Proverbios 21:5
Día 9
Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis
Proverbios 21:5 Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la
abundancia...
Hoy estudiaremos un nuevo Proverbio.
Qué hermoso porque en cada uno de ellos podemos
encontrar una efectiva lección para cada momento de nuestra vida.
Al leerlo podemos afirmar: "¡Todos los días aprendemos algo nuevo!"
¿Qué significa diligente?: Es alguien/algo que actúa pronto, que es efectivo, ligero, resuelto, veloz, dinámico, y hasta se refiere como algo cuidadoso, exacto/ preciso y dispuesto.
Qué buen término/ejemplo que situó el Rey Salomón a la hora de evaluar lo que pensamos.
Ø Según estudios científicos
afirman que el cerebro es el único órgano que nunca descansa.
Ni cuando estamos durmiendo lo hace. Nuestra mente
todo el día está pensando, estamos proyectando, amonestándonos, animándonos, corrigiéndonos,
etc.
A veces de tanto pensar, nos agotamos… No sé si
alguna vez te ha pasado.
Veamos lo que dice la Traducción de este versículo en el
Lenguaje actual:
Proverbios 21:5 Cuando las cosas se piensan bien, el resultado es provechoso.
Cuando se hacen a la carrera, el resultado es desastroso.
Pensamos y proyectamos, y la proyección la ponemos por obra
siempre:
Pero atendamos a este consejo.
·
Cuando las cosas se piensan bien, el resultado es provechoso:
No está mal concretar anhelos, proyectos, “hacer realidad tus sueños”, hoy frases tan populares, que siempre impulsan a nuestra ganas, alimentan los motores de nuestro corazón y nos animan.
Siempre mi mamá me decía: “las cosas hay que pensarlas más de dos veces”. ¡¡¡Y es tan real!!
Es como un proyecto: lo ponemos en la mente, lo plasmamos en el papel, y al revisarlo, lo podemos mejorar.
Ø Es importante aprender que en los impulsos nos podemos equivocar.
Veamos algunos puntos en los cuales se actúa sin diligencia:
1.
Ojo
lo que pensamos y traemos al corazón:
Miqueas 2:1 ¡Ay de los que en sus camas piensan iniquidad y maquinan el
mal, y
cuando llega la mañana lo ejecutan, porque tienen en su mano el poder!
2.
Pensemos
antes de hablar, podemos provocar heridas:
Santiago 3:5 Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta
de
grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!
3.
Actuar
sin pensar:
2 Samuel 11:1-5 Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén. 2 Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. 3 Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. 4 Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. 5 Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta.
En estos tres ejemplos podemos encontrar 3 situaciones en las cuales pensar apresuradamente, no nos ayudan a nada.
Nos podemos identificar:
ü Pensamos mal,
ü maquinamos en el corazón
ü y luego actuamos lastimando.
Todas estas acciones no traen beneficios a nuestra vida, sino
todo lo contrario, seguro que de cada una de ellas, tendremos consecuencias.
Vivamos y actuemos diligentemente, ¡sí! muchas veces nos va a
costar, pero para que se cumpla esta Palabra en nuestro ser, y tener abundancia
como lo dice esta Promesa.
Actuemos y tengamos siempre presente El Corazón del Señor en nosotros.
·
Luego
dice “Cuando se hacen a la carrera, el resultado es
desastroso”
Hay Reyes/ Sacerdotes del Antiguo Testamento, que gobernaron un tiempo en la Voluntad de Dios, pero sus pensamientos no estaban gobernados/ rendidos en totalidad a Dios y el resultado de sus mandatos fueron desastrosos.
1.
Rey
Josafat:
1 Crónicas 19: 1-3 Josafat rey
de Judá volvió en paz a su casa en Jerusalén. 2 Y le salió
al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío
das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia
de Jehová ira contra ti por esto. 3 Pero se han hallado en
ti buenas cosas, por cuanto has quitado de la tierra las imágenes de Asera, y
has dispuesto tu corazón para buscar a Dios.
Josafat fue un rey que durante una época hizo todo lo que era
bueno delante de los Ojos de Dios.
Sin embargo este líder no quitó nunca los altares paganos, lo que produjo que su Pueblo siguiera pecando.
Este rey no renunció a esos hábitos y le restó importancia a Dios.
En los altares ofrecían
sacrificios e ofrendas de inciensos quemadas, esto no agradó al Señor y por eso, podemos
considerar el liderazgo de Josafat como un mal ejemplo.
2.
Sacerdote Eli:
1 Samuel 2: 12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.
El panorama de su Sacerdocio era en decadencia.
1 Samuel 2:22- 25 Pero Elí
era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo
dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. 23 Y
les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo
vuestros malos procederes. 24 No, hijos míos, porque no es
buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. 25 Si
pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare
contra Jehová, ¿ quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre,
porque Jehová había resuelto hacerlos morir.
Elí, no mantuvo el Sacerdocio en su hogar. Elí no se
impuso como una autoridad en su familia, lo que produjo que sus hijos se
desviarán y cometieran injusticias contra el Pueblo, hasta el punto de acostarse
con las mujeres que servían en la entrada del santuario.
Esto nos llama a reflexionar, sobre que debemos ser principalmente
líderes en nuestros hogares para corregir a nuestros hijos antes de que cometan
pecados graves, como lo hicieron los hijos de este Sacerdote.
3. Rey Manases:
2 Reyes 21: 2 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, según las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel.
Fue el rey de Judá que más tiempo duró, aunque fue hijo del
rey Ezequías, quien sí fue un buen ejemplo, pero Manasés tuvo una vida en donde
permitía muchas formas de maldad.
Construyó muchos altares paganos que su padre había
derribado.
También se dedicó a construir altares para dioses extranjeros
en los límites del Templo de Jerusalén.
Sin duda este rey promovió la adoración de cuerpos celestes (planetas, estrellas,
constelaciones, nebulosas, cometas y más, son todos los objetos naturales que
forman parte del universo.)
y además práctico las artes oscuras (ocultismo, hechicería,
encantamiento, adivinación, brujería, todo lo que proviene de las tinieblas).
Su indiferencia hacia las cosas de Dios era tan grande que incluso se ponía en contacto con espíritus de muertos y hasta hizo que su hijo fuera quemado vivo como sacrificio a uno de los dioses a los que adoraba.
Qué importante es encausar nuestros pensamientos, que estén alineados a Dios,
para no tener fracasos y ser personas de bendición.
El Señor nos ayude a pensar con Su Mente:
Filipenses 4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
¡ Dios sé siempre nuestro
semáforo en rojo, para no pecar contra ti!
¡Bendiciones a todos!