Lunes, 15 de Diciembre del 2025

Proverbios 20:21

Día 15

Devocional escrito por Cristina Remus de Medina Celis

Proverbios 20:21 Los bienes que se adquieren de prisa al principio, no serán al final bendecidos.

 

Este Proverbio nos enseña que los bienes que se adquieren rápidamente Dios no los bendecirá.

Cuando hablamos de bienes lo podemos aplicar a distintas áreas de nuestras vidas, pero en este caso este Proverbio habla específicamente de los bienes materiales.


Aquí se nos enseña que no debemos tomar decisiones a la ligera, especialmente con estas cuestiones.

Es necesario hacer un alto en nuestras ilusiones y deseos, y llamarnos a la paciencia y analizar cuidadosamente.

 

¡Sí, Sí! ¡Tal y como lo estás leyendo!

Paciencia y análisis van de la mano en este caso, son fundamentales para que nuestros bienes no caigan en saco roto y traiga desilusiones.

¿Y qué se supone debemos analizar?

 La Biblia nos dice:

Proverbios 10:22 La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.

Por lo tanto, debemos orar a Dios y buscar Su Dirección, antes de tomar decisiones en cuanto a nuestras finanzas.


  • Debemos recordar que nuestra felicidad y bienestar no dependen de cuántos bienes materiales tengamos.


Otra cosa a tener en cuenta:

Marcos 4:19-20 pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y la hace infructuosa. 20 Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.

 

En la antigüedad se creía que cuanto más bienes materiales se tenían más bendecidos y favorecidos eran por Dios.

Contrariamente, por lo mismo, a los pobres se los miraba con desprecio.

 

Pero aquí El Señor Jesús dijo algo que tira por tierra esa teoría.

Y aunque han pasado siglos y siglos muchos creyentes piensan que deben trabajar sin cansancio para obtener posesiones materiales, por el simple hecho que son Hijos y Siervos de Dios.

 

Y no se dan cuenta que satanás les presenta tentaciones y pone un espíritu de afán y les promete prosperidad, que luego escala a la codicia.

¡Con qué facilidad se cargan los corazones de cosas!

La falsa sensación de seguridad que produce la prosperidad y el deseo por las cosas materiales, plagaron a muchos en la antigüedad, tal como lo hacen hoy.

Las preocupaciones de esta vida, el engaño de las riquezas (prosperidad) y los deseos de las demás cosas, entran en el corazón hasta ahogar La Palabra que hemos recibido de parte de Dios.

 

Hermanos, la corriente de este mundo nos empuja a que actuemos sin pensar, pero el devocional de este día nos invita a detenernos y meditar antes de tomar decisiones en cuanto a las cosas materiales.

Los bienes que se adquieren de prisa al principio, no serán al final bendecidos.

Este Proverbio nos recuerda que lo que realmente vale la pena en nuestras vidas requiere tiempo y discernimiento de parte de Dios.