Proverbios 22:6
Día 15 Devocional escrito por Mercedes Martínez de Stein Proverbios 22:6 Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. Los padres están más propensos a darles a sus hijos todo, menos lo que más necesitan… Que es darles de su tiempo: Tiempo para escuchar, Tiempo para entender, Tiempo para ayudar, Tiempo para enseñar. El trabajo de enseñarles a los niños debe comenzar cuando son chiquitos. Después de siete años, su carácter ya ha sido formado, sus convicciones ya han sido grabadas. Hay áreas en la vida de un niño, que deben ser alcanzadas y gobernadas. La mente El corazón La voluntad La consciencia La primera área es la mente. Todo el sistema educativo de nuestra sociedad tiende a enfocar la mente en las prioridades del mundo: los placeres, la prosperidad, principios y elogios. La meta de la educación secular es preparar a los niños para tener éxito en este mundo solamente. La meta de los padres cristianos debe ser diferente: debemos enseñarles a nuestros hijos a fijar su vista en lo por venir. Colosenses 3:2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. La segunda área que debemos alcanzar y gobernar es el corazón. Las emociones del niño deben enfocarse en Cristo. Jesús debe estar en el Trono del corazón del niño desde un principio. Cada niño viene equipado con la capacidad de amar, odiar, reír, llorar, desear, tener miedo, y tener esperanza. Los padres deben inculcar a sus hijos el miedo al pecado, inculcar el amor a Jesús, y satisfacer sus necesidades emocionales. Jesús es el Amigo de los niños, y en nuestro deseo de alcanzar sus corazones, debemos buscar como madres, ser llenas del Espíritu Santo. Deuteronomio 6:5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. La tercera área que debemos alcanzar y gobernar es la voluntad. Más que nada, los padres deben enseñarles a sus hijos la obediencia. Los padres deben exigir respeto, y obediencia desde muy niños, ya que los padres ocupan el lugar de Dios en las vidas de sus hijos. Esa voluntad tan terca e infantil debe aprender a obedecer sin argumentar, ni tener una pataleta cada vez que se le dice no. Los niños, que no aprenden a respetar la autoridad de sus padres, aprenderán a desafiar toda autoridad. Salmos 40:8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón. Y la cuarta área que debemos alcanzar y gobernar es la consciencia. La consciencia es el conocimiento de lo bueno y lo malo, dado por Dios para regir el alma humana. Por sí sola, la consciencia es un aguijón, en vez de ser una guía. Por eso es vital que la consciencia esté unida a la Palabra de Dios. Los Padres deben sentar una buena base, al principio de la vida del niño o niña, enseñándoles los Preceptos de La Biblia. Proverbios 3:5-6 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. DIOS TE BENDIGA.