Miércoles, 3 de Diciembre del 2025

Proverbios 20:22

Día 3

Devocional escrito por Cirilo Maciel

Proverbios 20:22 No digas yo me vengaré; espera a Jehová y él te salvará.

 

El pasaje que leeremos está ubicado en el libro de Proverbios.

Nos aconseja no buscar venganza ni pagar mal por mal.

Esto se refiere a no tomar a la ligera la venganza cuando alguien nos hace daño.

Los seres humanos no tenemos el mismo carácter ni la misma paciencia.

El Señor nos capacita o corrige; muchas veces cuando actuamos impulsivamente.


Nos enseña a través de Su Palabra:

Mateo 38:45 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; 41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. 42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.  43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

 

Podemos ver en La Biblia, por ejemplo, en el pasaje de Génesis 4:8, cómo Caín asesinó a su hermano Abel por celos. Estaba enojado porque Dios se complacía más en la ofrenda de Abel que en la de él. 

 

Génesis 4:8-15 Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató. 9 Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? 10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. 11 Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. 12 Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra. 13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado. 14 He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. 15 Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara.

 

Lamentaciones 3:25-26 Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. 26 Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. 

 

1 Tesalonicenses 5:15 Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.

 

También está la historia de Esaú y Jacob, en donde Esaú le guardó rencor a su hermano Jacob porque se hizo pasar por él y robó la bendición que le dio su padre, por lo que planeaba matarlo. 

Génesis 27:41 Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob.

 

Deuteronomio 32:35 Mía es la venganza y la retribución; A su tiempo su pie resbalará, Porque el día de su aflicción está cercano, Y lo que les está preparado se apresura. 

 

Proverbios 17:13 El que da mal por bien, No se apartará el mal de su casa.

 

En 1 Samuel 18:10-14 nos cuenta la historia de Saúl y David.

Después de que David derrota a Goliat y se gana el favor del pueblo, el rey Saúl comienza a sentir celos de él.

Un día, mientras David tocaba el arpa para calmar a Saúl (como solía hacerlo), un espíritu malo enviado por Dios vino sobre Saúl, y este intentó matar a David lanzándole una lanza. David logró esquivarla dos veces.

Saúl entonces empezó a temer a David, porque veía que Dios estaba con él, mientras que el Espíritu del Señor se había apartado de Saúl.

Por eso lo alejó de su presencia y lo puso al mando de mil hombres, esperando quizás que muriera en batalla.

Sin embargo, David se comportaba con prudencia y éxito, y el Pueblo de Israel lo respetaba aún más.

 

Romanos 12:17-21 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. 18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. 19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. 20 Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. 21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

 

El mensaje de este devocional nos enseña, a los creyentes, a no tomar venganza por uno mismo, en su lugar, ofrecer bondad a los enemigos.

Nos enseña que la venganza es de Dios y Suya la Justicia. 

1 Pedro 2:21-23 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente.

 

Que este devocional nos recuerde siempre que la Justicia pertenece a Dios.

No dejemos que el rencor ni el deseo de venganza habiten en nuestro corazón,

sino que aprendamos a esperar en El Señor con paciencia y confianza.

Él es Justo y nunca olvida al que obra con rectitud.

Que el Amor y la Paz de Cristo guarden nuestros pensamientos,

y que en todo momento podamos vencer el mal con el bien,

sabiendo que Dios mismo peleará por nosotros y nos salvará.

Amén.