Jueves, 30 de Noviembre del 2023

Proverbios 21:3

                                                                                                                                                                       Día 30

Proverbios 21:3 Hacer justicia y juicio es a Jehová Más agradable que sacrificio.

 

Agrado: sensación moderada de felicidad o placer que siente una persona por algo que le gusta.

Agradar: es causar agrado. Es decir es provocar felicidad, placer, complacer, contentar, satisfacer, deleitar, alegrar, es hacer sentir a gusto.

 

A Dios nuestro Padre, sus Hijos le provocamos felicidad, placer, complacencia, contentamiento, satisfacción, deleite, alegría, logramos que se sienta a gusto, cuando hacemos justicia y juicio.

Al Señor le agrada más cuando hacemos lo que es correcto y justo que cuando le ofrecemos sacrificios. Nueva Traducción Viviente 


Para entender la importancia de la justicia y el juicio sobre el sacrificio, es necesario analizar el concepto de sacrificio en la Biblia.

 

Los sacrificios eran una forma de ofrecer algo de valor a Dios como una forma de agradecimiento o para buscar su perdón.

Sin embargo, en momentos de la historia de Israel se volvieron como lo que diríamos hoy “actos mecánicos”, simples rituales, carentes del verdadero sentido que Dios le había puesto.

Se volvieron vacíos de significado y se convirtieron en una forma de complacer a

Dios sin verdaderamente comprometerse con Su Voluntad.

En este sentido, el sacrificio sin la justicia y el juicio correspondientes es en vano.

 

·        La justicia y el juicio se refieren a la acción moral apropiada,

·        Al actuar de manera justa y sabia en las situaciones cotidianas.

·        Sin justicia y juicio, incluso los sacrificios más elaborados no tienen sentido alguno.

Si no tratamos a los demás en el mundo de manera justa y responsable, ¿cómo podemos esperar que Dios encuentre satisfacción en nuestra adoración?

 

Proverbios 21:3 Hacer justicia y juicio es a Jehová Más agradable que sacrificio.

Estudiando este versículo, es posible reflexionar sobre cómo podemos aplicar la justicia y el juicio en nuestro día a día.

 

v Justicia se refiere a tratar a los demás con igualdad.

v Juicio se trata de tomar decisiones éticas y justas en todo lo que hacemos.

 

v Cuando se practica la justicia se mantiene una relación recta con Dios y con el prójimo, porque hacer justicia es andar en rectitud, hacer lo que es correcto, es comportarse debidamente.

v Cuando se elige actuar en honradez, escogiendo lo que es correcto ante lo malo, lo que es derecho ante lo que es torcido, estás actuando con juicio.

 

Podemos ejercer la justicia en nuestra vida cotidiana al ser respetuosos con los demás, al no tomar ventaja de los más desfavorecidos y al evitar tratar a otros de manera injusta.

En cuanto al juicio, es importante considerar cuidadosamente las consecuencias de nuestras acciones y cómo afectarán a aquellos a nuestro alrededor.

 

Si observamos detenidamente el comportamiento en el mundo nos daremos cuenta que la injusticia impera en él.

En nuestra sociedad es decepcionante ver como no se le da a cada uno lo que merece, sino que se favorece al poderoso y se menosprecia al trabajador, al esforzado, al necesitado…

Es muy triste ver como algunos se creen superiores a los demás.

Esta actitud de superioridad  sólo deja ver lo pobres que son espiritualmente.

Es el común denominador entre la sociedad que  no conoce a Dios, ni transita en Su Camino, sin los Valores del Cielo, pero eso no puede ser una actitud en los Hijos de Dios.

Para ello Dios nos dio Su Palabra, para conocer Su Voluntad y aplicarla a nuestra vida.


La Instrucción Divina es para nosotros, Su Pueblo

Levítico 19:15 No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo


Por eso Dios mismo nos invita a adquirir de Él, lo que necesitamos para dejar de ser desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos. 

Apocalipsis 3:17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. 


Dios es justo y no pagará mal a aquel que hace el bien, pero no pagará con bien a aquel que hace lo malo.

Ezequiel 18:20 El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.

  • Dios no puede ser sobornado, cada uno recibirá lo que merecen sus acciones.
  • Dios es Perfecto y Justo, dará a cada uno conforme a sus obras. 


Es importante comprender que la justicia y el juicio no solo son importantes para nosotros, sino también  son gratificantes para Dios.

En la Biblia, Dios se presenta como Alguien que valora la justicia y la equidad para todos Sus Hijos.

Hacer el bien a los demás, contribuir positivamente a nuestra comunidad y asegurarnos de que nuestros actos sean justos y sensibles en todo momento, son formas en las que podemos demostrar nuestra fe y gratitud a Dios.

Y como nuevas criaturas en Cristo, imitamos la conducta de nuestro Salvador

1 Juan 2:29 Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.

 

A Dios le agrada cuando tenemos un buen trato hacia las personas.

Él quiere que tengamos un corazón justo y que hagamos justicia en este mundo, que seamos como el Buen Samaritano y no como el sacerdote y Levita de esta enseñanza.

Lucas 10.30-36 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 

36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?

 

A Dios agradamos cuando no tenemos un corazón religioso o ritualista, que no se engaña a sí mismo creyendo que los ritos o prácticas religiosas le excusarán la maldad que hay en su corazón.

Como los Fariseos que eran fieles en cumplir con los ritos religiosos, pero escondían el pecado detrás del cumplimiento de estos actos. Lea por favor Mateo 23:1-36

 

En definitiva, el devocional de este día nos lleva a reflexionar:

Proverbios 21:3 Hacer justicia y juicio es a Jehová Más agradable que sacrificio

  • Nos recuerda que Dios no valora las muestras de adoración vacías, sino que espera que encontremos la forma de hacer justicia, y ser justos en nuestras vidas cotidianas.
  • En nuestro anhelo por honrar a Dios, debemos esforzarnos por ser personas justas y compasivas en el entorno en que vivimos, para testificar que nuestros actos condicen con Su Voluntad y le agradan.

Al hacerlo, nos comprometemos con la verdadera esencia del sacrificio y encontramos nuestra propia gratitud y sentido de responsabilidad en la práctica diaria.

 

  • Una cosa es testificar que conocemos a Cristo y que estamos unidos a Él, y otra cosa es el tener una vida que revele que Él es nuestra justicia.
  • Es maravilloso conocer nuestra posición, de que estamos en Cristo y que somos aceptos en el Amado.
  • Pero es algo completamente diferente el tener una vida aquí en la tierra que se corresponda con esa verdad.
  • La forma en que se reconoce al creyente es a través de sus vidas, su accionar, y no por lo que dicen sus labios.
  • La justicia es una característica familiar del Padre y de Sus Hijos.

Nuestro desafío es  Agradar a Dios a través del buen trato hacia los demás, con actitudes de compasión y misericordia, antes que cumplir un rito religioso sin saber por qué lo haces.

Amado Padre, llénanos con Tu Presencia, para tener más de Ti y menos de nosotros.

Perdónanos cuando te hayamos ofendido, al hacer cosas para Ti sin poner el corazón en ello.

Ayúdanos a tener un corazón recto y justo, ante Ti y ante nuestro prójimo.