

Él puede hacer  al enemigo desistir de hacernos daño, aunque tenga la intención de hacerlo.

Ø Esto hizo con Labán, que persiguió a Jacob, pero no se atrevió a tocarlo.

Jacob salió de Harán, llevándose consigo a su esposa e hijos y todos los grandes rebaños que había acumulado.

Cuando Labán se enteró de que Jacob se había ido, lo persiguió. Pero Dios le dijo a Labán en un sueño:

Génesis 31:24 Y vino Dios a Labán arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables a Jacob descomedidamente

Labán le preguntó a Jacob porqué se había ido secretamente y le dijo que tenía el poder para hacerle el mal si no hubiera sido por la advertencia de Dios.

Labán y Jacob finalmente se separaron después de hacer un juramento de no invadir las tierras el uno al otro. 

Ø Luego, Jacob tuvo que enfrentarse a su hermano Esaú.

Este relato es más extenso, pero muy enriquecedor compartirlo.

Aunque ya habían transcurrido casi veinte años desde que se habían visto por última vez, el recuerdo de la amenaza de Esaú para matar a Jacob, aún estaba en él.

Génesis 32:11 Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga acaso y me hiera la madre con los hijos

Jacob envió mensajeros delante de él con presentes, para decirle a Esaú que él venía tras de ellos. Éstos  volvieron a Jacob diciéndole que Esaú venía con cuatrocientos hombres.

Lleno de temor Jacob dividió su familia en dos grupos, esperando que al menos un grupo pudiera escapar del ataque. Jacob oró a Dios para que lo salvara, recordándole a Dios que Él lo había enviado de regreso a la tierra de Abraham y que le haría bien, y su descendencia sería innumerable. Génesis 32:9-12

Jacob preparó presentes para Esaú, los envió con siervos, con la esperanza de apaciguar a Esaú. Esa noche también despidió a sus esposas e hijos.

Mientras estaba solo, en medio de la noche y temiendo por su vida, Jacob, luchó con un varón, que luego supo que era Dios. Génesis 32:22-31

El varón tocó el muslo de Jacob, descoyuntándolo, pero ni aun cuando rayaba el alba Jacob lo dejó ir.

Pidió una bendición y se le dijo.

Génesis 32:28 Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.

Jacob le preguntó al varón su nombre y luego comprendió que era Dios.

Jacob nombró el lugar Peniel, reconociendo que había visto a Dios y, sin embargo, Dios había preservado su vida. Este combate y el cambio de nombre, marcó un nuevo comienzo para Jacob.

El reencuentro con Esaú no fue el ataque que había temido.

Jacob se inclina siete veces ante su hermano Génesis 33:3, a quien llama varias veces “mi señor" ,Génesis, 13, 15 y se identifica a sí mismo como su “siervo” ,Génesis 33:5; comparar con Génesis 32:4, 18, 20

Perceptiblemente, las siete reverencias de Jacob reflejan las siete bendiciones de su padre, Génesis 27:27-29

Además, cuando se inclina, específicamente revierte la bendición de su padre, quien le dijo: “Naciones se inclinen a ti”, Génesis 27:29

Es como si la intención de Jacob fuera pagar su deuda con su hermano y devolverle la bendición que le ha robado, Génesis 33:11

Cuando Esaú vio a su hermano, contra todo pronóstico, corrió hacia Jacob y, en lugar de matarlo, “le besó; y lloraron”

Génesis 33:4 Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron.

Más tarde, Jacob le comentó a Esaú: “He visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios”.

Génesis 33:10 Y dijo Jacob: No, yo te ruego; si he hallado ahora gracia en tus ojos, acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues que con tanto favor me has recibido.

La razón de la extraordinaria declaración de Jacob es saberse perdonado por Esaú.

En Génesis 33:10 aparece el verbo hebreo ratsá, que se traduce como “favor” o “bondad”. Es un término teológico que se refiere a cualquier sacrificio que sea “agradable”, “acepto” por Dios, que a su vez implica el perdón divino. Levítico 22:27; Amós 5:22

La experiencia de Jacob de recibir el perdón de Dios en Peniel, donde vio el rostro de Dios, se repite ahora en su experiencia del perdón de su hermano, al que identifica como si viera el rostro de Dios.

Jacob vive un segundo Peniel, el primero en preparación para el segundo. Jacob ha sido perdonado por Dios y por su hermano. Ciertamente ahora habrá entendido, aún más que antes, el significado de la Gracia.


Dios puede cambiar en amigos, los enemigos.

O puede dominar la ira del enemigo, y volverlo amigable, como lo hizo con Labán, y Esaú, que se reunió con Jacob de una manera amigable, aunque Jacob había temido que lo hiriera a él y a su familia con la espada.

También lo hizo con Abimelec con Isaac, cuando éste le mintió. Génesis 26:1-11  

El Señor puede también convertir a un furioso adversario en un hermano en Cristo, en un compañero, un obrero,  como lo hizo con Saulo de Tarso, convirtiéndolo en Su Siervo. Hechos 9:1-19

Imagine si Dios hiciera esto en cada instancia en que aparezca un espíritu perseguidor.

 

Andar en los caminos del Señor no garantiza que no tendremos enemigos o conflictos, pero sí, Dios nos dará las herramientas necesarias para manejar cada situación, al tener Su Guía, podremos enfrentar cualquier obstáculo con Su Sabio Consejo y Dirección, llegando a soluciones armoniosas y pacíficas.

Proverbios 16:7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.

Este versículo nos invita a seguir en los Caminos de Dios y a confiar plenamente en Su Guía en cada circunstancia que debamos enfrentar, incluyendo situaciones  con enemigos.

Al poner en práctica estas enseñanzas, podemos vivir una vida plena y en paz, sabiendo que Dios está siempre de nuestro lado.