Miércoles, 24 de Diciembre del 2025

Proverbios 20:9

 

Día 24

Devocional escrito por Mercedes Martínez de Stein

Proverbios 20:9 ¿Quién podrá decir yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?

 

·        NADIE PUEDE LIMPIARCE A SI MISMO

El ser humano, no puede declararse puro por sus propios méritos.

Juan 15:3-4 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

 

·        RECONOCE LA REALIDAD DEL PECADO

El pecado no es solo un acto, sino una condición del corazón.

Salomón dice: ¿Quién puede decir que está limpio? NADIE POR SI MISMO

1 Juan 1:8-9 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.  9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

 

·        LA PUREZA DEL CORAZÒN NO ES HUMANA, ES DIVINA.

Romanos 5:5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

 

Este versículo prepara el corazón para entender la necesidad de:

Ø LA GRACIA

Ø EL PERDÒN

Ø LA CORRECCIÒN DIVINA

Ø LA DEPENDENCIA DEL ESPÌRITU SANTO

 

La pureza del corazón no se logra por esfuerzo humano, sino por la Obra de Dios.

 

1.   El ser humano es incapaz de auto justificarse.

No podemos declararnos limpios por nuestras obras.

Jeremías 19:7 Y desvaneceré el consejo de Judá y de Jerusalén en este lugar, y les haré caer a espada delante de sus enemigos, y en las manos de los que buscan sus vidas; y daré sus cuerpos para comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra.

 

Romanos 3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.

 

2.   El corazón necesita ser limpiado por Dios.

La limpieza espiritual viene de Dios, no de la disciplina, David lo entendió y dijo:

Salmos 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.


DIOS MUCHO TE BENDIGA