Viernes, 20 de Septiembre del 2024

Proverbios 19:20

Día 20

Devocional escrito por Samuel Alfieri

Proverbios 19:20 Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez.

 

En un mundo lleno de ruido, voces, opiniones y diferentes perspectivas, podemos sentirnos sofocados por la cantidad de información que recibimos de todos lados.

Sin embargo, la sabiduría que nos imparte Su Palabra nos guía a enfocarnos en una Voz Clara: la del consejo justo y la instrucción correcta.

 

Escuchemos el Consejo y recibamos la Corrección, con la Promesa de que ésta disposición nos llevará a la Sabiduría, especialmente en nuestra vejez.

 

Este versículo nos enseña varias lecciones clave sobre la importancia del Consejo y la Instrucción.

Ø La primera es que debemos estar dispuestos a escuchar.

Esto Implica considerar lo que se nos dice y meditar en eso.

 

Ø En segundo lugar, debemos estar abiertos a recibir esa corrección.

A ninguno de nosotros nos gusta ser corregidos, pero la corrección es fundamental en el desarrollo de nuestra vida, proyectos, carácter y sabiduría.

 

Proverbios 12:15 El camino del necio es derecho en su opinión; Mas el que obedece al consejo es sabio.

Vemos el contraste entre la necedad y la sabiduría.

El necio confía únicamente en su propio juicio, mientras que el sabio valora y busca la perspectiva de otros.

Esto nos enseña que la humildad es una cualidad esencial para crecer en sabiduría.

 

Proverbios 15:22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman.

Este versículo nos advierte sobre los peligros de actuar sin consultar previamente a Dios o a nuestros Pastores o Líderes.

Por más brillante o experimentado que uno sea, nuestros planes están en riesgo de fracasar si no nos rodeamos de buenos consejeros.

Al buscar consejo, estamos reconociendo que no lo sabemos todo y que necesitamos la sabiduría de aquellos que son puestos por Dios para darnos esa guía que precisamos.

 

Proverbios 1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,

Aquí, se nos muestra que incluso aquellos que ya son sabios y entendidos continúan buscando consejo.

Esto nos enseña que la búsqueda de sabiduría y consejo no es un evento único, sino un proceso que continua a lo largo de la vida.

Nunca llegamos al punto en que no necesitamos ser aconsejados.

 

Proverbios 13:10 Ciertamente la soberbia concebirá contienda; Mas con los avisados está la sabiduría.

La soberbia, o el orgullo, nos llevan al conflicto y la división, mientras que la disposición a recibir consejo nos conduce a la paz y a la sabiduría.

Este versículo nos recuerda que la humildad no solo nos protege del error, sino que también preserva nuestras relaciones con los demás.

 

Proverbios 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

El “temor de Jehová” no se refiere a un miedo aterrador, sino a un respeto reverente y una profunda admiración por Dios.

Este temor es fundamental para adquirir sabiduría verdadera.

Para ser verdaderamente sabio, uno debe primero reconocer y respetar la Autoridad y Santidad de Dios.

Por otro lado, el versículo contrasta a los sabios con los insensatos, describiendo a los insensatos como aquellos que desprecian la sabiduría y la instrucción.

Los necios rechazan el conocimiento y la corrección, lo que los lleva a tomar decisiones erradas y a vivir de manera irresponsable.

Este Proverbio nos enseña que la sabiduría comienza cuando reconocemos nuestra dependencia de Dios y buscamos Su Guía en nuestras vidas.

 

Es fácil caer en la trampa de pensar que podemos manejar todo por nuestra cuenta.

Actualmente vivimos en un mundo donde se valora la independencia y la autosuficiencia, y se puede considerar que pedir un consejo es un signo de debilidad.

Pero La Palabra de Dios nos enseña que la verdadera sabiduría está en reconocer nuestras limitaciones y buscar la guía y corrección de otros.

 

Entonces, ¿Cómo podemos aplicar este principio en nuestra vida diaria?

·        Como veíamos en estos textos, es necesario tener una actitud de humildad.

Reconozcamos que no lo sabemos todo y que necesitamos el Consejo de Dios y de nuestros Pastores, un Líder, un Mentor o un Amigo comprometido con las cosas de Dios. También significa estar abiertos a la corrección, cuando alguien señala algo en nuestras vidas que necesitamos cambiar.

 

·        Busquemos consejo en nuestras decisiones importantes. Antes de tomar decisiones significativas, tómate el tiempo para consultar primeramente a Dios en oración y por supuesto a los Pastores o Hermanos Maduros, aquellos que tienen más experiencia o conocimiento. Esto no solo te dará una mayor perspectiva, sino que también puede ayudarte a evitar errores dolorosos.

 

·        Alimentamos las relaciones con personas que nos puedan dar un buen consejo. Esto no significa que debemos buscar la aprobación de todos, pero sí debemos rodearnos de personas que compartan nuestra Fe y Valores, personas de ejemplo y que estén dispuestas a hablarnos con la Verdad y el Amor de Dios.

 

Recordemos que es un proceso en el cual nunca estaremos completos, y la sabiduría se sigue adquiriendo día a día cuando nos enfrentamos a nuevas situaciones y desafíos que requieren discernimiento.

Al buscar consejo y recibir corrección, estamos tomando pasos firmes hacia la sabiduría y la madurez espiritual que Dios quiere para nuestras vidas.

 

Señor, te damos gracias por la sabiduría que nos das a través de Tu Palabra y a través de aquellas personas que nos rodean y has puesto en nuestras vidas.

Ayúdanos a tener un corazón humilde que esté dispuesto a escuchar el consejo y a recibir corrección.

Enséñanos a valorar la sabiduría de los demás y a buscarla en todas las decisiones.

Guíanos por Tu Camino y danos la sabiduría que necesitamos para vivir de acuerdo a Tu Voluntad…

 

Amados Hermanos valoremos el Consejo y la Instrucción, no como una carga, sino como un Regalo que Dios nos da para guiarnos y protegernos a lo largo de la vida.

Que cada uno de nosotros busque la Sabiduría que viene de Dios y de las personas comprometidas con el Camino, que sin dudas van a ser de bendición para nuestras vidas.

¡Dios lo bendiga!