Domingo, 20 de Octubre del 2024

Proverbios 20:7

Día 20

Devocional escrito  por Lucas Italiani

Proverbios 20:7 Camina con integridad el justo; sus hijos son dichosos después de él,

 

En el libro de Proverbios, la integridad es un tema recurrente que se enfoca en la vida cristiana y como creyentes debemos actuar en relación con Dios y con los demás.

En el versículo Proverbios 20:7 se hace hincapié en la importancia de caminar en la integridad, ya que, de esta manera, el justo puede heredar una vida de dicha y bendición no solo para él, sino también para su Familia.

 

¿Qué significa caminar en la integridad?

La integridad, según el diccionario, se define como la calidad de ser honesto y tener un comportamiento moralmente sólido, es decir, decir la verdad, cumplir con nuestras promesas y llevar una vida justa.

En el contexto bíblico, caminar en la integridad significa obedecer la voluntad de Dios y seguir sus mandamientos.

 

Ø En otras palabras, es vivir una vida fielmente de acuerdo a los principios de fe y moralidad.


Cuando La Biblia habla de "caminar", normalmente se refiere a un estilo de vida.

 

También podemos andar por los caminos del mundo.

2 Reyes 8:27 Anduvo en el camino de la casa de Acab, e hizo lo malo ante los ojos de Jehová;

 

Efesios 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo;

 

Colosenses 3:7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.

 

En el Nuevo Testamento, al caminar con Dios generalmente se le llama "caminar en el Espíritu"

 

Gálatas 5:16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne;

 

Romanos 8:4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

 

Ø Caminar con Dios quiere decir que elegimos glorificarlo de todas las maneras posibles, sin importar el costo personal.

 

Y hay un costo:

Ø Caminar con Dios también significa que no podemos tener como amigos a personas de malas influencias.

Salmo 1:1-3 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 2 sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

 

Elegimos el camino estrecho en lugar del camino ancho que lleva a la destrucción

Mateo 7:13-14 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

 

No vivimos para complacer a nuestra carne pecaminosa

Romanos 13:14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

 

Buscamos quitar de nuestras vidas todo lo que nos mejora nuestro caminar con Él

Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

 

Aplicamos literalmente

1 Corintios 10:31: Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

 

Los caminos de Dios se reflejan en nuestros pensamientos, nuestras acciones, nuestras motivaciones y nuestras elecciones de vida porque pasamos mucho tiempo con Él.

 

La integridad como ejemplo para nuestros hijos.

Los hijos son una Bendición.

Salmos 127:3 He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre

Y una responsabilidad para los padres, quienes tenemos la responsabilidad de enseñar a nuestros hijos los valores y principios cristianos.

Proverbios 20:6 Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

 

Y nada es más poderoso que un Buen Ejemplo.

Al caminar en la integridad, estamos dando a nuestros hijos una vida de ejemplo.

Los hijos de los justos pueden aprender de los valores y principios que les enseñamos, y esto marcará sus vidas para siempre.

 

La mejor manera de aplicar esta enseñanza que Dios nos deja hoy es comenzar por examinar nuestra propia relación con Dios y con los demás.

 

Tenemos que preguntarnos si estamos viviendo una vida de integridad y honestidad, cumpliendo nuestras promesas y compromisos, y si estamos siguiendo los principios de la fe y tratar siempre de actuar de manera justa y honesta.

Si logramos caminar en la integridad, podemos heredar una vida de dicha y bendición no solo para nosotros, sino también para aquellos que nos rodean.